Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El tatuaje que ayuda a "cerrar" heridas tras el cáncer de mama

El Hospital de Elda ha atendido a cerca de 200 mujeres desde 2023 con un servicio pionero de micropigmentación areolar, una técnica que ayuda a recuperar la imagen corporal y contribuye a sellar emocionalmente la enfermedad

El Hospital de Elda atiende a 200 pacientes para realizarles micropigmentación areolar

Jose Navarro

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Sara Rodríguez

Sara Rodríguez

Marisol Gómez recuerda perfectamente el momento en el que volvió a mirarse al espejo. Después de la mastectomía, la quimioterapia, los expansores y las prótesis, llegó el último paso del proceso: la micropigmentación areolar. "Cuando me lo hizo la enfermera y me miré, pensé: ‘Ostras, parezco un poco más normal’", relata.

Su historia resume el sentido de una técnica que el Departamento de Salud de Eldaha incorporado al proceso asistencial de las pacientes con cáncer de mama dentro de la Unidad de Patología Mamaria. No se trata únicamente de una cuestión estética. Para muchas mujeres supone el "cierre" emocional de una enfermedad que irrumpe en la vida "como un hachazo", dice Marisol Gómez, y que deja cicatrices físicas y psicológicas difíciles de asumir.

El procedimiento consiste en reconstruir de manera óptica la areola y el pezón mediante la implantación de pigmento en la capa más superficial de la piel. A través de técnicas de luces y sombras se consigue un efecto tridimensional realista, incluso cuando no existe relieve físico. Para ello se utilizan pigmentos homologados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.

La consulta, puesta en marcha en 2023, ha atendido ya a unas 200 pacientes de la provincia de Alicante. Solo en lo que va de año se han valorado cerca de 28 nuevas mujeres, muchas de ellas derivadas desde el Hospital General Universitario Doctor Balmis de Alicante, fruto de la creación de la Agrupación Sanitaria Interdepartamental, en la que los departamentos de Alicante, Alcoy y Elda compartenr recursos. El servicio se presta desde la consulta de Enfermería y forma parte del circuito reconstructivo que sigue la paciente tras la cirugía mamaria.

"No me quería mirar al espejo"

Gómez comenzó su proceso en marzo de 2023. Tenía antecedentes familiares y estaba sometida a revisiones periódicas tras una prueba genética que reveló una alta predisposición a desarrollar la enfermedad. "Me noté un bulto y no se lo dije a nadie porque pensaba: ‘¿Por qué me va a tocar a mí?’", recuerda, aunque finalmente sí acudió a su médico de cabecera. Aquel bulto no era el tumor, pero sirvió para detectarlo. "Lo que me salió estaba detrás del pezón. Menos mal que por el bulto me hicieron todas las pruebas".

Tarea de micropigmentación del pecho de una paciente

Tarea de micropigmentación del pecho de una paciente / INFORMACIÓN

Tras la biopsia llegó la confirmación del diagnóstico y, pocos meses después, la mastectomía completa. Luego vinieron seis sesiones de quimioterapia y el largo proceso reconstructivo. Primero le colocaron expansores, unas prótesis temporales que van ensanchando progresivamente la piel para preparar el espacio donde después se implantan las prótesis definitivas. "Fue muy desagradable", afirma sin rodeos.

Durante meses evitó mirarse al espejo. "Cuando tienes los expansores o las cicatrices muchas veces ni te quieres mirar. Eso te hunde emocionalmente. No es solo físico". La micropigmentación llegó después, como una especie de última estación. "El tatuaje es lo menos duro de todo el proceso", asegura. Pero también reconoce que tiene un enorme impacto emocional: "Te ayuda a verte mejor. Las cicatrices siguen ahí, pero te reconcilias un poco con tu cuerpo".

Un procedimiento integrado en la atención pública

La consulta de micropigmentación areolar está liderada por la enfermera especializada Marián Sellés, integrante de la Unidad de Patología Mamaria del Departamento de Salud de Elda y experta en esta técnica reconstructiva.

Sellés acompaña a las pacientes desde fases tempranas del postoperatorio, les explica el procedimiento y realiza un seguimiento continuado durante todo el proceso. La técnica se desarrolla en varias sesiones: una primera valoración, la micropigmentación -en la que la paciente participa en el diseño y elección del color- y una última sesión de ajuste. Posteriormente pueden realizarse repigmentaciones cada dos o tres años, según la evolución del pigmento.

La enfermera Marián Sellés, durante una sesión a una paciente en el Hospital de Elda.

La enfermera Marián Sellés, durante una sesión a una paciente en el Hospital de Elda. / INFORMACIÓN

Marisol Gómez habla de ella con emoción. "Ha sido como una extensión de mi familia", dice. "El cirujano te opera, pero quien vive contigo el proceso diario es la enfermera". No quiere protagonismo. De hecho, insiste varias veces en que el mérito debe recaer en los profesionales sanitarios y especialmente en la enfermera que la acompañó durante toda la enfermedad. También reivindica el trato recibido en la sanidad pública. "He tenido mucha suerte con los médicos, las enfermeras y con la sanidad pública. El trato conmigo ha sido impecable".

Recuperar el control sobre el propio cuerpo

Desde la Unidad de Patología Mamaria destacan que la micropigmentación no tiene únicamente una función estética. Para muchas pacientes supone recuperar parte de la identidad corporal perdida tras la enfermedad. Gómez lo resume con sencillez. "No vuelves a ser como antes, porque las cicatrices están ahí y te recuerdan todo lo que has pasado. Pero cuando me miro ahora pienso: ‘Estoy aquí’".

Y añade otra reflexión que repite varias veces durante la conversación: "Lo importante es poder elegir". Porque no todas las mujeres deciden reconstruirse y todas las opciones, insiste, son válidas. "Hay mujeres que deciden no hacerlo y me parece igual de respetable. Yo elegí ponerme expansores, luego prótesis y después hacerme la micropigmentación porque me ayudaba a sentirme mejor".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents