El Banco de España lanza este aviso un año después del apagón: por qué recomienda tener efectivo en casa
El supervisor aconseja guardar una cantidad considerable de dinero por persona tras comprobar que los pagos electrónicos fallan sin luz ni red

Un año del apagón eléctrico / Pilar Cortés
Marcos Rodríguez
Cuando se corta la luz, no solo se apagan las casas: también lo hacen los pagos. El Banco de España ha aprovechado el aniversario de un año del gran apagón que afectó a la Península para recordar una recomendación sencilla pero clave: tener algo de efectivo en casa puede marcar la diferencia en una emergencia.
El mensaje del supervisor no responde a una alerta puntual, sino a una lección aprendida. Durante el apagón del 28 de abril de 2025, los pagos con tarjeta, el comercio electrónico y muchas operaciones digitales quedaron interrumpidos. La dependencia de la electricidad y de las telecomunicaciones dejó sin servicio a datáfonos, aplicaciones móviles e incluso a parte de la red de cajeros.
Qué falló cuando se fue la luz
Según datos recopilados por el propio Banco de España, el consumo llegó a desplomarse de forma significativa durante aquellas horas. No por falta de dinero, sino por la imposibilidad de utilizarlo. Los medios de pago electrónicos dejaron de funcionar, y muchos cajeros quedaron inoperativos al no disponer de energía, mientras que otros se vaciaron rápidamente por la alta demanda.
En ese contexto, el efectivo se convirtió en el único medio plenamente operativo. No devuelve la electricidad, pero facilita la vida, resume el organismo en su análisis. Es una idea que también comparte el Banco Central Europeo: el dinero físico sigue siendo el único sistema de pago que funciona sin conexión, sin batería y sin intermediarios.
Entre 70 y 100 euros por persona
A partir de esa experiencia, el Banco de España se alinea con otras autoridades europeas y de protección civil: disponer de entre 70 y 100 euros por persona en el hogar, o al menos lo necesario para cubrir gastos básicos durante unos dos o tres días.
No se trata de acumular grandes cantidades, sino de contar con una reserva mínima para situaciones excepcionales: comprar alimentos, transporte o cualquier necesidad inmediata. Los expertos añaden además un matiz práctico: es preferible guardar billetes de pequeño valor, más útiles en comercios en escenarios de emergencia.
Un recordatorio, no una alarma
El organismo insiste en que esta recomendación no implica un riesgo inminente ni un problema estructural del sistema financiero. España mantiene una red de distribución de efectivo amplia y operativa, apoyada en bancos y empresas de transporte de fondos que, tras el apagón, lograron restablecer el servicio en pocas horas.
El aviso llega, además, en un contexto cotidiano. Este sábado, 2 de mayo de 2026, festivo en comunidades como Madrid aunque caiga en fin de semana, muchos comercios ajustan su actividad. Una situación normal, pero que recuerda hasta qué punto el acceso a los medios de pago puede condicionarse por factores externos.
En paralelo, Europa avanza en el desarrollo del euro digital, que incluirá opciones de pago sin conexión. Aun así, las autoridades monetarias mantienen un mensaje claro: el efectivo seguirá siendo un pilar esencial, especialmente cuando todo lo demás falla.
Fuente: El Periódico
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