RECURSOS HÍDRICOS
El trasvase del Júcar al Vinalopó se duplicará a partir del próximo año hidrológico
El Gobierno y la Junta Central de Usuarios negocian en las normas de explotación elevar el caudal hasta los 36 hm3 anuales siempre que se dejen de extraer en la misma cantidad aguas subterráneas

Uva embolsada del Vinalopó que se ha regado este año con agua del Júcar / Alex Domínguez
Las 60.000 hectáreas de regadío de los valles del Vinalopó y l’Alacantí podrán multiplicar su disponibilidad de agua del trasvase del Júcar mucho antes de lo previsto. La estimación apunta que se puedan contar hasta con 36 hectómetros cúbicos de agua trasvasada desde el azud de La Marquesa en Cullera (Valencia) el próximo año hidrológico 2024-2025 que arranca en el mes de octubre, una cifra que dobla los 15 disponibles en el actual.
Es lo que contempla el documento del borrador de las reglas de explotación que debe regular en los próximos diez años los envíos de agua del Júcar, pendientes de validar por la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) en negociaciones con la Junta Central de Usuarios del Vinalopó y l’Alacantí.
Este año hidrológico los regantes ya contaban con algo más de 22 hectómetros como mínimo. Los otros catorce son variables y se sumarían a los de partida en función de la demanda y la renuncia gradual de los regantes a seguir explotando acuíferos subterráneos.
En cualquier caso, la disponibilidad anual de agua en el trasvase se incrementa de forma sustancial con la cantidad inicialmente prevista. Desde que regantes y Gobierno central firmaron el convenio para impulsar la llegada de agua en octubre de 2023, se trasvasaron algo más de siete hectómetros ese mismo año hidrológico. En el actual a punto de concluir se han rozado los 15 hectómetros.

Punto de captación de los caudales del Júcar que se trasvasan a la provincia de Alicante en el tramo final del río del azud de la Marquesa en Cullera (València) / CHJ
Al alza
Las previsiones de modificación al alza de los aportes del Júcar han sido trasladadas esta semana a la asamblea extraordinaria de la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, que cuenta con 22.000 regantes. En la reunión se abordaba la propuesta de explotación de trasvase para el periodo 2024-2027 y la iniciativa de sustitución de recursos subterráneos en las masas de agua en mal estado. En un principio, estaba previsto que los puntos se sometieran a votación para su aprobación, aunque finalmente solo se ha dado cuenta de ellos porque los acuerdos con la CHS y Acuamed -empresa estatal que gestiona el trasvase-, están por ultimarse.
Optimismo
El presidente de los usuarios del Vinalopó, Ángel Urbina, se mostró optimista con un acuerdo que considera «inminente», y reiteró que el compromiso de los regantes solo se completará si por cada metro cúbico de agua que llega del Júcar se dejan de extraer recursos de los acuíferos sobreexplotados del Vinalopó en la misma proporción. «Por cada gota de agua que llegue los regantes deben dejar de usar la equivalente de pozos», remarcó el ingeniero, que lleva trabajando en las normas de explotación con los técnicos de la CHJ desde principios de este año. Tal era el objetivo principal del trasvase cuando se planteó a finales de los años 90: la recarga de los acuíferos empleados para uso agrícola de regadío y abastecimiento urbano desde hace décadas que ahora se encuentran, en su mayoría, sobreexplotados.
El cambio del punto de toma al tramo final del río en el azud de la Marquesa en Cullera a fin de emplear solo aguas excedentarias para el trasvase descartó su utilización para el suministro urbano. De ahí que la recarga de las masas de agua subterráneas sea tan importante: de ellas beben ciudades como Villena, Elda, Petrer o Novelda y todavía una parte del término de Alicante y municipios de l’Alacantí. Elevar agua desalada a esas cotas es insostenible desde el punto de vista energético.
En estos momentos los regantes del Vinalopó y l’Alacantí consumen en torno a cien hectómetros cúbicos anuales de acuíferos subterráneos y de cumplirse las previsiones su sobreexplotación se reducirá en un 30 %. No será, sin embargo, un proceso uniforme. Algunas zonas de la Margen Izquierda del Vinalopó carecen todavía de acceso directo al agua del Júcar -ahora se están realizando buena parte de las infraestructuaras para permitir esa entrega de agua-, y no todos los pozos presentan los mismos niveles de sobreexplotación. Su situación es peor cuanto más al sur.

Embalse de La Cuesta en Villena almacena casi 600.000 metros cúbicos de agua en estos momentos del trasvase del Júcar / INFORMACIÓN
Recarga
Urbina asegura con datos de los usuarios del propio trasvase que algunos de estos sondeos comenzado a recuperarse en los dos años en los que se ha acelerado la entrega del agua de riego de la infraestructura hídrica. La distribución de agua del Júcar para riego -el convenio firmado con la CHS en 2023 cifra el volumen total a entregar en 278 hectómetros en una década-, presenta una gran diversidad. Además de suministrar al corazón del Vinalopó -desde Villena a Aspe, pasando por La Romana, Mónovar, Novelda y algunas zonas de Elche- o a l’Alacantí, también alcanza, por ejemplo, al término municipal de Albatera, en la Vega Baja: se han entregado este año más de tres hectómetros. Es la zona con mayor volumen de las 13 beneficiarias
Suscríbete para seguir leyendo
- Un perro de raza peligrosa arranca un trozo de oreja a una mujer y hiere a otras dos y a un niño de cuatro años en Elda
- Ser cura joven en Alicante: la vocación que llega antes de los 30
- Novelda recupera patrimonio: abre la Casa Gómez-Tortosa y refuerza su protagonismo en la Ruta Europea del Modernismo
- La dueña del perro que atacó a tres mujeres y a un niño de cuatro años en Elda se enfrenta a una sanción de hasta 15.000 euros
- El MUVI de Villena opta este sábado al premio al Mejor Museo de Europa de 2026
- Villena celebra la X edición del VEM, el festival de música más potente de la provincia
- Estos son los participantes a las multitudinarias pruebas para optar a las 17 plazas de Policía Local de Elda
- La comunidad educativa de Elda y Petrer se une en una cadena humana para defender la educación pública
