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Villena considera «inviable» el trasvase del Júcar si se obliga a los regantes a pagar la obra

El Ayuntamiento respalda las reivindicaciones de la Plataforma en Defensa del Futuro de la Agricultura del Alto Vinalopó y exige que las ciudades costeras de l’Alacantí se abastezcan del agua de las plantas desaladoras de Alicante y Mutxamel

Presentación de la Plataforma en Defensa del Futuro de la Agricultura del Alto Vinalopó. | INFORMACIÓN

El Ayuntamiento de Villena ha cerrado filas con la Plataforma en Defensa del Futuro de la Agricultura del Alto Vinalopó para conseguir un nuevo modelo de consumo hídrico en la provincia. Precisamente las alegaciones presentadas contra el borrador del Plan Hidrológico del Júcar abordan dos líneas. Por un lado se reclama el mantenimiento de la exención del pago de la amortización de las obras del Júcar-Vinalopó porque, si se repercute de nuevo en los regantes tal y como el Gobierno central quiere hacer, el trasvase será «completamente inviable». Y , por otro lado, se busca conseguir que las ciudades costeras de la comarca de l’Alacantí se abastezcan principalmente de agua de las plantas desaladoras, tanto de Alicante como de Mutxamel. De este modo tanto el equipo de gobierno de PSOE-Verdes como la Plataforma del Futuro de la Agricultura pretenden salvaguardar las masas de agua subterráneas de los acuíferos de Villena y cooperar con las comunidades de regantes en la defensa de sus derechos.

«Hay una clara sintonía y cooperación entre regantes y Ayuntamiento que busca un modelo de gestión hídrica de nuestros recursos más sostenible, sin renunciar a la solidaridad entre territorios, pero donde primero se aprovechen los existentes en cada uno de ellos», ha apuntado el concejal de Ciclo Hídrico, Francisco Iniesta.

Las alegaciones también exigen una mayor coherencia entre las normas de explotación de las aguas subterráneas de los mismos acuíferos, aunque pertenezcan a demarcaciones hidrográficas diferentes, como ocurre entre la cuenta del Segura y del Júcar. En este sentido el texto de las alegaciones afirma que «parece lógico que las actuaciones contempladas en las demarcaciones hidrográficas del Júcar y del Segura sigan, respecto a aquellos acuíferos compartidos, unos mismos criterios y sean acciones coordinadas para la recuperación del caudal. Finalmente, se reclaman unas normas de control de extracciones de agua tanto para las comunidades de regantes como para los particulares o empresas. «Respecto al control de todas las extracciones, se considera que habrá que ampliar a los usuarios de pozos propios y concesionarios el control efectivo de las extracciones, de igual forma que se exige ese control a las comunidades de regantes y entidades similares, debiendo concretarse en el Plan Hidrológico del Júcar», se puntualiza en las alegaciones.

El gobierno del socialista Fulgencio Cerdán ya ha establecido las primeras líneas de cooperación con los regantes del Alto Vinalopó. También el concejal de Obras y Servicios, Andrés Martínez, considera necesario introducir cambios en materia de gestión del agua para asegurar recursos viables, de calidad y a un precio razonable para la agricultura de la comarca, y un modelo de gestión nuevo que garantice la reserva de las masas subterráneas de unos acuíferos que actualmente se encuentran sobreexplotados.

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