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Carlos Parodi: «La ilusión ha vuelto al Hércules tras dos años malos y lo mejor está por venir»

Agradecido hasta el final a Enrique Ortiz, sus grandes prioridades son el ascenso y la independencia económica de la entidad

El presidente del Hércules Carlos Parodi, ayer en el antepalco del Rico Pérez. HÉCTOR FUENTES

El presidente del Hércules Carlos Parodi, ayer en el antepalco del Rico Pérez. HÉCTOR FUENTES

A sus 44 años, Carlos Parodi asegura que el Hércules le cambió la vida para siempre. Estudió para ingeniero de caminos, pero lleva casi 10 años lidiando con la contabilidad tributaria y gestionando los problemas financieros y concursales de la entidad. En su segunda etapa presidencial por mandato de su «mentor» Enrique Ortiz -«le tengo un gran respeto y un gran aprecio»-, también reparte elogios para el entrenador Lluís Planagumà y el director deportivo Javier Portillo y está convencido de que este año volverá a Luceros a celebrar un ascenso. Sobre la polémica foto del alcalde Barcala en el vestuario con los jugadores en plena campaña, asegura que fue algo «natural» y que el Hércules no hace campaña por ningún partido político.

Estará contento con este primer mes de su mandato presidencial. El equipo progresa adecuadamente hacia el «play-off» de ascenso y la soga de la liquidación por las deudas aprieta menos con la play-offexención del pago de los siete millones a la CE

Sí. Atravesamos un escenario positivo en este momento. La marcha del equipo es muy buena y la resolución del Tribunal General de la Unión Europea ha aliviado un poco la economía del club, aunque hay que ser cauto con esta resolución y queda mucho trabajo por delante. Tenemos mucha confianza en devolver al club adonde se merece.

«La foto con Barcala salió como algo natural. El Hércules no hace campaña por el PP y se sienta con todos los partidos políticos»

Una de actualidad extrafutbolística. ¿No cree que fue un error la foto del alcalde y candidato del PP Luis Barcala en el vestuario con los jugadores tras la victoria ante el Sabadell el pasado sábado en plena campaña de las elecciones generales?

No; el club, como un activo que es de la ciudad de Alicante, actuó de forma natural. Vino el alcalde al partido y quiso saludar a los jugadores. La foto salió con naturalidad. Hacía una semana que el club había estado con Francisco Sanguino [alcaldable del PSPV-PSOE] en el Distrito Digital, donde nos explicó un proyecto muy interesante para los clubes deportivos y las escuelas municipales. También hemos visitado y dado las gracias públicamente por su labor a Manuel Illueca [director del IVF], así como al Presidente de la Generalitat Ximo Puig y en su día al ex alcalde Gabriel Echávarri. El club tiene que estar abierto a todas las fuerzas políticas de la ciudad. Las puertas de nuestro estadio y palco están abiertas todos los fines de semana a todos los partidos que quieran ayudarnos por el bien de la ciudad.

O sea, que el Hércules no entra en campaña a favor del PP...

En absoluto. Tenemos que estar al margen. Nos sentamos con cualquier fuerza política, siempre que sea para el bien del Hércules.

Su vuelta a la presidencia coincidió con esa sentencia del Tribunal de Luxemburgo, clave para el futuro de la entidad...

Sí; hay un gran trabajo desde dentro del club y sus servicios jurídicos. Siempre hemos defendido que la reclamación de esos siete millones [por ayudas estatales ilegales] era injusta y la justicia nos ha dado la razón. Aunque todavía no es firme, estamos muy contentos, pero debemos ser prudentes. Aunque está claro que ha sido una de las mejores noticias recibidas en el Hércules en los últimos tiempos.

«El pago de los siete millones por la reclamación de la CE habría dejado al club en una situación muy difícil»

¿Llegó a temer en serio por la desaparición de este club casi centenario?

