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Gonzalo Bernardos advierte sobre el impacto de la guerra en Oriente Medio en la economía: “Entramos en la era de la incertidumbre”

El economista señala que el impacto económico del conflicto dependerá de tres factores clave: la duración de la guerra, el futuro del estrecho de Ormuz y los daños en instalaciones energéticas

Gonzalo Bernardos explica por qué la guerra puede cambiar la economía mundial

El precio del petróleo y del gas retoma las subidas / INFORMACIÓN

C. Suena

C. Suena

La escalada bélica en Oriente Medio vuelve a poner en alerta a la economía mundial. Tras varios días de conflicto en Irán, economistas y analistas intentan medir hasta dónde pueden llegar sus consecuencias, aunque las previsiones siguen siendo inciertas.

El economista Gonzalo Bernardos lo resume con una frase que define el momento actual. “Desde que Donald Trump ha comenzado su segundo mandato como presidente de Estados Unidos, la economía entra en una nueva era, la era de la incertidumbre”, afirmó. Según explicó en el especial de El Objetivo, esta situación está muy ligada al contexto político internacional y a las decisiones de Estados Unidos.

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Tres claves que decidirán el impacto económico

Para Bernardos, el impacto económico de la guerra no depende de un único factor, sino de tres factores principales que marcarán el rumbo de los mercados y de la economía global: “Depende de tres variables: cuánto dure la guerra, si estará o no estará cerrado el estrecho de Ormuz y cuántas instalaciones petrolíferas y gasísticas desaparezcan del Golfo Pérsico”.

Estas tres cuestiones, sin embargo, siguen sin respuesta por ahora, lo que complica cualquier previsión económica a medio plazo.

La paradoja de las bolsas

Uno de los aspectos que más llama la atención al economista es el comportamiento actual de los mercados financieros. Pese al contexto geopolítico, las bolsas continúan subiendo: “A pesar de todos los pesares, las bolsas para arriba, para arriba, para arriba, lo cual es un motivo de peligro más que un motivo de satisfacción”.

Según Bernardos, este tipo de reacciones del mercado pueden esconder un exceso de confianza o una lectura incompleta de los riesgos.

El precedente de la guerra en Ucrania

Para entender qué podría ocurrir si el conflicto se prolonga, el economista recuerda lo que sucedió tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

“La inflación nos llegó al 10,8%, los trabajadores perdieron mucho poder adquisitivo, los intereses subieron del cero al cuatro y medio en 15 meses”, explica. Aquella crisis provocó un fuerte encarecimiento de la vida y un cambio radical en la política monetaria, con subidas rápidas de los tipos de interés.

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Un escenario inesperado para España

Sin embargo, la evolución económica posterior dejó un resultado que sorprendió a muchos analistas: “Lo que fue absolutamente algo inaudito es que, a pesar de todo esto, España en 2023 creció el dos y medio y se crearon 700.000 puestos de trabajo”.

Por eso, Bernardos apunta que incluso en escenarios complejos pueden darse comportamientos económicos inesperados. “Por lo tanto, si repitiéramos, y si la guerra fuera larga, en el 2027 pues no estaría mal”, concluye el experto.

Mientras tanto, el futuro inmediato sigue marcado por la incertidumbre. La duración del conflicto, el control del estrecho de Ormuz, clave para el transporte mundial de petróleo, y la seguridad de las infraestructuras energéticas en el Golfo Pérsico serán factores decisivos para la economía global en los próximos meses.

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