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El mundo del calzado de Moros y Cristianos de Elda

La tradición zapatera, que ultima estos días los pedidos ante la inminente llegada de los días grandes, se adapta a la fiesta con diseños cada vez más personalizados pero que no renuncian a la comodidad

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Sara Rodríguez

Sara Rodríguez

Puede que las Fiestas de Moros y Cristianos de Elda no se entiendan sin el calzado. Ese complemento que pisa el asfalto durante los días grandes es, en realidad, mucho más que un detalle: es parte esencial del traje y uno de los elementos que mejor refleja la personalidad de cada festero.

"Es una parte más del conjunto, no solo viene a complementar", explica Rosa Juan, gerente de La Rosa Calzado Festero, donde no solo se fabrican zapatos, sino también cinturones o bolsos que completan la indumentaria. En Elda, el calzado festero ha evolucionado al mismo ritmo que la propia fiesta. Lo que antes eran diseños más básicos y con menos variedad de colores ha dado paso a un universo donde la imaginación tiene un peso fundamental. Sandalias, botas, botines o babuchas se convierten en piezas únicas, con bordados, adornos y cascabeles que transforman cada par en una pequeña obra de arte.

Esa creatividad, sin embargo, parte de una base clara: la comodidad. "Lo que hacemos es una bota súper cómoda para aguantar los días de fiesta sin tener que quitártela", señala Juan. Y es que resistir jornadas intensas de desfiles, música y convivencia exige un calzado preparado para ello.

Varios pares

Por eso, muchos festeros (y sobre todo festeras) cuentan con varios pares. Uno más llamativo para desfilar -con tacones altos en muchos casos- y otro más práctico para el día a día en los cuartelillos o el callejeo. De hecho, la tendencia ha cambiado en los últimos años. "Antes vendíamos más taconazo, ahora se vende más plano o tacón bajito", reconoce la gerente.

Dentro de ese equilibrio entre estética y funcionalidad, también hay espacio para la personalización. Cada comparsa marca sus colores, pero los detalles quedan abiertos a la creatividad. En los zíngaros, por ejemplo, la bota es roja, aunque puede variar en el calado, los cascabeles o los acabados. "Es jugar con los colores de la comparsa para darle tu forma al diseño", resume.

mAun así, la libertad individual convive con la necesidad de uniformidad. En las escuadras, lo habitual es que todos sus miembros luzcan el mismo modelo para mantener la armonía visual en el desfile. En los últimos años, además, se ha reforzado la tendencia a unificar tonos y estilos dentro de cada comparsa, buscando una imagen más cohesionada.

No en todos los casos hay margen para elegir. Algunas comparsas, exigen el uso de calzado oficial en actos concretos. "Para desfilar tienes que llevar el zapato oficial", recuerda Juan, aunque fuera de esos momentos reina el libre albedrío. El proceso de creación de este calzado es tan cuidado como el resultado final. Los pedidos suelen cerrarse a principios de abril y el plazo de fabricación se sitúa entre seis y ocho semanas. En estas fechas previas a las fiestas, los talleres trabajan a pleno rendimiento para entregar encargos, muchos de ellos destinados a escuadras completas.

Una demanda creciente

La demanda no ha dejado de crecer en los últimos años. "Cada vez tenemos más pedidos", afirma la gerente, quien lo atribuye a la calidad de los materiales y, sobre todo, a la importancia que se da a la comodidad. Porque, como resume, "si empiezas con los pies mal, no disfrutas la fiesta".

Además, el atractivo de estos diseños ha traspasado el ámbito festero. A través de redes sociales, llegan encargos para espectáculos, carnaval o artistas que buscan piezas llamativas para sus actuaciones. Incluso hay quien ve en estas botas una opción para subirse a un escenario.

Como novedad, este año se han incorporado zapatillas deportivas pensadas para momentos más informales, como las entradicas o los descansos. Una muestra más de cómo el sector sigue adaptándose sin perder su esencia. En Elda, donde el calzado forma parte de su identidad industrial y cultural, la fantasía no tiene límites. Entre tradición y diseño, cada paso en las Fiestas de Moros y Cristianos cuenta una historia que empieza, literalmente, desde abajo.

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