Entrevista | José Antonio del Valle Pérez Hermano de Teófilo del Valle Pérez, primera víctima de la Transición
José Antonio del Valle Pérez: «No ha habido ni memoria, ni verdad, ni justicia para mi hermano Teófilo»
El 24 de febrero de 2026 se cumplieron 50 años de la muerte a tiros en Elda (Alicante) de Teófilo del Valle Pérez. Era un trabajador de la industria del calzado y tenía 20 años recién cumplidos, pues había nacido el 1 de febrero de 1956 en Silleda. Restituir su memoria de su hermano y hacerle justicia es el objetivo de José Antonio. Por eso, presentó una querella ante el Juzgado de Instancia Nº1 de Elda contra el exministro Rodolfo Martín Villa y el policía Daniel Aroca del Rey

Hace 50 años en Alicante. Del 23 de febrero al 1 de marzo de 1976:Teófilo del Valle, asesinado en Elda a los 20 años, primera víctima política de la Transición / Rafa Arjones / Perfecto Arjones
Xan Salgueiro
Nos citamos con José Antonio en Lalín, en un alto del Camino de Santiago, que hace prácticamente cada año por una ruta diferente. El viernes llegaba a Silleda (Pontevedra), el pueblo que vio nacer a siete de los nueve hermanos Del Valle Pérez, en las Casas Baratas, según recuerda. A sus 78 años, José Antonio disfruta de su jubilación entre Elda y Piriápolis (Uruguay). Pero no se olvida de la tragedia que sacudió a su familia hace medio siglo, el 24 de febrero de 1976, y que convirtió a su hermano Teófilo en la primera víctima mortal de la represión durante la Transición Española.
—¿Quién era Teófilo del Valle Pérez en 1976? ¿A qué se dedicaba?
Era el séptimo de mis hermanos y vivía con mis padres, junto a los dos menores, los mellizos, pues los demás en aquel momento ya estábamos todos casados. Él trabajaba en la administración de una empresa de bolsos, porque Elda prácticamente es calzado y afines, bolsos, cinturones todo lo que sea cuero, se trabajaba, suelas, y él trabajaba en una empresa de bolsos.
—¿Qué sucedió el 24 de febrero de aquel año?
Lo que se conoce es que había había una huelga que ya llevaba unos cuantos días y había manifestaciones por un convenio justo. En aquellos momentos la policía no lo consentía, que eran los grises. Allí no había, vinieron de Alicante y en cuanto había un grupo, palo. Pero la gente se volvía a reunir en Elda y en Petrer, que son dos pueblos que están unidos. Se manifestaban por todos lados y la policía iba reprimiendo, reprimiendo. Y ya sobre eh por la noche los grupos seguían, ¿no? manifestándose. Y lo que se dice es que hubo un grupo de jóvenes, entre ellos mi hermano, que empezaron a gritarle, y dicen que les tiraron piedras al autobús de la policía. No sé, allí no hay piedras, yo conozco esa zona de Elda, que es el centro, y no había piedras, y no creo que las trajeran del campo. El capitán que mandab al grupo dijo «por ellos» y salieron corriendo y los chavales, pues cada uno por donde pudo. Según dicen, este policía [Daniel Aroca del Rey] oyó disparos y disparó. El testimonio que se decía en aquellos momentos era que había habido un enfrentamiento con la policía y que el rebote de una bala le había dado. Eso es la versión oficial que se conocía oficial. El gobierno civil mandaba notas de prensa y eso es lo que se publicaba y es lo que sabía la familia.

Teófilo del Valle / CEDIDA
—¿Cómo supieron la verdad de lo acontecido?
Posteriormente, gracias a la investigación de Manuel de Juan Navarro, por el expediente del juzgado de instrucción de Elda de aquel momento. O sea, se constató que el policía en posición de tiro disparó seis disparos por la espalda a la altura de un individuo. De hecho, yo he visto todo el expediente, que eran 400 páginas, y viendo los croquis que habían hecho se llegó a esa conclusión por la situación de los casquillos de bala. Y luego que en esa calle había un muro y estaban los impactos a la altura del cuerpo de una persona, como recogió al día siguiente un informe la Guardia Civil. Ya no era dictadura, pero casi, porque las estructuras seguían igual. Esta era una persona de gatillo fácil y y tiró como si fuera un blanco. Un disparo le dio en el tobillo y otro en la nuca, y ya murió prácticamente ahí. Es terrible.
—Aún es doloroso recordarlo, y más sabiendo que nadie pagó por aquel crimen...
