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Los dueños de El Poblet de Petrer recurren el BIC para no tener que abrirlo al público

Los herederos de la que fuera sede del ultimo gobierno de la República presentan un contencioso contra la declaración de la Generalitat de Bien de Interés Cultural - Las visitas públicas quedan paralizadas a expensas de la resolución judicial

Vista aérea de la finca El Poblet de Petrer, catalogada como Bien de Interés Cultural por el pleno del Consell en noviembre de 2019. | ÁXEL ÁLVAREZ

La declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de lugar histórico concedida por la Generalitat Valenciana a la finca El Poblet de Petrer, sede del Gobierno de la II República donde se celebraron los dos últimos Consejos de Ministros previos a la victoria franquista, ha sido recurrida ante los tribunales. El contencioso lo han interpuesto los herederos del propietario Eliodoro Gras, fallecido en febrero de 2020 a los 103 años de edad. Pero las acciones legales emprendidas por los actuales dueños no se limitan al acuerdo adoptado en noviembre de 2019 por el pleno del Consell tras el expediente incoado por la Conselleria de Cultura. También han impugnado la declaración de Bien de Relevancia Local promovida por el Ayuntamiento de Petrer y aprobada por la dirección territorial de Urbanismo en septiembre de 2018.

La casa donde el presidente Juan Negrín fijó su residencia en los últimos meses de la Guerra Civil. | INFORMACIÓN

El Gobierno valenciano ha confirmado a este diario que hay un procedimiento judicial abierto y lo que corresponde, en estos momentos, es esperar la resolución de los tribunales. De momento la Conselleria de Cultura no tiene previsto hacer cumplir el régimen de visitas públicas en la finca porque sus técnicos consideran que, con un contencioso administrativo dirimiéndose, no tiene ningún sentido adoptar decisiones que afecten al BIC. Entre otras razones, porque podrían ser impugnadas por los propietarios hasta que no se despeje, con carácter definitivo, su declaración como Bien de Interés Cultural. En cualquier caso, se ha querido puntualizar que para que un BIC permita las visitas de los ciudadanos no es necesario el requerimiento del Consell, entre otros motivos porque es una obligación que establece la propia Ley de Patrimonio en su artículo 32.

Precisamente la apertura al público de El Poblet se quería incorporar a la ruta «Del Vinalopó al exilio», un recorrido turístico a los principales enclaves y vestigios de la Guerra Civil en la que participan de forma conjunta los ayuntamientos de Elda, Petrer y Monóvar.

La finca El Poblet, de 30 hectáreas de superficie y ubicada junto a la autovía A-31 en sentido Madrid-Alicante, consta de tres edificios, jardines, pinada y un olivar. Fue confiscada por el Gobierno de la II República al estallar la Guerra Civil recibiendo el nombre en clave de «Posición Yuste». Primero se utilizó colonia infantil para niños refugiados, hospital militar y centro de control aéreo. Pero en la recta final de la contienda albergó la residencia del presidente del Gobierno, Juan Negrín, que fijó en la vecina localidad de Elda la Subsecretaría del Ejército de Tierra, en la pedanía monovera de El Fondó un aeródromo y el cuartel general de la República y en El Poblet la última sede del Ejecutivo español entre el 28 de febrero y el 6 de marzo de 1939. Diez años tardó el proceso administrativo para que la histórica finca obtuviera la declaración de BIC. Un logro que comenzó con la petición del Centro de Estudios Locales de Petrer y que el Ayuntamiento celebró. Pero ahora el futuro de este baluarte de la memoria histórica está en manos de la Justicia.

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