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Petrer pone en marcha con Aguas de Alicante la campaña “Basta de diminutivos” para concienciar sobre los efectos del mal uso del váter

Sobrecostes, empeoramiento del servicio y grave impacto ambiental son algunas de las consecuencias de desechar por el inodoro objetos no biodegradable

Un camión higinieza basura en Petrer

Un camión higinieza basura en Petrer

La concejalía de Medio Ambiente, de la mano de Aguas de Alicante, ha presentado hoy la campaña de concienciación medioambiental “Basta de diminutivos”, con el objetivo de visibilizar los efectos negativos que el mal uso del inodoro tiene para la red de saneamiento de la ciudad.

La iniciativa coincide con la celebración esta semana del Día Mundial del Medioambiente el próximo sábado 5 de junio, e incluye una pieza audiovisual, además de diferentes acciones en redes sociales y medios locales para visibilizar esta problemática.

Fernando Díaz, concejal de Medio Ambiente, ha agradecido el trabajo de Aguas de Alicante para “juntos visibilizar un problema que acaba afectándonos a todos” y ha subrayado que “en Petrer estamos orientados en cuidar del medio ambiente con grandes acciones, pero también con los pequeños gestos, como los que todos tenemos en nuestras manos evitando, por ejemplo, tirar objetos no biodegradables al inodoro”. “Igual que nos sentimos orgullosos de nuestros parajes naturales, tenemos que conseguir hacer de Petrer el corazón ecológico del Vinalopó para sentirnos orgullosos de ser una ciudad respetuosa con el medio ambiente”, ha concluido el edil.

La campaña “Basta de diminutivos” enfatiza en lo que supone llenar el saneamiento de nuestras ciudades de unos productos que no están diseñados para deshacerse en contacto con el agua, mediante la contraposición entre los nombres que se les asignan (bastoncillos, toallitas, mascarillas…) y la magnitud del problema que generan y que está lejos de ser pequeño. Por un lado, un empeoramiento del servicio derivado de los constantes atascos y reparaciones; por otro, un aumento de los costes de mantenimiento de la red, con una repercusión directa en la ciudadanía. A lo anterior se suma el impacto a nivel medioambiental, con un importante porcentaje de este tipo de artículos de higiene que acaban llegando al mar y el aumento de los residuos sólidos en el medio marino que supone.

Según ha declarado Sergio Sánchez Ríos, director de Poblaciones de la compañía, “a través de la sensibilización medioambiental, tenemos el objetivo de implicar a la ciudadanía en la reducción del enorme impacto que tiene la eliminación de objetos inadecuados a través de la red de saneamiento de nuestras ciudades”. Por su parte, María Flor García, gerente de Depuración en Aguas de Alicante, ha hecho hincapié en el aspecto medioambiental que tiene el mal uso del inodoro. “Junto a los graves problemas de obstrucciones, están también determinados tipos de vertidos, con un importante porcentaje de dichos artículos de higiene que acaban llegando al mar y el aumento de los residuos sólidos en el medio marino que esto supone”.

La popularización de diversos artículos desechables de higiene personal, como las toallitas, los bastoncitos, los tampones, las mascarillas o las compresas han revelado en los últimos años un problema al que a diario se enfrentan todas las ciudades y servicios de limpieza en el mundo, con un porcentaje apreciable de la ciudadanía que se deshace de este tipo de artículos empleando el inodoro.

Según AEAS (Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamientos), el impacto económico que supone esta problemática produce a nivel nacional un sobrecoste de entre 4 y 6 euros por persona al año y un encarecimiento de un 10-15% de las actividades de mantenimiento, tratamiento y depuración de las aguas residuales. Todo lo anterior supone en España un sobrecoste total estimado en unos 230 millones de euros al año.

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