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Catalina Castro, experta en criptomonedas: "Hay una bomba financiera de hasta 4 billones ligada al yen que podría sacudir todos los mercados"

La analista advierte del riesgo del llamado carry trade del yen, una gigantesca operación económica global que podría desarmarse si Japón sube los tipos o su moneda se fortalece.

Catalina Castro alerta de una bomba financiera escondida en Japón.

Catalina Castro alerta de una bomba financiera escondida en Japón. / INFORMACIÓN

J. A. Giménez

J. A. Giménez

La divulgadora financiera Catalina Castro, conocida en redes como @techconcatalina, alerta de que existe una enorme exposición financiera internacional vinculada al carry trade del yen, una estrategia que, según explica, podría convertirse en un riesgo sistémico si cambian las condiciones monetarias en Japón.

Según Castro, durante décadas Japón mantuvo los tipos de interés prácticamente en cero o incluso negativos, lo que permitió a grandes inversores —desde hedge funds hasta bancos y fondos institucionales— pedir prestados yenes a un coste casi nulo.

"Lo que hicieron fue tomar prestados trillones de yenes, cambiarlos a dólares e invertirlos en activos con más rentabilidad como acciones estadounidenses, bonos o incluso criptomonedas", explica la analista. Mientras el yen se mantenga débil y las tasas japonesas sigan bajas, añade, la operación genera beneficios casi automáticos.

El problema es que nadie sabe exactamente cuánto dinero hay implicado. Castro señala que las estimaciones del mercado sitúan la exposición entre 1 y 4 billones de dólares, lo que convierte esta estrategia en una especie de "bomba financiera sin contador visible".

La política monetaria japonesa cambia el escenario

La experta señala que el principal detonante podría ser el cambio de rumbo del Banco de Japón (BOJ). En diciembre de 2025 la institución elevó los tipos al 0,75%, el nivel más alto en 30 años, y varios responsables monetarios ya han abierto la puerta a nuevas subidas.

"El mercado cree que Japón podría llevar las tasas al 1% antes de septiembre de 2026. Puede parecer poco, pero lo importante es la dirección", explica Castro. Cada subida encarece los préstamos en yenes y reduce la rentabilidad de la estrategia.

Si el carry trade deja de ser atractivo, los inversores tendrían que deshacer sus posiciones para devolver los préstamos en yenes. Eso implicaría vender los activos comprados con ese dinero.

"Cuando el carry trade se desarma, los fondos tienen que vender acciones, bonos o criptomonedas para recomprar yenes. Y si muchos lo hacen al mismo tiempo, el impacto se siente en todos los mercados", advierte.

El factor geopolítico que puede acelerar el proceso

Castro añade otro elemento que podría acelerar el problema: la tensión energética en Oriente Medio. Japón depende enormemente de las importaciones de energía —especialmente petróleo y gas— procedentes de esa región.

Según la analista, la subida del precio del petróleo provocará más inflación en Japón, lo que a su vez obligará al Banco de Japón a endurecer su política monetaria más rápido de lo previsto.

"Si la inflación sube por el encarecimiento de la energía, el BOJ tendría más presión para subir tipos. Y eso haría que el carry trade se desarme mucho más rápido", señala.

En ese escenario, concluye, los mercados podrían enfrentarse a una venta coordinada de activos financieros en todo el mundo. "Es una cadena muy clara: suben los tipos, el yen se fortalece, los fondos tienen que devolver los préstamos y venden sus inversiones globales", resume.

Para Castro, el riesgo no es inmediato pero sí algo que los inversores deberían seguir de cerca. "Estamos hablando de una estrategia que mueve potencialmente billones de dólares. Si se desarma de forma abrupta, todos los mercados lo notarían".

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