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Esta es la temperatura ideal a la que poner el aire acondicionado para enfriar... y ahorrar

Bajar tu aparato a 18 o 20 grados no sirve de mucho, al contrario de lo que suele pensar la mayoría

Siete de cada diez españoles evitan encender el aire acondicionado por miedo a la factura de la luz

Siete de cada diez españoles evitan encender el aire acondicionado por miedo a la factura de la luz / Europa Press

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Carmen Tomàs

Carmen Tomàs

Llega el calor y, con él, la misma pregunta de siempre en cualquier casa: ¿a qué temperatura pongo el aire para estar bien sin que la factura de la luz se dispare? Según los consejos de fuentes profesionales en instalación de aire acondicionados, la respuesta tiene un rango bastante concreto: entre 24 y 26 grados.

La razón es más sencilla de lo que parece. En ese margen se logra "un buen nivel de confort sin disparar el consumo eléctrico". Y sin embargo, es habitual caer en la tentación contraria: muchos piensan que bajando el termostato hasta los 18 o 20 grados la habitación se enfriará antes, o que el aparato "rendirá mejor", señalan profesionales en aire acondicionado.

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Por qué bajar a 18 o 20 grados no sirve de nada

Aquí está la clave que casi nadie tiene en cuenta: la máquina "funciona de la misma manera" independientemente de si se marca una temperatura más baja. Lo único que cambia es que el equipo tarda más en llegar a ese objetivo, y ese tiempo extra se traduce, inevitablemente, en más consumo.

Dicho de otro modo: pedirle al aire acondicionado que baje mucho la temperatura no hace que trabaje mejor, solo hace que trabaje más. Y ese esfuerzo de más no se traduce en ninguna ventaja real, solo en un gasto eléctrico innecesario.

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Cada grado cuenta, literalmente

Hay un dato que ayuda a entender por qué merece la pena resistir la tentación de bajar el termostato: cada grado que se reduce por debajo de los 24 puede elevar el consumo en torno a un 8% respecto a lo habitual. Un solo grado. Así que la diferencia entre poner 24 o poner 20 no es menor, es bastante más de lo que la mayoría imagina.

La conclusión es clara y no deja demasiado margen a la duda: si lo que se busca es ese equilibrio entre estar a gusto en casa, cuidar el bolsillo y no forzar el equipo más de la cuenta, el rango ideal está entre 24 y 26 grados. Ni hace falta pasar frío en casa en pleno agosto, ni hace falta que el aparato trabaje a marchas forzadas para conseguirlo.

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