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DERECHO LABORAL

No firmes este documento jamás: el aviso de un abogado laboralista si tu empresa te pide un “recibí” falso

Juanma Lorente advierte del riesgo de firmar ciertas cosas si en realidad la empresa no ha cumplido

No firmes este documento jamás: el aviso de un abogado laboralista si tu empresa te pide un “recibí” falso

Yolanda Díaz firma la reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales / Europa Press

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Firmar documentos en el trabajo puede parecer un trámite sin importancia. Un papel que se entrega rápido, una hoja de asistencia, un recibí, una comunicación interna o una ficha de prevención se pueden presentar como algo rutinario, casi como una formalidad para “tenerlo todo en regla”. Sin embargo, una firma no es un gesto menor: puede convertirse en una prueba que después la empresa utilice para demostrar que cumplió con sus obligaciones.

Por eso, antes de firmar cualquier documento laboral, conviene leerlo con calma y comprobar que lo que aparece escrito es cierto. Muchos problemas empiezan cuando el trabajador firma por confianza, por prisa, por presión o porque le dicen que “no pasa nada”. El problema llega después, especialmente si ocurre un accidente laboral, una inspección o una reclamación, y ese papel firmado dice que el trabajador recibió algo que nunca recibió o hizo una formación que nunca realizó.

Leer antes de firmar

El abogado laboralista Juanma Lorente lanza un aviso claro: si tu jefe te pone delante un papel para firmar, léelo primero. En ese documento puede poner, por ejemplo, que has realizado un curso de prevención de riesgos laborales cuando en realidad no lo has hecho. También puede indicar que la empresa te ha entregado equipos de protección individual, conocidos como EPIs, aunque nunca te haya dado esos guantes, gafas, casco, calzado de seguridad, mascarilla, arnés o cualquier otro elemento necesario para trabajar con seguridad.

El riesgo es evidente. Si al día siguiente tienes un accidente laboral por culpa de una falta de formación o de protección, la empresa puede intentar defenderse mostrando ese documento firmado. Sobre el papel, aparecerá que recibiste los equipos o que fuiste formado en prevención. Y aunque se pueda discutir, impugnar o demostrar lo contrario, tu propia firma puede complicar mucho la reclamación. Como advierte Lorente, firmar algo falso puede dejar al trabajador “con las manos atadas” a la hora de reclamar lo que le corresponde.

Ley de Prevención de Riesgos Laborales

La ley es clara en materia de prevención. La Ley de Prevención de Riesgos Laborales reconoce el derecho de los trabajadores a una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo, y ese derecho implica un deber correlativo del empresario de protegerlos frente a los riesgos laborales. Además, la empresa debe garantizar que cada trabajador reciba una formación teórica y práctica suficiente y adecuada en materia preventiva, tanto al contratarlo como cuando cambien sus funciones, equipos o tecnologías. Por tanto, la formación en riesgos laborales no puede ser una casilla marcada en un papel si realmente no se ha impartido.

Lo mismo ocurre con los equipos de protección individual. El Real Decreto 773/1997 regula las disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización de EPIs, y se enmarca en la obligación de la empresa de elegir, proporcionar, utilizar y mantener adecuadamente esos equipos cuando sean necesarios para proteger al trabajador. Firmar que se han recibido cuando no es verdad puede dar apariencia de cumplimiento a una obligación que la empresa no ha cumplido. Y eso puede ser especialmente grave en puestos con riesgo de cortes, caídas, golpes, quemaduras, exposición a productos químicos, ruido, polvo o maquinaria.

La recomendación práctica es sencilla: no firmes nada que no sea cierto. Si el documento dice que has recibido EPIs, comprueba que te los han entregado realmente, que son adecuados y que están en buen estado. Si dice que has hecho un curso de prevención, asegúrate de haberlo realizado. Si la empresa insiste en que firmes, puedes escribir junto a la firma observaciones como “no recibo EPIs”, “pendiente de entrega”, “formación no realizada” o “recibido solo a efectos de copia”, según corresponda. También puedes pedir una copia del documento antes de firmar y conservar mensajes, correos o fotografías que acrediten la situación.

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