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La peor semana del bitcoin desde el colapso de FTX deja una advertencia: la caída puede no haber terminado

El precio ha rebotado tras perder los 60.000 dólares, pero los ETF, los indicadores técnicos y el cambio en los tipos de interés apuntan a un mercado más frágil

El Bitcoin acaba de vivir su peor semana de los últimos cuatro años.

El Bitcoin acaba de vivir su peor semana de los últimos cuatro años. / INFORMACIÓN

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J. A. Giménez

J. A. Giménez

El Bitcoin acaba de vivir su peor semana desde el colapso de FTX en 2022. La comparación impone, aunque el contexto sea muy distinto. Entonces, el mercado cripto se desplomó tras una crisis empresarial que arrastró a plataformas, fondos y proyectos enteros. Ahora no hay un gran escándalo equivalente. Y precisamente por eso algunos analistas están más inquietos.

La criptomoneda cayó por debajo de los 60.000 dólares el pasado viernes y cerró una semana con un retroceso cercano al 16%, el mayor desde la quiebra del imperio de Sam Bankman-Fried, quien por cierto ha pedido el indulto a Donald Trump. Después ha recuperado algo de terreno, pero la pregunta que se hacen muchos inversores es otra: ¿ha tocado fondo o solo ha hecho una pausa antes de seguir bajando?

Una caída sin gran terremoto, pero con muchas grietas

La diferencia con 2022 es importante. En aquel ciclo, el hundimiento de TerraUSD borró unos 40.000 millones de dólares y abrió una cadena de colapsos que acabó golpeando al conjunto del sector. Esta vez, el deterioro parece menos espectacular, pero más difuso.

El mercado está recibiendo presión por varios lados: salidas de dinero de los ETF de Bitcoin al contado en Estados Unidos, señales técnicas más débiles, un cambio en las expectativas sobre los tipos de interés y dudas sobre el papel de las grandes empresas compradoras de Bitcoin.

El resultado es un mercado que no se ha roto de golpe, pero sí parece haber perdido confianza.

Los ETF de Bitcoin ya no empujan como antes

Uno de los datos más preocupantes está en los fondos cotizados. Los inversores han retirado alrededor de 5.500 millones de dólares de los ETF de bitcoin al contado en Estados Unidos durante 13 días consecutivos de salidas netas.

Estos productos habían sido uno de los grandes motores del último ciclo alcista. Su aprobación permitió a muchos inversores acceder a bitcoin desde vehículos regulados y más familiares para Wall Street. Pero cuando esos flujos se giran, el efecto también se nota en sentido contrario.

La lectura es clara: parte del dinero institucional y minorista que entró por la vía de los ETF está reduciendo exposición.

Strategy compra, pero ya no calma igual

Otro elemento delicado es Strategy Inc., la compañía vinculada a Michael Saylor y convertida en uno de los grandes símbolos corporativos de acumulación de bitcoin. La venta de una pequeña parte de sus tenencias bastó para dañar una narrativa muy potente: la idea de que la empresa nunca vendería.

La compañía intentó calmar al mercado anunciando después la compra de 1.550 bitcoins por unos 101 millones de dólares, una cifra muy superior a la pequeña venta anterior. Pero el daño psicológico ya estaba hecho.

Strategy acelera su apuesta y amenaza el liderazgo de BlackRock en posesión de bitcoin

Strategy ha vendido Bitcoin y eso es noticia. / MONTAJE - CANVA

La duda no es solo si Strategy compra más o menos. La cuestión es qué ocurriría si las condiciones financieras se endurecen, cae el precio de sus acciones o aumentan las dificultades para financiar nuevas compras. Las llamadas compañías de tesorería cripto pueden ser un apoyo en los ciclos alcistas, pero también un riesgo si se convierten en vendedores forzados.

La señal técnica que inquieta a los operadores

El Bitcoin también ha perdido un nivel técnico seguido por muchos traders: la media móvil de 200 semanas. Este tipo de indicadores no predicen el futuro por sí solos, pero sí influyen en el comportamiento de mercado porque muchos operadores los usan como referencia de soporte.

Cuando el precio cae por debajo de una zona considerada clave, las subidas posteriores pueden verse con más desconfianza. En lugar de comprar cada rebote, algunos inversores aprovechan esas recuperaciones para vender.

Por eso varios analistas hablan de un posible mercado bajista silencioso. No hay una quiebra tan visible como FTX, pero sí una acumulación de señales negativas.

Los tipos de interés vuelven a complicarlo todo

El contexto macroeconómico tampoco ayuda. Las expectativas sobre los tipos de interés en Estados Unidos han cambiado. El mercado ha pasado de descontar posibles bajadas de tipos por parte de la Reserva Federal a contemplar incluso la posibilidad de nuevas subidas si la inflación, el empleo o las tensiones geopolíticas complican el escenario.

Esto afecta directamente a los activos especulativos. Si el dinero vuelve a buscar rentabilidad en opciones más seguras o si sube el coste de financiación, activos como Bitcoin pueden perder atractivo.

Además, algunos analistas señalan que el Bitcoin ha dejado de moverse tan alineado con la bolsa estadounidense. Parte del capital que antes podía buscar exposición cripto se ha desplazado hacia la inteligencia artificial y grandes tecnológicas.

Una caída menor que otros inviernos cripto, y ese es el problema

A primera vista, el ajuste actual parece menos duro que otros inviernos cripto. Bitcoin ha caído alrededor de un 50% desde su máximo, frente a desplomes cercanos al 80% en ciclos bajistas anteriores.

Pero esa comparación tiene dos lecturas. La optimista dice que el mercado es ahora más maduro y resiste mejor. La pesimista advierte de que, si el ciclo se parece a los anteriores, todavía podría quedar recorrido a la baja.

Tras el máximo de 2021, Bitcoin tardó más de un año en tocar suelo y otros 15 meses en recuperar sus máximos. Por eso algunos operadores son reacios a declarar que la corrección ha terminado.

El miedo no es FTX, sino una depuración lenta

La gran diferencia de este ciclo es que no hay un villano único ni una explosión evidente. No hay, por ahora, un FTX que concentre el relato. Lo que hay es una retirada de flujos, debilidad técnica, menor apetito por riesgo, presión macroeconómica y dudas sobre los grandes compradores.

Sam Bankman-Fried, fundador de FTX y uno de los protagonistas del hundimiento del bitcoin en 2022.

Sam Bankman-Fried, fundador de FTX y uno de los protagonistas del hundimiento del Bitcoin en 2022. / INFORMACIÓN

Ese tipo de caída puede ser menos dramática, pero también más difícil de leer. No se produce en una sola noche. Se construye poco a poco.

Y eso es lo que más preocupa a los analistas bajistas: que el mercado aún no haya vivido un verdadero punto de capitulación.

Bitcoin rebota, pero la confianza sigue tocada

El rebote reciente del Bitcoin no basta para borrar las señales de fondo. Para que el mercado recupere una tendencia más sólida haría falta algo más que una subida puntual: deberían volver los flujos a los ETF, mejorar los indicadores técnicos, relajarse el entorno de tipos y disiparse las dudas sobre los grandes compradores corporativos.

Mientras eso no ocurra, el mercado seguirá mirando cada recuperación con cautela.

La peor semana desde FTX no significa que estemos ante una repetición exacta de 2022. El escenario es diferente. Pero sí deja una advertencia incómoda: a veces las crisis más peligrosas no empiezan con un gran estallido, sino con una suma de grietas que el mercado tarda en reconocer.

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