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SENTENCIA

Un tribunal anula el despido fulminante de un trabajador que "mató" de broma a otro en un chat de WhatsApp

Al parecer, el vídeo se habría grabado en un vehículo de servicio y llevando uniforme, elementos que la empresa utilizó para subrayar la gravedad del comportamiento

Un hombre usando el Whatsapp

Un hombre usando el Whatsapp / Sofía Torres / Efe

J. A. Giménez

J. A. Giménez

Un tribunal laboral regional de Alemania ha anulado el despido disciplinario inmediato de un trabajador después de que la empresa lo sancionara por difundir en un grupo interno y reducido de WhatsApp un contenido que el propio fallo califica como "de mal gusto", pero no lo bastante grave —en ese caso concreto— como para justificar la medida más extrema. La resolución ha levantado interés en el mundo laboral europeo porque vuelve a tensar una línea cada vez más discutida: qué peso tienen los mensajes privados (o semiprivados) en un procedimiento de despido y hasta dónde llega la exigencia de proporcionalidad.

La "broma": una especie de "discurso fúnebre" grabado y reenviado

Los mensajes se están recibiendo tanto por guasap como por SMS

Los mensajes de Whatsapp durante el trabajo pueden ser conflictivos / INFORMACIÓN

Según los resúmenes jurídicos publicados sobre el caso, el trabajador grabó durante una pausa un vídeo que contenía una "alocución fúnebre" en tono de broma sobre un compañero "supuestamente fallecido" y lo compartió en un chat de WhatsApp de colegas. Al parecer, el vídeo se habría grabado en un vehículo de servicio y llevando uniforme, elementos que la empresa utilizó para subrayar la gravedad del comportamiento.

Ese tipo de contenido —una falsa despedida mortuoria de un compañero vivo— fue interpretado por la compañía como una conducta incompatible con el puesto y la convivencia laboral. De ahí el paso inmediato a la rescisión sin preaviso.

La clave jurídica: no todo lo reprobable rompe la relación de confianza

El tribunal, sin embargo, concluyó que no concurría "causa suficiente" para un despido fulminante en los términos exigidos por el derecho alemán. En su razonamiento pesaron varios elementos repetidos en los comentarios especializados sobre la sentencia:

  • Contexto y alcance: el mensaje se compartió en un grupo pequeño e interno, sin una difusión pública comparable a una publicación abierta en redes.
  • Intención aparente: el tribunal valoró que, aunque el contenido fuese de mal gusto, se apreciaba el carácter de "chiste" más que una humillación seria dirigida a destruir la reputación del compañero.
  • Proporcionalidad: la justicia laboral alemana exige que la empresa demuestre que la confianza quedó tan dañada que no cabe otra salida. En este caso, se apunta a que podrían haberse explorado medidas menos graves antes de llegar al máximo castigo laboral.

Por qué esta sentencia interesa en España

Una joven manda mensajes a sus amigos a través de WhatsApp.  | EMMA V. DÍAZ

Una joven manda mensajes a través de WhatsApp. / EMMA V. DÍAZ

El interés español es evidente: aquí también crecen los litigios por WhatsApp, audios, grupos de compañeros y capturas que acaban en Recursos Humanos. Y el debate suele ser el mismo: vida privada vs. impacto laboral, además de la pregunta clave en cualquier despido disciplinario: ¿es proporcional?

La resolución alemana no significa que "todo valga" en un chat. Más bien marca un matiz: incluso ante una conducta objetivamente impropia, el juez puede exigir a la empresa que justifique por qué el despido inmediato es la única respuesta posible, atendiendo al tamaño del grupo, la publicidad real, la intención y el daño efectivo.

Un aviso a empresas y trabajadores en la era del chat

Para las empresas, el caso sugiere prudencia: los despidos basados en comunicaciones de mensajería pueden ser jurídicamente frágiles si no se acredita bien la gravedad y la necesidad de la medida.

Para los trabajadores, la lección también es clara: un grupo "de colegas" no equivale a un espacio sin consecuencias, especialmente si el contenido toca dignidad personal, reputación o se vincula de algún modo con el entorno de trabajo (uniforme, vehículo, contexto laboral).

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