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Grabar a tu jefe y que tu jefe te grabe: lo que es legal en el trabajo (y lo que no)

El abogado laboralista Juanma Lorente aclara en qué momentos puedes obtener una grabación y utilizarla después ante un juez si fuera necesario

Grabar a tu jefe y que tu jefe te grabe: lo que es legal en el trabajo (y lo que no)

PI STUDIO

En las conversaciones de pasillo, en los grupos de WhatsApp de la empresa y en más de una discusión laboral... Seguro que en algún momento te han entrado ganas de grabar a tu jefe. Sin embargo, muchos trabajadores no lo hacen por miedo a caer en una ilegalidad y que, llegado el caso, esa grabación no pudiera ser utilizada como prueba. Pues bien, lo cierto es que como trabajador estás en tu derecho de grabar a tu jefe, eso sí, con una condición.

Avisar el trabajador

Según el abogado laboralista Juanma Lorente “tu jefe te puede grabar y tu puedes grabar a tu jefe. Esto es mutuo”. Lorente sostiene que es “totalmente legal” que el jefe ponga una cámara en el puesto de trabajo, pero introduce una condición decisiva: que el trabajador esté informado. Ese aviso, detalla, puede materializarse de forma sencilla, “ya sea con un cartel de que estás siendo grabado o con un documento en el que tu firmes que sabes que estás siendo grabado”. La clave, en su relato, no está tanto en la existencia de la cámara como en la transparencia: saber que se está grabando cambia el marco y, por tanto, las consecuencias. “Además, estas grabaciones pueden ser utilizadas en tu contra en un despido siempre que sepas que estás siendo grabado”, señala.

Un equipo internacional de científicos logró crear un dispositivo que produce vibraciones controladas dentro de un chip, una innovación que podría transformar el diseño de los teléfonos móviles y otros sistemas inalámbricos.

Tu jefe te puede grabar… y tú también a él: lo que dice un abogado laboralista sobre cámaras y móviles en el trabajo / Crédito: Harpal Singh en Unsplash.

Grabar al jefe

Pero el abogado no plantea una relación de poder en un solo sentido. “Tú también puedes grabar a tu jefe”, eso sí, con una condición: que el trabajador también participe en esa conversación. Es decir, como trabajador no puedes instalar una cámara en el trabajo e irte a tu casa a ver qué hace tu jefe. Sin embargo, sí es perfectamente legal que cuando vayas a mantener una conversación importante lleves tu móvil en el bolsillo y le des al botón de grabar. El letrado afirma que puedes "grabar toda la conversación siempre que tu participes en ella”. Esa condición es la llave de la legalidad: que quien graba sea parte de la conversación. No está hablando de espiar diálogos ajenos, sino de registrar un intercambio propio en un contexto que, según su planteamiento, puede tener relevancia.

Su recomendación más llamativa es que no hace falta advertir. “No tienes que avisar a nadie de que estás grabando, puede ser secreto”, sostiene. Y va más allá al explicar por qué, en su opinión, avisar es contraproducente.“De hecho, si avisas, lo normal es que tu jefe no hable y por tanto no te lo recomiendo”. Para el experto, el secreto no es un capricho, es una estrategia para evitar que la conversación se distorsione cuando la otra parte se sabe grabada. Lorente concluye señalando que “esas grabaciones pueden ser utilizadas en un juicio”.

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