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Divorcio bajo el mismo techo: lo que puedes y no puedes hacer según la abogada Laura Lobo

La experta en derecho de familia advierte de los límites que establece la ley a la hora de echar al cónyuge de casa

Menos divorcios y separaciones en España

Vídeo: Agencia ATLAS | Foto: Shutterstock

Cuando una relación de pareja llega a su fin una de las cuestiones más tensas y difíciles de resolver es la convivencia en el domicilio familiar. Las emociones están a flor de piel, los desacuerdos son constantes y muchas veces una de las partes plantea una solución tajante: “Quiero que se vaya de casa”. Pero esta petición no siempre es posible.

Es común pensar que si uno de los miembros de la pareja ya no quiere compartir techo con el otro, puede tomar la decisión unilateral de echarlo del domicilio. Sin embargo, la ley establece límites muy claros en este terreno. Para aclarar esta situación, la abogada especializada Laura Loboexplica lo que dice la normativa actual y cómo debe actuarse si se desea que el otro cónyuge abandone el hogar.

Echar al cónyuge de casa

Lobo lo resume de forma tajante: "No es posible echar al cónyuge de casa". Aunque en muchas ocasiones, durante un proceso de separación o divorcio, una de las partes insista en que el otro debe marcharse, la legislación vigente no permite que uno de los miembros de la pareja expulse al otro sin una resolución judicial que así lo indique. La única vía legal para resolver esta situación, explica, es iniciar un procedimiento de divorcio y solicitar la atribución del uso de la vivienda.

En los últimos diez años se han duplicado los divorcios entre mayores de 65 años.

Derecho al uso de la vivienda en divorcios: lo aclara la abogada Laura Lobo / Rafa Arjones

Este procedimiento implica que el juez determine, en base a criterios legales y a la situación de cada parte (por ejemplo, si hay hijos menores en común, si uno de los cónyuges tiene más necesidades económicas, etc.), quién podrá seguir utilizando la vivienda familiar. Pero hasta que ese momento llegue, ninguno de los dos tiene derecho a expulsar al otro del domicilio, aunque haya conflictos o tensiones crecientes en la convivencia.

Una imagen de una pareja que decide iniciar los trámites de divorcio.

No puedes echar a tu cónyuge de casa sin orden judicial: así lo explica la abogada Laura Lobo / Cedida

Si la casa es solo de un miembro de la pareja

Uno de los argumentos más frecuentes por parte de quien desea que el otro abandone el hogar es la titularidad del inmueble. Es decir: "la casa es mía, así que tiene que irse". Sin embargo, Laura Lobo deja claro que ni siquiera en ese caso se puede obligar legalmente al otro cónyuge a marcharse sin una decisión judicial previa. La propiedad del inmueble no otorga automáticamente la potestad de decidir sobre el uso exclusivo en situaciones de crisis matrimonial. Es decir, la titularidad no da derecho a echar a tu pareja del domicilio común durante el matrimonio.

En este sentido, la ley protege el derecho de ambos cónyuges a la vivienda conyugal mientras dure el matrimonio, independientemente de a nombre de quién esté el piso o la casa. Solo una resolución judicial puede modificar esa situación, atribuyendo el uso de la vivienda a uno de los dos y obligando al otro a abandonarla. Hasta entonces, ambos tienen derecho a residir en ella, incluso si ya no existe convivencia afectiva o si el divorcio está en marcha.

Demanda de divorcio

La abogada insiste en que el procedimiento adecuado es el judicial: si no hay acuerdo para abandonar voluntariamente la casa, habrá que interponer la correspondiente demanda de divorcio y pedir expresamente al juez que decida sobre el uso del domicilio. Este paso es fundamental para evitar actuaciones unilaterales que pueden ser consideradas ilegales e incluso dar lugar a denuncias o reclamaciones. Solo una sentencia judicial puede establecer esa atribución, y una vez dictada, sí se podrá exigir el abandono del inmueble.

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