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Sax

Prohibido tirar piedras a los patos

El Seprona denunciará por maltrato animal a quienes agredan a la bandada de ánade real que se ha situado en el cauce del río tras morir tres ejemplares

Prohibido tirar piedras a los patos del Vinalopó

Prohibido tirar piedras a los patos del Vinalopó

La muerte a pedradas de varios patos silvestres en el cauce del río Vinalopó ha motivado la intervención del Seprona. Una patrulla del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil estuvo inspeccionando al mediodía de ayer la zona donde se encuentra la bandada. De los 16 ejemplares que aparecieron en el río hace diez días solo quedan nueve animales. Tres aparecieron muertos a pedradas y de los cuatro restantes se desconoce su paradero. Tampoco se sabe nada de su procedencia ni del motivo por el que no han emprendido el vuelo para huir a otras zonas próximas del cauce más naturales y menos frecuentadas y peligrosas.

Lo que sí se sabe es que pertenecen a la especie Pato azulón -Anas platyrhynchos- o ánade real de la que ha evolucionado el pato común doméstico. Se trata de un ave migratoria, autóctona y habitual en el continente europeo que no goza de una especial protección. Sin embargo, someter al pato azulón a cualquier tipo de agresión tendría la consideración legal de maltrato animal y, además, al haber establecido su hábitat en el casco urbano también queda terminantemente prohibida su caza. De hecho, para preservar su protección, los agentes del Seprona tienen previsto realizar inspecciones aleatorias y periódicas al enclave de la abandonada finca de El Molino donde se encuentra la singular colonia. Ayer realizaron la primera pero en los próximos días regresarán al lugar.

Los actos incívicos anónimos de los que han sido objeto los patos, posiblemente por parte de un reducido grupo de adolescentes, ha llevado a muchos vecinos de Sax a condenar lo ocurrido de forma enérgica y solicitar la intervención de las autoridades. Reclaman medidas para evitar los hechos y sancionar a los autores, dando traslado de todo ello al Ayuntamiento y la Policía Local. La singular presencia de la bandada también está atrayendo a muchos curiosos y amantes de los animales que se aproximan a la zona, siguiendo el sendero de los jardines del Vinalopó, para observar el tranquilo comportamiento de los patizambos o arrojarles comida. Y mientras tanto se está organizando un dispositivo, a través del centro de recuperación de fauna, para trasladar a los ejemplares a un lugar más seguro antes de que sea demasiado tarde.

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