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Operación Salida: Los desplazamientos veraniegos a la costa alicantina agudizan la saturación de la A-31

Los fines de semana vuelven a repetirse las colas kilométricas con cientos de conductores atrapados en la conexión de la autovía de Madrid con la A-7 de Elche - Los mayores atascos suelen producirse los domingos por la tarde

Una de las habituales colas en la autovía A-31 de Madrid a su paso por el Vinalopó. ÁXEL ÁLVAREZ

La saturación crónica que sufre la autovía A-31 de Madrid en el tramo de Villena-Alicante vuelve a agravarse este verano con los desplazamientos estivales, de ida y vuelta durante el fin de semana, entre la Meseta y el interior de la provincia con la costa alicantina. Así pues, en las últimas semanas se han vuelto a repetir las habituales imágenes previas a los dos estados de alarma de la pandemia con colas de vehículos atrapados en la A-31 y en su conexión con la autovía A-7 de Elche-Murcia. Sobre todo a la altura del Portichol de Monforte del Cid y como consecuencia de la afluencia masiva de turistas. Un «cuello de botella» que se colapsa en cuanto surge la más mínima incidencia viaria y provoca que cientos de conductores se queden bloqueados con los consiguientes trastornos, peligrosidad y pérdidas económicas, laborales, ambientales.

La avería de un camión que consiguió detenerse en el arcén, un accidente de moto y dos colisiones por alcance entre cuatro turismos han supuesto retenciones de varias horas durante dos domingos consecutivos entre Monforte y Novelda en sentido Madrid. Además, este mismo sábado, sobre las diez de la mañana, el accidente de un tráiler en el kilómetro 209 de la A-31, entre los términos de Petrer y Novelda, ha provocado siete kilómetros de retenciones en sentido Alicante. El camión sufrió el «efecto tijera» a la altura de la partida del Reventón y bloqueó uno de los dos carriles sin que el conductor resultara herido. Los agentes de la Guardia Civil de Tráfico tuvieron que regular la circulación varias horas hasta que el vehículo pudo ser retirado de la carretera. Otro accidente más que vuelve a poner de manifiesto la alta siniestralidad que registra la A-31 a su paso por el Alto y Medio Vinalopó.

De momento los principales problemas de tráfico se están produciendo los domingos por la tarde en dirección Alicante-Madrid. Pero desde que el pasado viernes 2 de julio arrancó la primera Operación Salida de tráfico del verano la situación puede complicarse en cualquier momento y en ambos sentidos de la circulación.

Operación Salida

La Dirección General de Tráfico (DGT) estima que en julio se producirán 43,3 millones de movimientos y durante toda la operación 91,2 millones. Buena parte de ese volumen circulatorio tiene a la provincia de Alicante como destino o zona de paso. De ahí la necesidad de extremar la precaución en carretera y por eso la DGT ha hecho un llamamiento a la prudencia. Ante el aumento de la siniestralidad en junio con 115 fallecidos, 37 más que en el mismo mes de 2019, Tráfico solicita a los conductores mesura y responsabilidad para «no estropear en carretera un verano tan especial y al que tanto nos ha costado llegar».

Este año la Operación Salida va a contar con 780 radares fijos de control de la velocidad -16 más que el pasado verano- de los que 92 son de tramo, 545 radares móviles, dos helicópteros, 216 cámaras de control de cinturón y de teléfonos móviles y 39 drones.

La saturación de la A-31 es un problema crónico a pesar de los múltiples intentos de los ayuntamientos del Vinalopó por obtener inversiones del Gobierno central para subsanar una situación que comienza a ser insostenible. Juntos, por separado e incluso montando plataformas llevan más de veinte años pidiendo al Ministerio de Fomento que destine fondos para acondicionar la A-31 en la provincia. Reclaman una mejora integral de la seguridad vial y la instalación del tercer carril en los tramos más peligrosos y con mayor pendiente. Concretamente en el Portichol de Monforte, en el Guirney y el Reventón de Petrer y entre Sax y Villena, cuatro de los puntos donde más accidentes se concentran. A pesar de ser la segunda carretera más saturada de la provincia y la primera en siniestralidad, la autovía de Madrid parece no existir para el Gobierno. Los últimos datos de Fomento sitúan en 60.000 vehículos la intensidad medida diaria en el tramo de Villena-Monforte. Y de todos ellos 8.000 son vehículos pesados. En densidad circulatoria a la A-31 sólo le supera la A-7, pero únicamente en el trayecto que une Alicante con Murcia. La autovía de Madrid registra al año una media superior a los 53 accidentes con víctimas en el tramo de 73 kilómetros de Villena-Alicante. Todo ello reaviva de nuevo el debate social sobre la falta de inversiones del Estado para mejorar la seguridad de la A-31 con la construcción de un tercer carril.

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