Claro. Yo recuerdo las cosas, a mis hermanas no les gusta recordar. Yo lo recuerdo porque nunca se ha hecho justicia. No ha habido ni memoria, ni verdad, ni justicia para mi hermano, y me duele también por mis padres, que ya se fueron.
—¿Qué supuso aquella tragedia para la familia?
Para la familia fue un golpe terrible, no te lo creías. Pero echaron como un olvido, ¿para qué vamos a mover esto? Algo así, ¿no? Mis padres no lo manifestaban, pero... Mi madre dejó de cantar, que era una persona muy alegre y siempre estaba cantando canciones gallegas. Una cosa terrible. Una muerte violenta y que luego encima quieran tirar tierra sobre el asunto, que no se sepa nada... Como era un juicio militar, no los avisaron y ni siquiera admitieron un abogado de parte. Y, bueno, se enteraron de la absolución del policía por la prensa. ¡Tremendo!

La familia en la boda de José Antonio, con los padres (Antonio y Dolores) a la izquierda de los novios y Teófilo a la derecha de todos. / CEDIDA
—Hábleme de la vinculación familiar con Silleda.
Mi madre era de Silleda, nació en Mourelos. Mi abuelo, que no lo conocí, había emigrado a Buenos Aires (Argentina) y, por lo que me ha contado mi madre, le mandó un pasaje a su mujer, pero ella dijo que de ahí no se movía, que no se iba a otro país. Entonces, se perdió el contacto. Pero mi abuela, que sí la conocí, y mi madre siguieron viviendo en Silleda.
—Pero su familia paterna no era de Silleda, ¿verdad?
Mi padre era asturiano. No sé como conoció a mi madre, eso no me lo han contado muy bien, ¿sabes? Como se hacían antes las parejas era diferente. Mi padre estuvo en el seminario en Lugo. Luego, cuando se casaron, como él tenía el bachillerato superior, estuvo en Silleda de escribiente de notario hasta que nos fuimos. No sé exactamente cuánto tiempo, pero diez o doce años.
—¿Vivían en el pueblo de Silleda o en alguna aldea del municipio?
Vivíamos en las Casas Baratas, que yo recuerde.
—¿Cuándo y por qué se marchó la familia de Silleda?
Estando allí de escribiente, se ve que como tenía estudios y a lo mejor se le daba bien, se formó como enfermero. No sé como lo haría, porque entonces no había para estudiar a distancia. Y se ve que iba a Santiago de vez en cuando a hacer prácticas, a algún hospital, porque en Silleda no había, claro. Posteriormente, cuando aprobó lo de enfermería, se presentó oposiciones y sacó la plaza, y el primer destino que le dieron fue en Ponga, en Asturias, un pueblo aislado en la montaña, como a 20 kilómetros de Cangas de Onís. Así que yo fui a la escuela en Silleda, en Ponga y luego en Dego, donde vivían mis abuelos paternos. No sé en qué año dejamos Silleda, pero sé que cuando nos fuimos, mi hermano Teófilo ya andaba, y él nació en 1956. Los mellizos, que son los más jóvenes y le seguían a él –uno de ellos ha fallecido también–, ya nacieron en Asturias.
—¿Cómo terminó la familia en Alicante?
Porque mi padre concursó otra vez, porque aquello estaba muy aislado y no veían futuro para nosotros, vamos, supongo. Mientras él se hacía posesión de la plaza en Elda, vivíamos en casa de mi abuela, que mi abuelo ya había fallecido, en el pueblo de Dego, a unos dos kilómetros de Cangas de Onís. Más de un año estuvimos en Asturias.
—¿No tenían ningún vínculo familiar o social con Elda?
No, en Elda nada. Fueron para allí de casualidad. Antes la gente era diferente, sabes? Cambiaban, porque ahí en Asturias sí había familia cerca. Aunque estábamos en un pueblo aislado, allá en Ponga, pero la familia por parte de mi padre estaba toda en Asturias.
—¿A día de hoy, mantienen familia o algún vínculo con Silleda?
La última que quedaba era mi tía, con la que tuvimos vínculo hasta que falleció. Estaba casada con el hermano de mi madre, Pedro, que era taxista y también cartero en Silleda. Tenían dos hijos, Mercedes y Pedro, pero perdimos el contacto. Antes no era como ahora, con el móvil.
—Desde el año pasado existe una querella por la muerte de Teófilo que investiga el Juzgado de Elda. ¿Quién la interpuso? ¿La familia?
