El personal de los Juzgados de Villena vuelve a trabajar con abrigos, bufandas y estufas que se llevan de sus casas para combatir el frío ante el deficiente sistema de calefacción del edificio. Un problema que no solo les afecta a ellos sino también a los cientos de usuarios que a diario hacen uso de sus servicios. No es una adversidad nueva. Se viene repitiendo cada invierno cuando se desploman las temperaturas. El mal funcionamiento del sistema de calefacción ya se ha denunciado en años anteriores con la llegada de las bajas temperaturas. Pero en esta ocasión se ve agravado por la intensa ola de frío que está sufriendo el interior de la provincia de Alicante. Según las mediciones de AVAMET, en el casco urbano de Villena se registraron durante el día de ayer temperaturas que oscilaron entre los -2,9 y los 7,8 grados. Pero el lunes fueron todavía inferiores.

Los fallos que presenta el sistema de climatización del edificio judicial son de tal alcance que hay salas y dependencias que no cuentan con ninguna fuente de calor. Es lo que sucede, por ejemplo, en la zona de la entrada y en las salas de vistas, donde el aire acondicionado ni siquiera tiene bomba de calor y la temperatura no supera los cinco grados.

Además, el mal estado de conservación de los Juzgados de Villena debido a su antigüedad hace que su aislamiento no sea el adecuado y se filtre con mucha facilidad el frío desde el exterior. De hecho, los cerramientos de las ventanas están en su mayoría defectuosos. Una situación que obliga a los profesionales a tener que realizar su trabajo bien abrigados para poder soportar las bajas temperaturas sin caer enfermos.

Queja sindical

El sindicato CSIF se ha puesto en contacto esta semana con la Conselleria de Justicia para solicitar que este problema, que ya es crónico y este año se ha agudizado a causa de la ola de frío, se solucione definitivamente. Precisamente en la segunda semana de enero de 2020 este diario ya publicó que el edificio judicial no tenía calefacción desde la semana anterior por falta de gasoil para la caldera. Aunque la compra del combustible estaba aprobada no se hizo efectiva por un retraso administrativo. Todos los años, por un motivo u otro, siempre se produce algún problema por estas fechas. Precisamente, a finales de 2018, ya hubo problemas en el sistema de calefacción porque la instalación es muy antigua y sufre frecuentes averías. No hay que olvidar que ésta data de cuando se inauguró el edificio en la década de los años 80 del siglo pasado. Desde entonces el único mantenimiento que se ha realizado en la calefacción han sido meras reparaciones que han ido parcheando su progresivo deterioro a lo largo de los años.