El poderío de las huestes de la media luna deslumbra Elda

Las Fiestas de Moros y Cristianos alcanzan su punto álgido definitivo con la celebración de la Entrada Mora

Los Moros y Cristianos de Elda han llegado a su momento cumbre, con los dos bandos dando muestras de sus mejores galas, listos para la batalla final. Si el sábado era el turno de los cristianos, en la tarde-noche del domingo fueron las huestes de la media luna quienes tuvieron su merecido protagonismo. Como ya hiciera en la jornada anterior el bando rival, las comparsas moras exhibieron todo su poder, deslumbrando al público que abarrotaba el recorrido. La plaza era musulmana en ese momento, y había que hacer valer esa posición de dominio.

Dejando de lado simbologías y metáforas, lo cierto es que el desfile brilló gracias a unos trajes impactantes y unos boatos espectaculares, y además sin la incómoda presencia de la lluvia, que en la noche del sábado aguó la parte final de la Entrada, cuando ya eran las comparsas moras las que estaban marcando el paso. Esta vez, todo pudo desarrollarse con normalidad, y la noche fue cayendo al tiempo que las escuadras iban realizando el recorrido, dejando a los asistentes deslumbrados.

Tras el embajador moro, iniciaba el desfile la comparsa de Moros Musulmanes. Su abanderada, Ana Beltrán López, exhibió un boato titulado "Las Arenas del Tiempo", que simbolizaba cómo una tormenta de arena se apoderaba de las calles de Idella, dejando entrever a misteriosos habitantes del desierto y llamativos danzantes que interpretaban bailes cargados de exotismo, al son de compases tribales y entre estelas de fuego. En medio de esa tempestad seca, hacía su llegada la comitiva de la abanderada y el capitán, causando la admiración de los presentes.

Además del boato en sí, esta comparsa mostró retazos de su historia, al cumplir 75 años. Una celebración añadida que hizo lucir aún más el desfile, cuando todavía acababa de comenzar como quien dice. Quedaban aún por aparecer las otras tres agrupaciones del bando moro: Realistas, Huestes del Cadí y Marroquíes. Y después, de nuevo las comparsas cristianas, aunque esta vez en un segundo plano, sin el protagonismo que ya tuvieron el sábado.

La Entrada era el punto culminante a una jornada cuyos actos habían comenzado por la mañana con la ofrenda floral a San Antón y la posterior misa en honor al mismo santo a quien se dedican estas Fiestas de Moros y Cristianos. Los actos continuarán este lunes, última jornada de celebraciones ya. Un día donde la arcabucería tiene más presencia, y en el que el castillo regresa a manos cristianas.

A partir de las 10.00 tendrá lugar la batalla de arcabucería, que culminará a las 11.30 con la Estafeta y Embajada Cristiana. Al no prosperar el parlamento para intentar que el bando moro capitule, volverá la guerrilla, que terminará con la conquista cristiana del castillo. El bando de la cruz hará después un desfile triunfal. Ypor la tarde, la solemne procesión de San Antón, que pondrá el punto final a estos Moros y Cristianos 2024.