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Dos nutrias sorprenden en el río Tarafa y apuntan a su posible reproducción en Aspe

Expertos aseguran que el hallazgo confirma la expansión del mamífero protegido hacia el interior de la provincia

Nutrias avistadas en Aspe

José Vicente Verdú Botella y Francisco Rafael Martínez Perea

Sara Rodríguez

Sara Rodríguez

El río Tarafa, a su paso por el término municipal de Aspe, se ha convertido en escenario de un hallazgo de gran relevancia medioambiental para la provincia de Alicante: el avistamiento de una pareja de nutrias. La observación ha sido realizada por los fotógrafos naturalistas y aficionados a la fauna silvestre José Vicente Verdú Botella y Francisco Rafael Martínez Perea, quienes destacan la importancia de esta cita.

Aunque desde la primavera de 2024 ya se habían documentado ejemplares solitarios en la zona, es la primera vez que se registra una pareja en el cauce aspense. Este hecho podría indicar no solo el uso habitual del río por la especie, sino también su potencial como área de reproducción.

La pareja de nutrias avistada en Aspe.

La pareja de nutrias avistada en Aspe. / José Vicente Verdú Botella y Francisco Rafael Martínez Perea

La nutria europea (Lutra lutra) es una especie protegida y considerada un bioindicador clave de la salud de los ecosistemas fluviales. Su presencia suele asociarse a aguas limpias, abundancia de presas y hábitats bien conservados. Durante décadas estuvo catalogada en peligro de extinción en España y llegó a desaparecer de amplias zonas del sureste peninsular.

La confirmación de su presencia en el Tarafa refuerza la idea de una expansión progresiva desde los humedales del sur de la provincia hacia el interior. En los últimos años, la especie ha recolonizado enclaves históricos como el Parque Natural de El Hondo, donde su regreso fue confirmado en mayo de 2017 tras más de medio siglo de ausencia.

Atropellos

Precisamente, la recuperación no está exenta de amenazas. Hace apenas unas semanas se registró el atropello de una nutria en la carretera CV-855, que conecta Elche con Dolores y bordea el límite oriental del parque natural. Según la Asociación de Amigos de los Humedales del Sur de Alicante, se trataría del quinto atropello documentado en el sur de la provincia desde que se confirmó la reaparición de la especie en 2017.

Los ecologistas recuerdan que la nutria había desaparecido del entorno tras los últimos ejemplares abatidos en 1966 en un azarbe de Guardamar del Segura, cerca de la desembocadura del río Segura. Su regreso ha sido paulatino y se ha visto favorecido por la red de azarbes y canales de riego, donde se han localizado huellas y excrementos que delatan su presencia en zonas como las salinas de Santa Pola, Los Carrizales de Elche o áreas de huerta tradicional bien conservadas del término municipal de Dolores.

Cadáver de nutria hallado en la carretera de Elche a Dolores, junto al Parque Natural de El Hondo

Cadáver de nutria hallado en la carretera de Elche a Dolores, junto al Parque Natural de El Hondo / AHSA

Este proceso de recolonización es interpretado por los especialistas como un síntoma esperanzador de la recuperación ecológica de los humedales y cursos fluviales del sur alicantino. En el caso del Tarafa, su presencia no solo habla de la mejora ambiental del arroyo aspense, sino también del avance de los ecosistemas del Medio Vinalopó hacia un mejor estado de conservación.

No obstante, advierten de que la mortalidad por atropellos y la fragmentación del territorio pueden comprometer la estabilidad de la población si no se adoptan medidas de protección. La nutria necesita corredores fluviales seguros que conecten las distintas zonas húmedas para consolidar su expansión natural. Mientras tanto, la imagen de dos nutrias nadando en el Tarafa deja una estampa insólita hace apenas una década y abre la puerta a una nueva etapa para la biodiversidad en Aspe.

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