Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Los despidos han cambiado para siempre: así debes actuar para no perder tus derechos si te echan del trabajo

El abogado laboralista Miguel Benito Barrionuevo aconseja seguir ciertas estrategias que pueden marcar la diferencia entre ganar o perder una indemnización

Los despidos han cambiado para siempre: así debes actuar para no perder tus derechos si te echan del trabajo

Paro tras un despido disciplinario: lo que debes saber según la Seguridad Social / Eva Abril

Durante años, muchos trabajadores han vivido el despido como un acto fulminante: una llamada de última hora, una reunión breve, una carta sobre la mesa y la sensación de que todo había terminado en apenas unos minutos. Esa imagen, tan repetida en oficinas, comercios y fábricas, ha generado la idea de que ante una decisión empresarial así solo cabía firmar, recoger las cosas y buscar asesoramiento después. Sin embargo, el escenario laboral está cambiando y, con él, también las reglas del juego. Hoy, en muchos casos, el despido ya no empieza ni termina con la entrega de una carta, sino mucho antes, en una fase previa que puede ser decisiva para el futuro del trabajador.

Ese cambio afecta a la manera en que una empresa debe comunicar determinados incumplimientos, al tiempo del que dispone el empleado para reaccionar y, sobre todo, a la importancia de esa primera respuesta escrita. Lo que antes podía parecer un simple trámite se ha convertido en un punto de inflexión con consecuencias jurídicas relevantes. En este nuevo contexto, actuar deprisa pero sin estrategia puede salir muy caro. Por eso cobra especial interés la advertencia del abogado Miguel Benito Barrionuevo, que insiste en que los despidos, tal y como se entendían hasta ahora, han cambiado de forma profunda y obligan a los trabajadores a afrontar cada paso con mucha más preparación.

Cambios en los despidos

Como resume el propio abogado, “los despidos han cambiado para siempre y así tienes que actuar ajustándote a la nueva ley”. A partir de ahí, lanza una idea que rompe con la visión clásica de la extinción laboral: “eso de que de repente te entreguen la carta de despido y sea el final ha dejado de ocurrir salvo en dos casos residuales”. Y precisa cuáles son esos supuestos: los despidos objetivos y los despidos disciplinarios. El mensaje es claro: el marco ya no permite, en la mayoría de casos, que la empresa improvise un despido disciplinario sin más.

Trámite de audiencia

Miguel Benito Barrionuevo pone el foco en el tipo de extinción más habitual en la práctica empresarial: “ahora antes de despedirte disciplinariamente te tienen que dar lo que se conoce como trámite de audiencia: un papel por escrito en el que te digan de qué te están acusando para que te puedas defender”. Esta fase previa cambia por completo la posición del trabajador, porque introduce un momento formal de defensa antes de que la empresa tome la decisión definitiva. Ya no se trata solo de reaccionar después del golpe, sino de responder antes de que este se materialice. En términos prácticos, significa que muchas personas recibirán primero una comunicación de cargos o acusaciones y tendrán que contestarla con rapidez, sabiendo que esa réplica puede condicionar el resto del procedimiento.

El problema, según advierte el abogado, es que ese nuevo derecho también trae una trampa si no se maneja bien. “Muchas veces la empresa solo te va a dar 2 o 3 días para contestar”, señala. Ese margen tan corto puede llevar al trabajador a minusvalorar el trámite o a responder de forma impulsiva, sin entender su trascendencia. Pero Miguel Benito Barrionuevo insiste en que ahí está precisamente el núcleo del asunto: “es muy importante que contestes bien porque lo que se va a debatir en el juicio parte de tu contestación”. Y lo resume con una frase que funciona casi como advertencia procesal: “tu contestación es el inicio de todo”.

Cuidado con la primera respuesta

Por eso el abogado subraya una consecuencia que muchos trabajadores desconocen: “todo lo que se va a debatir en el juicio está vinculado a esa primera respuesta”. Dicho de otro modo, una contestación mal planteada puede debilitar desde el arranque una impugnación futura del despido. Si el empleado reconoce hechos que no debía admitir, si no rebate acusaciones relevantes o si responde con un tono emocional pero sin estructura jurídica, puede complicarse innecesariamente la defensa posterior. De ahí que Barrionuevo recalque: “es importante que entiendas que todo lo que se va a debatir en el juicio está vinculado a esa primera respuesta por eso es importante que esté bien”.

El aviso de un abogado laboralista sobre las amonestaciones en el trabajo: pueden allanar el camino hacia el despido

El aviso de un abogado laboralista sobre las amonestaciones en el trabajo: pueden allanar el camino hacia el despido / INFORMACIÓN | ChatGPT

Llegados a este punto, Miguel Benito Barrionuevo plantea dos salidas posibles: buscarte un abogado laboralista que te pueda asesorar para hacer bien esa contestación desde el principio o intentar hacerlo por tu cuenta.

La última recomendación del abogado va directamente al bolsillo del empleado y a la dimensión real del problema. “Ten cuidado si te estás jugando mucho dinero porque cobras un buen sueldo o tienes mucha antigüedad”, avisa. En ese contexto, la nueva lógica del despido disciplinario exige menos improvisación y más estrategia. Firmar como recibido cuando toque, leer con calma, no contestar de cualquier manera y entender que el conflicto empieza antes de la carta final puede marcar la diferencia entre defender bien los derechos propios o dejar escapar una oportunidad por no haber actuado a tiempo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents