El paso de la borrasca Celia deja caminos cortados y campos anegados en el Alto Vinalopó

El desbordamiento del río Vinalopó sigue afectando a la carretera de Biar-Camp de Mirra aunque la circulación ha podido restablecerse - El encharcamiento pone en peligro cientos de hectáreas de cultivos

Un ciclista cruzando la carretera de Biar-Camp de Mirra inundada por las aguas del río Vinalopó.

Un ciclista cruzando la carretera de Biar-Camp de Mirra inundada por las aguas del río Vinalopó. / J.C.P.G.

Pérez Gil

Pérez Gil

Caminos rurales cortados, arrastres de tierra y piedra en ramblas, ribazos destruidos, cultivos anegados y el río Vinalopó desbordado en la carretera que une Biar con Camp de Mirra y Cañada. Son las consecuencias más dañinas de la borrasca Celia, cuyos efectos todavía perduran en la comarca del Alto Vinalopó cinco días después del intenso episodio de lluvias que se registró en la provincia. En tan solo cuatro días los registros pluviométricos de MeteoVinalopó alcanzaron en diferentes parajes de Villena más de 150 mm, en Beneixama más de 100 mm, en Biar más de 80 mm y sobre todo en Banyeres de Mariola, en la cabecera del río, con casi 200 mm. Una situación que genera inquietud entre los vecinos teniendo en cuenta que los pronósticos meteorológicos apuntan a una DANA.

El Vinalopó ha cuatriplicado su caudal en Beneixama.

El Vinalopó ha cuatriplicado su caudal en Beneixama. / J.C.P.G.

Tal y como este diario publicó el viernes pasado, "de cara al fin de semana del 26 y 27 de marzo aumenta mucho la incertidumbre. "No podemos descartar un aumento de la inestabilidad y de las precipitaciones. Entre otras razones porque cabe la posibilidad de que se genere una profunda baja presión y se descuelgue de la circulación, formándose una nueva depresión aislada en niveles altos, con las posibles consecuencias que este tipo de fenómenos conlleva siempre que se mantengan los parámetros de flujos de levante y aire frío en altura", explica el meteorólogo Lluís Francés, presidente de MeteoVinalopó, que ha querido puntualizar que "una gota fría o DANA no es siempre sinónimo de lluvias".

Los campos del Alto Vinalopó inundados por las aguas de la borrasca Celia.

Los campos del Alto Vinalopó inundados por las aguas de la borrasca Celia. / J.C.P.G.

La crecida experimentada por el Vinalopó obligó a la Policía Local y a la Guardia Civil a impedir el paso por lo caminos rurales que circundan por las proximidades del cauce en Beneixama y, también durante dos días, permaneció cortada la comarcal CV-804 al inundarse la calzada. Este lunes todavía discurrían más de 20 centímetros de agua por encima de la carretera, si bien se podía transitar con precaución. Y en la vecina localidad de Villena los Cuerpos de Emergencias estuvieron muy atentos ante la posibilidad de que el cauce pudiera llegar a desbordarse, tanto en la carretera que da acceso a la sierra de la Peña Rubia como en el tramo que atraviesa la autovía A-31 de Alicante-Madrid, a la altura del polígono industrial de Bulilla, cuyo paso inferior recibió el enorme caudal procedente de la Sierra de Mariola y de los municipios de Banyeres, Beneixama, Camp de Mirra, Canyada y Biar.

Caminos intransitables convertidos en ríos entre Cañada y Camp de Mirra.

Caminos intransitables convertidos en ríos entre Cañada y Camp de Mirra. / J.C.P.G.

Preocupación en Villena

El aumento del nivel del agua generó preocupación entre las autoridades ante la posibilidad de que alcanzase la A-31 y obligase a cortarla al tráfico en los dos sentidos, algo que ya ocurrió hace más de quince años. De ahí que se mantuviera una especial vigilancia en ese punto para actuar rápidamente en caso de que el agua supusiera una amenaza para la circulación. Extremo que finalmente no se produjo.

La lluvia también generó problemas en la pedanía villenera de La Encina y especialmente en el paraje agrícola de Los Alhorines, muchos de cuyos caminos han quedado intransitables por la erosión del agua, el encharcamiento y el barro.

Cultivos encharcados en el Alto Vinalopó.

Cultivos encharcados en el Alto Vinalopó. / J.C.P.G.

En diciembre de 2016 se produjo un episodio climatológico parecido en el Alto Vinalopó, pero antes habría que remontarse a los años 90 para encontrar un periodo tan continuado e intenso de precipitaciones que, en términos generales, ha sido beneficiosos para el campo. Sin embargo muchos cultivos han quedado completamente encharcados. Una situación que, en caso de prolongarse en el tiempo, generará importantes pérdidas en cientos de hectáreas de explotaciones agrícolas por la aparición de enfermedades fitosanitarias, podredumbre y asfixia radicular ante la falta de oxígeno en el suelo, lo que impide la respiración de las plantas a través de las raíces.

El río Vinalopó camino de Villena.

El río Vinalopó camino de Villena. / J.C.P.G.

La zona más lluviosa de España

Algunas zonas del norte Alicante ya han alcanzado los 600 l/m2 este mes, de tal modo que, en lo que llevamos de año, se han convertido provisionalmente en la zona más lluviosa de España. En estos temporales de levante algunos sectores acumulan más lluvia en pocas semanas que otros puntos de la Península en meses. Basándose en su modelo de confianza, desde Meteored se anuncia que el próximo viernes el embolsamiento de aire frío se dirigirá hacia el este, cruzando el Estrecho y provocando que las precipitaciones afecten especialmente al sur peninsular, este y archipiélago balear. Los acumulados podrían ser excepcionales en las provincias de Valencia y Castellón, que podrían alcanzar más de 300 l/m2, pudiendo incluso pasar de los 400 en el prelitoral y en zonas de montaña. Asimismo, es posible que se sobrepasen los 150 l/m2 en puntos del norte de Alicante, Costa del Sol, Sistema Central y en las sierras almerienses. A pesar de que en la vertiente mediterránea las lluvias estarán caracterizadas por su persistencia más que por su intensidad, desde Meteored aconsejamos prudencia ante las crecidas de ramblas y ríos

Suscríbete para seguir leyendo