La puse yo personalmente. Ellos dicen que están de acuerdo, pero que no les gusta porque dicen que empieza como a aflorar el dolor otra vez. Yo a veces vuelvo a ver las imágenes de todo lo que pasó, porque yo fui a reconocer el cadáver de mi hermano al cementerio; mi padre no se sentía en condiciones y me mandó a mí, me llevó la policía municipal. Serían las tres de la mañana cuando nos avisaron, y estábamos una hermana mía y yo.
—Una noche que no se olvida...
Muy duro. Mi madre estaba rota. Y mi padre, que era una persona fuerte, imagínate, en aquella época que decían que los hombres tienen que ser duros, decía: «Dios me lo dio, Dios me lo quitó». Joder, tragedia.
—¿Qué esperan de la demanda hoy en día, 50 años después de los hechos?
Nunca se ha hecho justicia. Entonces, si eso llega a algún puerto, bueno... A veces parece que todo se va demorando, como si dijeran: «Vamos a esperar a que se mueran todos y entonces ya se acabó el tema». Eso le dije yo al fiscal, que estuvo en el homenaje que le hicieron a Teófilo en Elda el 22 de febrero. El fiscal dice que van a pelear hasta donde haga falta, incluso al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo como un crimen de lesa humanidad. Luego cuando dicen que hubo un juicio y ves aquello lo que fue, que lo juzgaron los mismos... ¡Terrible! Mira si vio aquello como un crimen, un asesinato, que el mismo fiscal militar pidió prisión y una indemnización para la familia.
—¿Y le llegaron a dar alguna indemnización a la familia?
No, no, no, nada, a la familia nada. Fue absuelto porque estaba cumpliendo con su deber.
—Habla del policía que le disparó. ¿Saben si está vivo?
Sí, sí, vive. Si no hay nadie vivo, no puedes poner una demanda.
—La demanda va contra él y también contra los mandos, ¿no?
Contra él, que vive, seguro que es más joven que yo, tendría la edad de mi hermano, poco más. Y contra [Rodolfo] Martín Villa, que era el responsable de la Policía en aquel momento. Se aceptó la demanda para ellos dos, porque los demás han fallecido: el gobernador civil, el capitán que mandaba la fuerza represora, porque de orden no tenía nada... Solo queda Martín Villa como responsable político.

José Antonio deposita flores al pie del monolito dedicado a su hermano en la plaza de Elda que lleva su hombre, durante el homenaje del pasado 22 de febrero. / CEDIDA
—¿Sabe si el exministro ha ido a declarar, finalmente?
No, porque primero tenían declaración por videoconferencia, que no se pudo hacer, no sé por qué motivo. Entonces se le citó para una declaración presencial, pero se pospuso. Entró un nuevo juez de instrucción en Elda y, como Martín Villa puso un recurso ante la Audiencia Provincial, hasta que no resuelvan el recurso, parece ser que no van a declarar. Pero el fiscal de Memoria Democrática que estuvo hablando conmigo dijo que no ha lugar a eso, o sea, que tenían que declarar aunque hubieran puesto el recurso. Pero, bueno, el juez es el que manda.
—¿Qué piden en la demanda?
Que se haga justicia.
—Por lo que ha comentado, se le ha hecho un homenaje a su hermano en Elda, en donde tiene una plaza...
Sí. Hay una plaza con su nombre en Elda y otra en Petrer.
—¿Saben si en Silleda se va a hacer algún reconocimiento? ¿Les han contactado desde el Concello?
Sí, me ha llamado una concejala y me ha dicho que me va a recibir la alcaldesa y me van a entregar la partida de nacimiento de Teófilo.
—¿Qué le diría hoy a Teófilo?
Que yo peleo por que se haga memoria, verdad, justicia y reparación.
Suscríbete para seguir leyendo
- Sanidad retira una crema solar SPF 50 por contener una sustancia prohibida
- Valle-Inclán, escritor: “Las cosas no son como las vemos, sino como las recordamos”
- Así creció el patrimonio de Rocío Gómez durante su paso por el Ayuntamiento de Alicante
- Hallan a una mujer fallecida hace más de una semana en el baño de su vivienda en Torrevieja
- Patrimonio eliminó la responsabilidad del Ayuntamiento en su informe oficial sobre el escándalo de las viviendas protegidas de Alicante
- Una promotora proyecta un hotel y apartamentos turísticos de diez alturas en la avenida de los Europeos de Torrevieja
- Sanidad saca del plan de choque al hospital Medimar de Alicante a raíz de la muerte de una paciente por una operación de cadera
- Apunta la fecha: Estos son los cinco nuevos restaurantes de «Menjars de la Terra» en las Marinas