Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

DERECHO LABORAL

La trampa para bajarte el sueldo sin que te enteres: revisa esta parte de tu nómina para que no te engañen

El abogado laboralista Ignacio de la Calzada advierte de que pactar un salario “a neto” puede ocultar una reducción real cuando baja la retención del IRPF

La trampa para bajarte el sueldo sin que te enteres: revisa esta parte de tu nómina

Aitana Solera

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
ALICANTE

La nómina es uno de los documentos laborales más importantes, pero también uno de los menos revisados con detalle. Muchos trabajadores miran únicamente la última línea, el líquido a percibir, y comprueban si han cobrado más o menos lo esperado. Sin embargo, una nómina dice mucho más que la cantidad que entra en la cuenta bancaria: refleja el salario, los complementos, las pagas, las cotizaciones, las retenciones y posibles cambios que pueden pasar desapercibidos si solo se mira el importe final.

Esa falta de atención puede abrir la puerta a errores o incluso a prácticas perjudiciales. Un trabajador puede pensar que cobra lo mismo porque el ingreso mensual no ha cambiado, pero en realidad la empresa podría haber reducido conceptos salariales y compensarlo con una menor retención fiscal. Por eso, en determinadas situaciones, especialmente cuando cambia el IRPF, conviene comparar varias nóminas y revisar si el salario bruto se mantiene igual.

Bajada de sueldo

El abogado laboralista Ignacio de la Calzada advierte de esta posible trampa: “Tu empresa puede que te haya cambiado el sueldo sin que te enteres, así que coge tu nómina y revísalo”. Para entenderlo, recuerda que la nómina tiene dos partes bien diferenciadas. Por un lado están los devengos, es decir, todo lo que la empresa paga al trabajador: salario base, pluses, complementos, parte proporcional de pagas extraordinarias y cualquier otro concepto generado. Por otro lado aparecen las deducciones, que son las cantidades que se restan antes de llegar al líquido final.

Modelo 145

En las deducciones figuran las cotizaciones a la Seguridad Social que paga el trabajador, conocidas como cuota obrera, y también la retención del IRPF, que es el dinero que la empresa descuenta de la nómina para ingresarlo a Hacienda. Esa retención no es salario de la empresa ni una cantidad que desaparezca: es un pago a cuenta del impuesto sobre la renta del trabajador. La Agencia Tributaria explica que el modelo 145 sirve precisamente para comunicar al pagador los datos personales y familiares que permiten calcular la retención aplicable. Este modelo se tramita ante la empresa, no ante la Administración, y debe actualizarse cuando cambian las circunstancias del trabajador.

Salario

Ahí aparece el problema que señala De la Calzada. Hay empresas que pactan el salario “a neto”, por ejemplo prometiendo al trabajador que cobrará 1.500 euros limpios al mes. Al principio puede parecer cómodo, porque el empleado sabe cuánto recibirá en la cuenta. Pero si cambia su situación personal y baja el IRPF —por ejemplo, porque tiene un hijo, por una discapacidad, por otra circunstancia familiar o porque se modifica el tramo aplicable—, el líquido debería subir si el salario bruto se mantiene igual. Si, en cambio, el trabajador sigue cobrando exactamente lo mismo y la empresa reduce el bruto para absorber esa bajada del IRPF, puede haber una bajada encubierta del sueldo.

El ejemplo es sencillo. Si antes un trabajador tenía un salario bruto determinado y una retención más alta, su neto era de 1.500 euros. Si después la retención baja, lo normal es que el líquido a percibir aumente, porque se le descuenta menos dinero para Hacienda. Pero si la empresa ajusta los devengos para que el neto siga siendo 1.500 euros, el trabajador no ve cambios en el ingreso mensual, aunque su salario real se haya reducido. Según Ignacio de la Calzada, esa práctica puede constituir una modificación sustancial de las condiciones de trabajo si se altera la remuneración pactada. El artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores incluye el sistema de remuneración y la cuantía salarial entre las materias que pueden verse afectadas por una modificación sustancial y exige causas y procedimiento para aplicarla.

Revisar la nómina

Para detectarlo, el trabajador debe comparar la nómina anterior y posterior a la bajada del IRPF. No basta con mirar el líquido a percibir. Hay que revisar el salario base, los complementos, las pagas extra prorrateadas, el total devengado, la base de cotización y el porcentaje de retención. Si el IRPF ha bajado pero el neto no sube, y al mismo tiempo se observa que ha disminuido el bruto o algún concepto salarial, conviene pedir explicaciones por escrito a la empresa. También es importante entregar correctamente el modelo 145 cuando cambie la situación personal o familiar, porque ese documento permite ajustar la retención a la realidad del trabajador.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

Tracking Pixel Contents