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Hacienda "descuenta" casi 9.000 euros en la Renta 2026 si cumples este requisito

Conoce cuál es la clave que abre la puerta a uno de los mayores ahorros fiscales en la declaración de este año

Guía para hacer la declaración de la renta, paso a paso

PI STUDIO

La campaña de la Renta correspondiente al ejercicio 2025 arrancará el próximo 8 de abril de 2026, según confirmó la Agencia Tributaria. Con el inicio de las declaraciones, vuelve también una de las preguntas habituales entre los contribuyentes: qué gastos pueden aliviar la factura fiscal de forma legal. En este contexto cada deducción cuenta. Por eso, revisar con detalle las casillas y conocer las ventajas fiscales vigentes puede marcar la diferencia entre pagar de más o ahorrar mucho dinero.

Entre las deducciones más interesantes de esta campaña vuelven a destacar las vinculadas a la vivienda, especialmente las relacionadas con la mejora de la eficiencia energética. La Agencia Tributaria tiene tres deducciones distintas por obras de mejora energética, con porcentajes del 20%, 40% y 60%, en función del alcance de la actuación y de la mejora acreditada en el inmueble o en el edificio. La clave está en haber hecho una reforma y en demostrar que esa intervención ha reducido el consumo o ha mejorado la calificación energética.

Hasta 9.000 euros de deducción

El tramo más alto permite alcanzar un ahorro fiscal acumulado de hasta 9.000 euros. Esa ventaja, tal y como señala la propia Agencia Tributaria en su página web, se aplica a trabajos de rehabilitación energética en edificios de uso predominante residencial, como suele ocurrir en actuaciones promovidas por comunidades de propietarios. La deducción es del 60%, con una base máxima de 5.000 euros al año, pero la norma permite arrastrar durante los cuatro ejercicios siguientes las cantidades que no se hayan podido deducir por superar ese límite anual.

Requisitos

Para acceder a ese nivel máximo hay que participar en una derrama o pagar una obra en la comunidad. Además, Hacienda exige que el resultado quede acreditado con un certificado de eficiencia energética antes de la reforma y otro posterior. Además, la mejora debe ser relevante: o bien una reducción mínima del 30% en el consumo de energía primaria no renovable, o bien una subida de la calificación energética del edificio o de la vivienda hasta las letras A o B.

Hoja para presentar la declaración de la renta.

Hoja para presentar la declaración de la Renta: cómo ahorrar hasta 9.000 euros / INFORMACIÓN

Otras deducciones

Junto a esa deducción superior conviven otros dos escalones que también pueden ser relevantes para muchos hogares. El primero permite desgravar el 20% de lo invertido, con una base máxima de 5.000 euros, cuando las obras logran rebajar al menos un 7% la demanda de calefacción y refrigeración. El segundo sube la ventaja al 40%, con una base máxima de 7.500 euros, si la reforma consigue reducir al menos un 30% el consumo de energía primaria no renovable o elevar la calificación hasta A o B. En ambos casos, la deducción puede aplicarse sobre la vivienda habitual y también sobre inmuebles alquilados o en expectativa de alquiler.

No vale pagar en efectivo

Ahora bien, hay un requisito que puede echar abajo la deducción incluso cuando la obra sí mejora de verdad la eficiencia: no se admiten pagos en efectivo. La Agencia Tributaria es tajante al respecto y excluye expresamente las cantidades satisfechas mediante “dinero de curso legal”. Eso obliga a que todos los desembolsos queden trazados a través de transferencia, tarjeta, cheque nominativo o ingreso en cuenta. Conviene subrayar, además, un matiz temporal importante y es que estas deducciones son aplicables sobre obras realizadas hasta el 31 de diciembre de 2025.

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