"Los Moros y Cristianos de Elda son para todos"

La escritora eldense Elia Barceló abre las fiestas con su pregón apostando por unos días "alegres" y llenos de "orgullo y pasión"

La pregonera Elia Barceló, escoltada por el alcalde, Rubén Alfaro, y el presidente de la Junta Central, Pablo Serrano.

La pregonera Elia Barceló, escoltada por el alcalde, Rubén Alfaro, y el presidente de la Junta Central, Pablo Serrano. / INFORMACIÓN

La lluvia que ha caído a lo largo de la tarde amenazaba el acto del pregón en Elda. Los eldenses han consultado el tiempo y han mirado al cielo varias veces, pero finalmente solo han hecho falta unas chaquetas, ya que el termómetro marcaba 17 grados. Así, han podido disfrutar del pregón recitado por la escritora eldense Elia Barceló.

La pregonera asegura que lleva más de 40 años sin estar presente en unos Moros y Cristianos, aunque ha confesado que, durante su juventud formó parte tanto de la comparsa de Zíngaros como la de Marroquíes. 

Antes de alzarse sobre el castillo de las Embajadas, situado en la plaza de la Constitución, arropada por el alcalde de Elda, Rubén Alfaro, y el presidente de la Junta Central de Comparsas, Pablo Serrano, la autora y también hija predilecta de la ciudad ha señalado en la Casa de la Viuda de Rosas que le parecía un «milagro» que hubieran pensado en ella para dar inicio a las fiestas mediante el uso de las palabras, que son, como bien ha dicho, su «medio de expresión privado y profesional». Barceló también ha firmado en el libro de honor de la Junta Central.

El alcalde ha recordado que se trata de una noche «muy especial» para todos los eldenses y ha dejado la ciudad en manos de la pregonera, que ha llegado a la plaza de la Constitución, precedida por los cargos de las nueve comparsas y parte de la corporación municipal.

La pregonera con las abanderadas.

La pregonera con las abanderadas. / INFORMACIÓN

«Hoy me voy en situación de poner en palabras sentimientos, emociones y recuerdos, y compartir con vosotros y vosotras cosas que siempre tuve dentro y no había expresado hasta ahora», ha subrayado desde el castillo de las Embajadas, ante una plaza abarrotada de público que radiaba ganas de fiestas por los cuatro costados. 

Barceló ha recordado como, pese a no haber nacido en una familia festera, sí que disfrutó de la fiesta en sus años de juventud, junto con su hermana y su primo, «fuimos los únicos de la familia que sentimos el deseo y la necesidad de participar en los Moros y Cristianos». 

Desde hace más de cuatro décadas, tiene su residencia en Austria donde ha ejercido de docente en la universidad de Innsbruck. No obstante confesaba que, de haberse quedado en Elda, «hubiese salido en las fiestas toda mi vida», pero nunca las olvidó ya que, apuntaba que «se las enseñé a mis estudiantes».

La autora ha definido a los eldenses como «trabajadores, solidarios, alegres y festeros». Por ello, ha evocado que «las fiestas de Moros y Cristianos son la expresión más clara de nuestra idosincrasia». 

Brazos abiertos

Otra de las cualidades, que según la pregonera caracteriza a la población es la «inclusión inmediata». «Cuando alguien llega de otro lugar se le da la bienvenida, se le ayuda, se le integra, y, en un par de años, es un eldense más. Aquí no hay ‘forasteros’». 

Elia Barceló ha querido recordar a los más jóvenes allí presentes que en la época anterior a la transición, las fiestas representaban «una brisa fresca en un país donde todo estaba prohibido, eran una insinuación de que las cosas podían ser de otro modo...».

Tampoco han faltado alusiones a cada una de las nueve comparsas, Zíngaros, Realistas, Piratas, Marroquíes, Huestes del Cadí, Estudiantes, Cristianos y Contrabandistas, para todas ha tenido unas palabras la escritora, que ha culminado su pregón aclamando: «¡Vivan los Moros y Cristianos!, «¡Viva San Antón!», «¡Viva Elda!».