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El proyecto de regeneración de los barrios Tafalera y Numancia de Elda lleva una década en los cajones

Las acciones del plan Europan 10 que logró un premio europeo, se han quedado sobre el papel

El barrio de Tafalera de Elda, uno de los más degradados de la ciudad, se encuentra en la ladera de un monte. AXEL ÁLVAREZ

El plan de regeneración de los barrios Tafalera y Numancia de Elda es como los ojos del Guadiana. Aparece y desaparece. Hace unos 10 años que el proyecto Europan 10 se llevó uno de los primeros premios de este concurso de arquitectura, que pretende fomentar el desarollo de las ciudades de la zona euro. Así,después de conseguir el beneplácito de Europa, llegó al Ayuntamiento de Elda con el objetivo de dar un giro de 180 grados a estos barrios degradados de Elda.

Casi una década después, en la anterior legislatura, la concejala de Compromís Pilar Calpena, recogió el testigo de este proyecto de forma tímida. Sólo consiguió realizar una jornada de participación ciudadana para sumar las ideas de los vecinos y un proyecto básico de la rehabilitación de una plaza del barrio de Numancia como intervención embrionaria. Tras esa leve recuperación del proyecto, ahora el plan parece dormir el sueño de los justos.

Desde el estudio de arquitectos de Motril, que llevo hacía adelante la propuesta, afirman que «los responsables del concurso europeo Europan 10 se han puesto en contacto con nosotros para ver en qué estado se encuentran las actuaciones que se han implantado». Pero ninguna ha visto la luz. El proyecto básico para la rehabilitación de la plaza en el antiguo vivero se quedó pendiente del derribo de una vivienda para esponjar la zona del Alto de San Miguel. En ésta es donde se puso el foco en la etapa muy inicial.

La parte técnica ha estado más interesada en la rehabilitación que la política. A esta última siempre le ha faltado valentía para abordar un proyecto que cambiaría no sólo la fisonomía del barrio sino también la de la ciudad.

Nada se ha hecho, y el presidente de la Asociación Gitana de Elda, Luis Fernández, así lo corrobora. «El barrio está dejado de la mano del hombre. Todos los políticos han pasado por aquí para prometer una rehabilitación que nunca llega», apunta. Además señala que «va a tener que pasar algo grave para que las autoridades se den cuenta de la mala situación en la que vivimos», puntualiza, mientras que añade que «las casas están en la ladera de un monte y coincidiendo con las intensas lluvias cae cada vez más tierra. En una época de lluvias torrenciales, la tierra sepultará algunas casas». El barrio se encuentra en estado ruinoso, con casas y muros que se derrumban y que son reparados por los vecinos y desniveles sin ningún tipo de protección. Las calles carecen de asfaltado, la iluminación es deficiente y la limpieza es precaria.

Tanto Numancia como la Tafalera son barrios segregados del resto del casco urbano. Así, Luis Fernández sentencia que «nosotros también somos Elda». Por ello, una de las primeras actuaciones diseñadas para dar vida, era crear conexiones con otras zonas. La misma segregación urbanística es una de la causas de su marginalidad.

La plaza del antiguo vivero, un lugar por donde empezar. AXEL ÁLVAREZLa actuación social, la clave de la rehabilitación

El concejal de Urbanismo asegura que se tendrán en cuenta las aportaciones hechas en la jornada de participación

El equipo de gobierno es consciente que, tanto el barrio de Tafalera como el de Numancia, precisan de una intervención integral y en profundidad. En este sentido, el concejal de Urbanismo, Eduardo Timor, asegura que «son prioritarios para el gobierno municipal como lo son otros barrios de la ciudad que también precisan de este tipo de intervenciones».

Asimismo Timor señala que «todas la aportaciones que se recogieron en la jornada participativa llevada a cabo en el anterior mandato desde la Concejalía de Urbanismo serán tenidas en cuenta». Además asegura que «aún no hemos llegado a la fase de estudio de dichas aportaciones».

Entre las aportaciones, además de las ideas urbanísticas, se pone de manifiesto que cualquier proyecto que aborde la regeneración de estos dos barrios precisa no sólo de trabajos urbanísticos sino también una buena planificación social para acabar con la marginalidad.

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