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El Centro de Estudios Ambientales alerta del riesgo de erosión por la lluvia tras el incendio de Beneixama

Un informe determina que el siniestro de julio fue de elevado impacto ecológico y aconseja actuar de inmediato para controlar el deterioro - Considera que las zonas de pinar se regenerarán con facilidad

El grisáceo paisaje de Beneixama tras el incendio que asoló 862 hectáreas, en su mayor parte de monte de utilidad pública.

El grisáceo paisaje de Beneixama tras el incendio que asoló 862 hectáreas, en su mayor parte de monte de utilidad pública. Áxel Álvarez

El paisaje de la sierra de Beneixama es gris y con la llegada de las altas temperaturas veraniegas es duro observar cómo la vegetación verde, ahora calcinada, hacía más liviana la sensación de mucho calor. Tres semanas después de que se iniciase el fuego, se ve con más contundencia el desastre ecológico que significó el incendio para el Alto Vinalopó.

De hecho, el Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo ha concluido que su severidad fue «alta»- este término hace referencia a los efectos del fuego sobre los ecosistemas-. En el informe elaborado a raíz del siniestro, se describen las consecuencias y el impacto ecológico y se dan una serie de recomendaciones para que la superficie afectada se regenere lo más rápidamente posible.

Las hectáreas quemadas de la sierra de Beneixama son 862, mayoritariamente de masa forestal, con alguna afección a superficie de cultivo - unas 7 hectáreas aproximadamente de olivos- en la parte sur del incendio. En concreto, afectó a unas 267 hectáreas de arbolado, 250 de pastizal, 348 de matorral y 6,9 de cultivo. En cuanto a la propiedad, el incendio se propagó por suelo público, tanto de la Generalitat Valenciana como de carácter municipal.

El estudio da relevancia a la actividad del pastoreo sobre la que el fuego ha tenido gran impacto. La zona incendiada era pastada por un rebaño de cabra doméstica que durante años ha contribuido al mantenimiento de las fajas auxiliares y áreas cortafuegos.

Por otra parte, una de las primeras recomendaciones que realiza el estudio es «una rápida actuación de eliminación del arbolado cuya caída pueda causar problemas de circulación o de seguridad en las vías que discurren por dentro del perímetro del incendio». Además se deberán realizar actuaciones para controlar la erosión del terreno.

El centro de estudios espera una buena capacidad de regeneración por parte del arbolado mayoritario de pino carrasco. Más difícil será que la sabina vuelva a florecer en este terreno sin la ayuda de la mano del hombre.

La mayor preocupación se centra en las lluvias intensas que se concentran en los meses de otoño y que pueden dañar los suelos. Así se explica que la mayor dificultad a la hora de la regeneración se da en las zonas con una alta proporción de suelo desnudo, que «junto a las altas pendientes o la degradación de los murete de los bancales, hacen que estas unidades sean vulnerables en caso de lluvias torrenciales».

Además de las actuaciones en las que debe trabajar la administración autonómica para recuperar el paisaje y el valor medio ambiental de la zona, el Ayuntamiento de Beneixama está elaborando un informe para calcular los daños y pedir las ayudas pertinentes. La zona tiene una alta demanda de servicios deportivos, de esparcimiento y voluntariado ambiental. Por toda el área existen múltiples paneles informativos, casetas de vigilancia y señalizaciones de vías y rutas, y algunas de ellas quedaron calcinadas por lo que se deberán de reponer.

El incendio se inició en la mediodía del 15 de julio y cinco días después se dio por extinguido. Más de 90 personas fueron desalojadas de sus casas y el humo alcanzó 15.000 pies de altura.

Se abre el plazo para tramitar las ayudas por los daños

Los afectados por el incendio de Beneixama tienen hasta el 16 de septiembre para presentar las estimaciones de daños sufridos. Desde la conselleria de Justicia se ha explicado a los miembros de la corporación y asociaciones de agricultores, senderistas, cazadores y otros colectivos afectados por el incendio los pasos a seguir, y la consellera de este área, Gabriela Bravo, ha garantizado que dará «máxima celeridad» a las peticiones para «ayudar a la recuperación de la zona». Las solicitudes presentadas por el Ayuntamiento de Beneixama (encargado de canalizar todas las peticiones) serán evaluadas por la Oficina Única Postemergencia, a la que corresponde efectuar una estimación presupuestaria de los daños.

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