¿Se puede obligar a un padre a reconocer a su hijo? Esto dice la abogada Laura Lobo
La experta en derecho de familia detalla el proceso y los requisitos necesarios para llevar a cabo el procedimiento

PI STUDIO
Los conflictos familiares relacionados con la filiación son bastante frecuentes en España, especialmente en situaciones en las que uno de los progenitores no reconoce al hijo o incluso desconoce su existencia. Estos casos pueden generar importantes consecuencias legales, personales y económicas tanto para el menor como para los adultos implicados.
En muchos casos, la falta de reconocimiento de la paternidad no solo afecta al vínculo emocional, sino también a derechos fundamentales como la identidad, los apellidos o las prestaciones económicas. Por ello, el ordenamiento jurídico español contempla mecanismos para determinar la filiación y garantizar que se respeten los derechos del menor.
La abogada especialista en derecho de familia y divorcios Laura Lobo explica que existen situaciones muy diversas en las que puede plantearse este tipo de reclamación. “Puede ocurrir que nazca un niño y el padre se desentienda, o también que la madre no comunique al padre el nacimiento, de tal forma que este hombre no tenga conocimiento de que tiene un hijo hasta mucho tiempo después”, señala.
Reclamar la paternidad
Ante este tipo de escenarios, la respuesta es clara: sí, es posible reclamar la paternidad. No obstante, tal y como subraya la experta, es necesario iniciar un procedimiento judicial. Esto implica contar con abogado y procurador, ya que no se trata de un trámite administrativo sencillo, sino de un proceso legal en el que se deben presentar pruebas y seguir una serie de pasos formales.
El procedimiento puede ser iniciado por distintas personas. Según explica Laura Lobo, puede hacerlo la madre, el supuesto padre o incluso el propio hijo cuando alcanza la mayoría de edad. Esta amplitud permite que, con el paso del tiempo, se pueda reclamar el reconocimiento de la filiación incluso en casos en los que inicialmente no se produjo ningún tipo de acción legal.
Pruebas
Uno de los aspectos clave del proceso es la aportación de pruebas. Junto con la demanda, deben presentarse indicios que acrediten que existió una relación entre los progenitores. Estos elementos pueden incluir mensajes de WhatsApp, correos electrónicos, cartas, fotografías o incluso testigos que puedan confirmar la existencia de esa relación. No se trata de demostrar directamente la paternidad en ese momento, sino de aportar suficientes elementos que justifiquen la apertura del procedimiento.
Durante el proceso judicial, también pueden solicitarse pruebas biológicas, como las pruebas de ADN, que suelen ser determinantes en este tipo de casos. Sin embargo, la abogada advierte de un punto importante: la negativa injustificada del presunto padre a someterse a estas pruebas no impide que el juez pueda declarar la paternidad. Si existen otros indicios suficientes, esa negativa puede interpretarse en su contra.
A lo largo del procedimiento, el objetivo es determinar la filiación legal del menor. Si finalmente se reconoce la paternidad, este hecho se inscribe en el Registro Civil, lo que tiene consecuencias directas en aspectos como los apellidos del hijo. Además, esta resolución puede implicar el establecimiento de derechos y obligaciones, como el pago de pensiones alimenticias o el reconocimiento de derechos sucesorios.
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