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Google pone fecha a la amenaza de la computación cuántica para las criptomonedas: 2029 como horizonte clave

Un informe advierte de que romper la criptografía será más fácil de lo previsto y da al sector unos años —no décadas— para reaccionar

Google pone fecha al riesgo cuántico para Bitcoin y el resto de criptomonedas: 2029 como horizonte clave.

Google pone fecha al riesgo cuántico para Bitcoin y el resto de criptomonedas: 2029 como horizonte clave. / INFORMACIÓN

J. A. Giménez

J. A. Giménez

La computación cuántica lleva años sobrevolando el mundo cripto como una amenaza lejana. El último movimiento de Google cambia el marco: no hay peligro inmediato, pero sí un calendario. Y tiene fecha: 2029. Ese es el horizonte que maneja la propia compañía para migrar todos sus sistemas de seguridad a criptografía post-cuántica. No es un dato menor. Es, en la práctica, una señal de que el problema ha dejado de ser teórico para entrar en fase de planificación real.

El aviso llega acompañado de un informe publicado en el blog de Google Research que reduce de forma significativa las barreras técnicas para atacar sistemas como Bitcoin. Según los investigadores, la potencia necesaria para romper la criptografía basada en curvas elípticas —la que protege claves y transacciones— podría ser hasta 20 veces menor de lo estimado anteriormente.

Eso no significa que exista hoy una máquina capaz de hacerlo. Pero sí que el camino hasta ese punto podría ser más corto de lo esperado. Ahí es donde entra 2029. No como fecha de colapso, sino como referencia de preparación. Google no está diciendo que ese año vaya a romperse Bitcoin, pero sí está actuando como si el problema pudiera ser relevante en ese horizonte. Y eso, en términos tecnológicos, es adelantarse con margen.

El propio informe insiste en ese matiz. No hay urgencia inmediata, pero el margen de error se estrecha. El tiempo necesario para adaptar infraestructuras podría ser comparable al tiempo que falta para que estas máquinas sean viables. Y ese equilibrio es delicado.

La solución ya está identificada: la criptografía post-cuántica (PQC), diseñada para resistir este tipo de ataques. El problema es su implementación. Cambiar los sistemas de seguridad en redes descentralizadas como Bitcoin o Ethereum no es un proceso rápido ni sencillo. Requiere consenso, desarrollo y, sobre todo, tiempo. Por eso el mensaje de los investigadores es claro: empezar cuanto antes. "Instamos a todas las comunidades de criptomonedas vulnerables a iniciar la migración sin demora", señalan.

El sector ya se mueve

El sector, en realidad, ya ha comenzado a moverse. Plataformas como Coinbase han creado grupos de trabajo específicos para estudiar el impacto de la computación cuántica. En enero Christopher Wood, responsable global de estrategia de renta variable en Jefferies, eliminó una asignación del 10% a Bitcoin de su cartera modelo, citando el riesgo de que la computación cuántica pueda socavar el activo.

La computación cuántica y el reto a la seguridad digital.

La computación cuántica y el reto a la seguridad digital. / Crédito: Geralt en Pixabay.

Los investigadores también señalaron los primeros esfuerzos ya en marcha, incluidos proyectos post-cuánticos como QRL y Abelian, trabajos en Algorand y experimentos en Solana y el XRP Ledger.

Aun así, la transición está en una fase muy inicial. Mientras tanto, el mercado ha reaccionado con calma. Bitcoin no solo no cayó tras conocerse el informe, sino que llegó a subir ligeramente. Una señal de que los inversores siguen viendo el riesgo como algo a largo plazo. Pero ese largo plazo empieza a acotarse.

Matthew Kimmell, estratega de inversión en CoinShares, calificó a Bloomberg las advertencias del informe de Google como un momento de "urgencia responsable".

"El horizonte temporal se está acortando y es cada vez más creíble", afirmó. "Lo que hace esta investigación es reducir la ventana en la que la industria debe avanzar en el desarrollo y acordar un plan de acción. La buena noticia es que el problema sigue siendo abordable".

La referencia de 2029 funciona como una especie de cuenta atrás silenciosa. No implica que ese año ocurra algo crítico, pero sí marca el punto a partir del cual no haber hecho los deberes puede convertirse en un problema. El mensaje de Google es menos alarmista de lo que parece, pero más incómodo de lo que suena. No dice que Bitcoin esté en peligro hoy. Dice que el tiempo para prepararse ya no es indefinido. Y en tecnología, cuando alguien pone fecha, todo cambia.

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