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¿Tienen que hacer la declaración de la renta los jubilados? Te lo explicamos

Existen límites y situaciones en las que no es obligatorio presentar la declaración

Paso a paso: cómo pedir la devolución del IRPF si eres mutualista y estás jubilado

Paso a paso: cómo pedir la devolución del IRPF si eres mutualista y estás jubilado / Eva Abril

Muchos jubilados se hacen la misma pregunta cada primavera cuando llega la campaña de la renta: ¿estoy obligado a presentar la declaración si ya no trabajo? La respuesta no siempre es sencilla. Aunque la pensión sustituye al salario, desde el punto de vista fiscal se trata de un ingreso sujeto al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Esto significa que, en determinados casos, los pensionistas también deben rendir cuentas con Hacienda. Sin embargo, la obligación de presentar la declaración depende principalmente de la cantidad de ingresos que se reciban y del número de pagadores que tenga el jubilado.

El límite general de ingresos

La normativa establece que los contribuyentes que perciben ingresos procedentes de un solo pagador no tienen que presentar la declaración si sus rentas del trabajo no superan los 22.000 euros anuales.

En este grupo se encuentran muchos jubilados cuya única fuente de ingresos es la pensión de la Seguridad Social. En estos casos, si la cuantía anual no alcanza ese límite, no existe obligación de hacer la declaración.

El gasto en pensiones alcanza la cifra récord de 14.272 millones de euros en febrero, un 6% más

El gasto en pensiones alcanza la cifra récord de 14.272 millones de euros en febrero, un 6% más / Europa Press

Las pensiones públicas, como las de jubilación, viudedad o incapacidad, se consideran prestaciones pasivas y fiscalmente se tratan igual que un salario. Por eso, cuando el importe anual supera ese umbral, el contribuyente sí debe presentar la declaración de la renta.

Esto es lo que ocurre cuando hay dos pagadores

La situación cambia cuando el pensionista recibe ingresos de más de una fuente. Esto puede ocurrir, por ejemplo, si además de la pensión pública se cobra otra prestación o un complemento. En estos casos, el límite a partir del cual hay que presentar la declaración se reduce hasta los 15.876 euros anuales, siempre que la cantidad percibida del segundo pagador supere los 1.500 euros al año.

Este supuesto es relativamente frecuente entre jubilados que han tenido cambios en su situación durante el año o que perciben ingresos adicionales relacionados con su jubilación.

Ingresos que también cuenta Hacienda

Cuando se habla de ingresos, muchas personas piensan únicamente en la pensión mensual. Sin embargo, la Agencia Tributaria tiene en cuenta otros rendimientos que también pueden obligar a presentar la declaración.

Entre ellos se encuentran los intereses bancarios, los dividendos de acciones o las ganancias obtenidas por la venta de activos financieros. Si estos rendimientos superan los 1.600 euros anuales, el contribuyente deberá presentar la declaración.

También se incluyen dentro de las ganancias patrimoniales algunos premios o beneficios obtenidos en operaciones de inversión.

Pensiones extranjeras y planes de pensiones

Existen otros escenarios que pueden cambiar la situación fiscal del jubilado. Uno de ellos es recibir una pensión procedente del extranjero. A efectos del IRPF, esta prestación se considera un segundo pagador, por lo que puede modificar el límite que obliga a declarar.

Algo similar ocurre cuando se rescata un plan de pensiones. Las cantidades obtenidas de estos productos también se consideran rendimientos del trabajo. Si superan determinados importes, pueden hacer que el pensionista tenga que presentar la declaración aunque inicialmente no estuviera obligado.

Pensiones que no tributan

Aunque la mayoría de pensiones están sujetas al IRPF, hay algunas excepciones. Determinadas prestaciones, como las pensiones por incapacidad permanente absoluta o gran invalidez, están exentas de tributación.

La Seguridad Social rebaja la pensión por incapacidad permanente en estos casos

PI STUDIO

También existen otros casos específicos recogidos en la normativa fiscal en los que determinados ingresos no deben incluirse en la declaración.

Qué hay que tener en cuenta cada año

Cada campaña de la renta genera dudas entre miles de jubilados en España. Las normas fiscales son las mismas que se aplican al resto de contribuyentes, pero las particularidades de las pensiones hacen que convenga revisar cada situación concreta. Conocer los límites de ingresos, el número de pagadores o la existencia de otras rentas permite a muchos pensionistas saber con antelación si tendrán que presentar la declaración cuando llegue el momento de hacer cuentas con Hacienda.

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