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Los regantes del Alto Vinalopó alertan del abandono masivo de cultivos por el alto coste del agua del Júcar

La Plataforma rechaza el acuerdo entre la Junta Central de Usuarios y el Gobierno, y exige una compensación por cerrar los pozos que llevan más de un siglo abasteciendo a la provincia

La conducción de la balsa La Cuesta de Villena que distribuye las aguas del Júcar por la provincia de Alicante. ÁXEL ÁLVAREZ

La Plataforma por el Futuro de la Agricultura del Alto Vinalopó manifiesta su "desacuerdo y decepción" ante las condiciones impuestas a la próxima llegada del agua trasvasada del Júcar a la provincia de Alicante. Los integrantes de esta Plataforma, que agrupa a las Comunidades de Regantes de Villena, de la Huerta y Partidas, Pinar Alto, San Cristóbal de Villena y Cañada, y Valle de Beneixama, consideran que el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, l’Alcantí y el Consorcio de Aguas de la Marina Baixa evidencia el "olvido y la desatención" de la solidaridad del Alto Vinalopó con el resto de comarcas alicantinas.

Una circunstancia que, según advierte Pepe Micó Serra, coordinador de la Plataforma por el Futuro de la Agricultura del Alto Vinalopó, "abandona a su suerte" a los regantes de esta comarca al no poder asumir el coste del agua del trasvase que se ha acordado en 0,29 euros el metro cúbico. No obstante se trata de una tarifa “puente” que deberá volver a negociarse en enero de 2023.

A cambio, la Confederación del Júcar ha trasladado a los agricultores de l`Alacantí y Alto, Medio y Baix Vinalopó que el Plan Hidrológico (2022-2027) contempla que las extracciones de agua de los acuíferos deberán reducirse un 60% para los usos de riego. Una medida que atribuye a los agricultores el sacrificio de recuperar los acuíferos sin que las restricciones afecten ni al consumo urbano ni al industrial.

Prueba de ello es que en los derechos de abastecimiento y regadío de las masas de agua existentes en el Alto Vinalopó, las limitaciones mínimas en el regadío son del 87,1% en el acuífero Villena-Benejama y del 100% en los acuíferos de Sierra Castellar y Sierra Salinas. Sin embargo las limitaciones en los derechos de abastecimiento hídrico para uso urbano e industrial no llega al 20%.

Las conducciones de distribución de los caudales del trasvase del Júcar-Vinalopó en el término municipal de Villena. ÁXEL ÁLVAREZ

Cabe recordar que el agua extraída de los pozos del Alto Vinalopó ha abastecido históricamente a la costa alicantina. Por eso desde la Plataforma se insta a las poblaciones que han podido disfrutar de un desarrollo económico derivado, entre otros factores, de las aguas procedentes de Villena, Cañada y Beneixama a que tengan una mirada retrospectiva, reconozcan la solidaridad de esta comarca y contribuyan, entre todos, a compensar el sobrecoste del agua procedente del Júcar que tiene su origen en la explotación de los acuíferos de manera continuada.

1 litro de cada 3

En este sentido recuerdan que el 80% de las extracciones totales de la provincia se realizan en el Alto Vinalopó y más del 50% en el término municipal de Villena. Pero solo 1 de cada 3 litros que se extrae se queda en el Vinalopó. 

"Nadie duda de que debe existir una garantía para el suministro para abastecimiento de la población, como tampoco nadie duda del hecho de que no se puede dejar caer una zona agrícola de gran valor para la provincia de Alicante y, en definitiva para la Comunidad Valenciana", puntualiza Pepe Micó recordando que la Plataforma ha querido trasladar este tema en persona al alcalde de Alicante, Luis Barcala, desde hace meses sin que, hasta la fecha, haya querido escuchar ni atender "porque parece que es un tema que ni le ocupa ni le preocupa".

Los regantes del Alto Vinalopó insisten en denunciar que, por las condiciones impuestas, la llegada de caudales del Júcar beneficia a algunas comarcas pero para ellos supone un "perjuicio enorme". Por eso, desde la Plataforma se exige a la Junta Central de Usuario "respeto y defensa de los intereses de todos los regantes sin distinción" para evitar situaciones que rompan el equilibrio social.

"Quienes dicen actuar como portavoces de la Junta Central de Usuarios deberían ser conscientes de que la agricultura del Alto Vinalopó no puede afrontar el precio fijado por la Administración sin que los abastecimientos y el resto de usuarios que no pueden recibir aguas del Júcar contribuyan a compensar dicho precio. De no ser así -subraya Micó- nos veremos abocados a abandonar nuestros cultivos de forma masiva al no poder asumir los costes que se han planteado". Una situación que acarrearía importantes pérdidas socioeconómicas teniendo en cuenta el potencial agrícola que posee Villena.

Por todo ello, desde la Plataforma no se entiende que los representantes de la Junta Central manifiesten que se trata de un "acuerdo histórico" cuando es una situación que va a condenar el futuro de la agricultura del Alto Vinalopó. "Los representantes de la Junta Central deben estar a la altura de las circunstancias y centrarse en defender los intereses comunes de todos y no pueden admitirse actuaciones que puedan perjudicar a algunos de sus usuarios ya que debilita a la institución y la pone en peligro, máxime ante la situación actual y la crisis de supervivencia que estamos viviendo", subrayan los representantes de las Comunidades de Regantes de Villena, de la Huerta y Partidas, Pinar Alto, San Cristóbal de Villena y Cañada, y Valle de Beneixama.

Cultivos de Villena en una imagen captada en mayo de 2022. J.C.P.G.

Críticas al acuerdo del Plan Hidrológico

Los Programas de Actuación que se van a aprobar en breve no reconocen a los regantes de Alicante ningún derecho sobre las aguas del Júcar ni se recoge ninguna mención sobre los costes de compensación que los abastecimientos y el resto de usuarios que no pueden recibir aguas del Júcar tienen que asumir para que, de una manera efectiva, se llegue a la solución de la sobreexplotación de las masas de agua a través de una compensación a los regantes del Alto Vinalopó.

Además, según denuncia la Plataforma, en el borrador de Plan Hidrológico de la demarcación del Júcar, cuyo texto definitivo es de inminente aprobación, no se ofrece ninguna solución a las garantías de asignación de caudales del Júcar, sino que se establece la posibilidad de uso de los caudales por los regantes del Vinalopó como aguas sobrantes y sin vinculación a los Programas de Actuación. "Una cuestión que evidencia el ninguneo a nuestra comarca, máxime cuando es conocido que en la desembocadura del río Júcar, concretamente en el Azud de la Marquesa, una vez garantizados las necesidades de los usuarios y los caudales ecológicos del río, existen volúmenes cercanos a los 50 Hm³/año que deben ser reconocidos y asignados a los regantes del Vinalopó. Una medida que -en opinión de Pepe Micó- contribuirá, junto con el establecimiento de las compensaciones por la sobreexplotación de las masas de agua, a garantizar el mantenimiento de la estabilidad socioeconómica del Alto Vinalopó".

De no alcanzarse un acuerdo, según sus previsiones, en el Alto Vinalopó se producirá un 60% de reducción del valor de la producción, un 50% de pérdida de superficie de cultivo de riego, una disminución del 17% de los márgenes y una caída media, solo en Villena, superior a 1.000 puestos de trabajo directos a los que habría que añadir los indirectos. Y todo ello a corto plazo. Y a ello cabría añadir la falta de amortización de las inversiones realizadas por muchos agricultores, la paralización de los fondos destinados a innovación y los malogrados esfuerzos para garantizar el relevo generacional.

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