Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

IRPF

Hacienda lanza un aviso sobre la Renta 2025: "Yo no me arriesgaría con ChatGPT"

La Agencia Tributaria insiste en que ‘Renta Web’ es suficiente y advierte de los riesgos de apoyarse en la IA para hacer la declaración

La página de "Renta Web"

La página de "Renta Web" / INFORMACIÓN

Servimedia

En plena campaña de la Renta, Hacienda ha querido dejar claro un mensaje: mejor confiar en sus propios sistemas que en la inteligencia artificial. La directora general de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández, ha recomendado abiertamente a los contribuyentes que utilicen Renta Web y eviten recurrir a herramientas como ChatGPT para elaborar su declaración.

“Yo no me arriesgaría”, resumió durante la presentación de la campaña de la Renta 2025. El argumento es directo: la Agencia considera que ya ofrece una herramienta “lo suficientemente buena, válida y bien hecha” como para no depender de soluciones externas.

El aviso llega en un momento en el que cada vez más usuarios utilizan la IA para resolver dudas fiscales o incluso para intentar completar su declaración. Pero Hacienda marca distancias. Su mensaje no es solo técnico, también es de responsabilidad: la declaración es un proceso sensible y cualquier error puede tener consecuencias.

Mejoras en Renta Web

Para reforzar ese argumento, la Agencia ha introducido mejoras en Renta Web este año. Entre ellas, una navegación más clara, mayor interacción entre apartados y accesos más directos para introducir datos. También se han añadido mecanismos para reducir fallos, como la incorporación automática de información sobre familiares o un nuevo apartado específico para declarar inversiones en ETF, con datos trasladados directamente desde intermediarios financieros.

El objetivo es claro: reducir errores sin necesidad de recurrir a herramientas externas.

Además, Hacienda ha querido aclarar su propia relación con la inteligencia artificial. Aunque reconoce que la utiliza de forma limitada para tareas de información y asistencia, subraya que no se emplea para tomar decisiones sobre expedientes ni en labores de control, que siguen dependiendo exclusivamente de funcionarios.

El mensaje de fondo va más allá de esta campaña: en un momento en el que la IA se cuela en casi cualquier ámbito, la Agencia Tributaria pide cautela. Porque no todo vale cuando se trata de datos fiscales. Y, sobre todo, porque en este caso, el margen de error no es solo técnico: puede salir caro.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents