Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Una mujer cobrará el subsidio para mayores de 52 años aunque le falten días cotizados: así funciona la doctrina del paréntesis

Este principio jurídico permite ignorar ciertos periodos en los que la persona no pudo cotizar por causas ajenas a su voluntad

Una experta resuelve las dudas sobre el subsidio para mayores de 52 años

Una experta resuelve las dudas sobre el subsidio para mayores de 52 años / Eva Abril

El subsidio para mayores de 52 años es una ayuda económica que ofrece el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) a las personas desempleadas que han alcanzado esa edad y que, a pesar de no poder encontrar trabajo, cuentan con un historial suficiente de cotizaciones a la Seguridad Social. Este subsidio tiene la particularidad de que, además de proporcionar un ingreso mensual, incluye cotización para la jubilación.

Para acceder a esta prestación, el solicitante debe cumplir una serie de requisitos. En primer lugar, debe tener cumplidos los 52 años en el momento de la solicitud, estar inscrito como demandante de empleo y no superar el umbral de rentas establecido, que actualmente se sitúa en el 75% del salario mínimo interprofesional. Además, se exige haber cotizado por desempleo un mínimo de seis años a lo largo de la vida laboral, y cumplir con todos los requisitos, salvo la edad, para acceder a una pensión de jubilación.

Requisitos de cotización

Uno de los criterios clave para acceder a este subsidio es la conocida como carencia específica, que exige que el solicitante haya cotizado al menos 2 años (730 días) dentro de los 15 anteriores a la solicitud. Sin embargo, este punto ha sido motivo de controversia y de diversas sentencias judiciales, ya que no siempre la ausencia de cotización obedece a una falta de interés por trabajar.

SUBSIDIOS POR DESEMPLEO MAYORES 52 AÑOS | ¿Cuáles son las ayudas compatibles con el subsidio para mayores de 52 años? Hay dos

Cómo cobrar el subsidio para mayores de 52 años. / INFORMACIÓN

Existen excepciones que permiten flexibilizar esta normativa en determinados casos. Una de ellas es la doctrina del paréntesis, un principio jurídico que permite ignorar ciertos periodos en los que la persona no pudo cotizar por causas ajenas a su voluntad. Este enfoque reconoce que hay circunstancias personales especialmente graves que justifican la interrupción de la vida laboral sin que esto penalice al ciudadano a la hora de solicitar una ayuda pública.

Para solicitar el subsidio se requiere haber agotado una prestación contributiva o acreditar una situación legal de desempleo.

Subsidio para mayores de 52 años. / AINA MARTI

Un ejemplo de esta aplicación es el caso de Elisa, una mujer que solicitó el subsidio para mayores de 52 años el 25 de abril de 2023. El SEPE rechazó su solicitud el mismo día, argumentando que no cumplía la carencia específica, ya que había cotizado 667 días en los últimos 15 años, 63 días menos de lo requerido. Sin embargo, lo que el SEPE no consideró fue que Elisa había estado fuera del mercado laboral entre 2010 y 2015 para cuidar a sus padres, ambos en situación de dependencia reconocida, lo cual fue debidamente acreditado.

El caso llegó al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Cataluña, que falló a favor de la demandante. El tribunal aplicó la doctrina del paréntesis para dejar fuera del cómputo ese periodo en el que Elisa no pudo trabajar ni cotizar debido a un infortunio familiar grave y acreditado. Según la resolución, el padre de Elisa tenía un 88% de discapacidad y la madre un grado II de dependencia. Durante esos años, ella vivió en el mismo domicilio que sus progenitores y se dedicó por completo a sus cuidados. Gracias a este criterio, el tribunal amplió el periodo de cómputo hacia atrás, sumando 1.824 días cotizados y cumpliendo así el requisito exigido.

Finalmente, el TSJ de Cataluña confirmó íntegramente la sentencia de primera instancia, reconociendo el derecho de Elisa a percibir el subsidio desde el 25 de abril de 2023. Aunque la resolución aún no es firme y podría ser recurrida ante el Tribunal Supremo, este caso sienta un precedente importante sobre cómo deben interpretarse los requisitos del subsidio de mayores de 52 años cuando existen situaciones excepcionales de carácter personal o familiar.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents