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DERECHO LABORAL

Teletrabajar desde donde quieras puede acabar en despido inmediato: qué no debes hacer nunca

El abogado laboralista Juanma Lorente advierte que no se puede elegir la ubicación desde la que trabajas a distancia tan libremente

Así es como ahorran las personas que pueden optar a la modalidad de teletrabajo

Así es como ahorran las personas que pueden optar a la modalidad de teletrabajo / Eva Abril

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Carmen Tomàs

Carmen Tomàs

Alicante

En verano o festivos puede resultar tentador, pero puede costarte muy caro si lo pones en práctica. Y es que, tal y como cuenta el abogado laboralista Juanma Lorente, no son pocos los que aprovechan la posibilidad de teletrabajo para desempeñar la actividad laboral desde cualquier lugar sin avisar. Tal y como resume: "tú no puedes teletrabajar desde donde te dé la gana".

Teletrabajar no equivale a elegir cualquier lugar

El abogado insiste en que el hecho de trabajar a distancia no autoriza al empleado a cambiar libremente su ubicación. “Por mucho que teletrabajes y por mucho que sea verano, no puedes irte a la playa, sin permiso de tu empresa y sin decirle nada, y ponerte a teletrabajar desde allí”, explica.

De hecho, en muchos puestos de trabajo ya solicitan la ubicación y domicilio desde donde vas a ejercer ese teletrabajo: así que sí, el "dónde" si puede llegar a importar (y mucho). El letrado insiste en que en la comunicación está la clave. Y es que el trabajador debe informar dónde va a estar teletrabajando. No basta con estar conectado, responder correos o asistir a reuniones.

Durante el confinamiento, el teletrabajo ha sido la opción de muchas empresas.

El teletrabajo se ha instaurado como una opción más en muchas empresas desde la pandemia. / EFE

El ejemplo de la videollamada desde la playa

Para ilustrarlo, Lorente recurre a un vídeo que se hizo muy viral hace pocos años, en el que un trabajador participa en una reunión desde la playa. Durante la llamada, sus compañeros le preguntan si puede encender la cámara (el empleado había desconectado la cámara) y descubren que está trabajando junto al mar, con una silla y el ordenador. Trabajando de sol y playa, vamos.

El trabajador intenta justificarlo diciendo que está concentrado, que está trabajando y que ese entorno le funciona “como oficina”. Sin embargo, la reacción de la empresa apunta en otra dirección: le anuncian una reunión posterior con Recursos Humanos.

Para Lorente, el ejemplo muestra “lo que no hay que hacer”. Aunque el empleado asegure que está cumpliendo sus tareas, el problema está en haberse desplazado a un lugar no comunicado ni autorizado.

En esta línea, el abogado recuerda que si te desplazas para teletrabajar a otro lugar y no lo comunicas a tu empresa "yéndote a la playa sin permiso", pues sí, "te pueden despedir".

Y es que la clave no está tanto en si puedes distraerte o funcionar peor en un ambiente de playa, piscina o similares, sino en hacerlo veladamente a espaldas de la empresa. Así que, recuerda, si sueles teletrabajar y cambias de ubicación, mejor avisa antes a tus superiores para curarte de una posible sanción disciplinaria.

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