Con el club en Segunda B ya es de por sí complicado mantenerse a flote. De todos es sabido que necesitamos financiación externa para poder atender los gastos que la entidad genera. En este sentido, de haber tenido en contra la resolución de la CE, las circunstancias del club habrían sido muy, muy difíciles.

Su prioridad ahora es cerrar el acuerdo con Hacienda para el pago de los cuatro millones. ¿Cómo va la negociación?

Desde mi regreso a la presidencia, mi hoja de ruta persigue un equilibrio y la independencia económica. Las reuniones con la Agencia Tributaria y la propia Liga y el Instituto Valenciano de Finanzas han sido satisfactorias y trabajamos para que en un futuro no muy lejano el club pueda subsistir con sus propios ingresos. Obviamente, las circunstancias cambian mucho si militas en Segunda División en lugar de Segunda B.

¿Y en qué punto están las otras cuentas pendientes de los siete millones del crédito ordinario y otros tantos del subordinado previstos en el convenio de acreedores?

Hace casi un año y medio el Hércules logró sacar adelante una modificación del plan de viabilidad con la que conseguimos tres años más de carencia, siempre y cuando el equipo militase en Segunda B. En cuanto ascienda al fútbol profesional, se activarían de modo inmediato estos pagos.

«La gran prioridad es alcanzar la independencia económica; que el club subsista por sus propios ingresos»

¿Por qué se hundieron hasta estos niveles las cuentas del club? Paradójicamente, el mayor agujero se produjo durante la última temporada en Primera División, la 2010-11...

Correcto. En esa temporada tuvimos serias dificultades para afrontar los pagos y nos vimos abocados a pedir el concurso voluntario. Una vez se solicitó, en ese primer convenio teníamos cinco años para pagar la deuda generada y tres años de carencia en Segunda B. Tuvimos la desgracia de bajar a Segunda B y ésta es la quinta temporada. Al pasar esos tres años, y a través de una transitoria de la ley concursal, nos vimos obligados a pedir una modificación con el apoyo mayoritario de los acreedores.

Para un ingeniero de caminos como usted, debe de ser todo un enredo aprender a marchas forzadas sobre fiscalidad, concursos y legislación tributaria...

Voy a cumplir en breve diez años en el club y no tiene nada que ver lo que estoy desarrollando en el club con aquello para lo que me preparé y estudié en su día. El Hércules siempre ha sido mi vida. Desde pequeño siempre he sentido estos colores y, aunque no sea mi profesión, los sigo defendiendo ahora con mi dedicación. Lo que viene por delante es apasionante y lo mejor está por llegar. Estamos en un momento óptimo para luchar por todo: el club busca jugar en el fútbol profesional y la independencia económica para afrontar todos los pagos y compromisos pendientes.

«Aunque también se equivoca, el club sigue vivo gracias a Ortiz y al apoyo de Juan Carlos Ramírez»

¿Qué siente cuando se dice de usted que es un hombre del empresario Enrique Ortiz y, por ende, «la voz de su amo»?

Bueno... Yo le tengo un gran respeto y un gran aprecio a Enrique Ortiz. Estoy aquí gracias a él. Poco más puedo decir. A lo largo de todos estos años ha demostrado su amor hacia el club. Se ha equivocado, como cualquier persona y yo mismo, pero es innegable que gracias a él sigue vivo el Hércules. Y en esta última etapa gracias también a Juan Carlos Ramírez, como anteriormente lo fue gracias a Valentín Botella.

¿Qué pasó con su antecesor Quique Hernández y su abrupta salida de la presidencia el pasado mes de octubre?

A Quique le estoy agradecido y le deseo lo mejor. Son circunstancia que se dan en su momento y decisiones que se toman. Es un amigo para mí y siempre lo será; y le agradezco su trabajo.

Quique Hernández reconoció en su adiós que era difícil trabajar con Juan Carlos Ramírez

A veces hay relaciones que son más o menos cercanas, pero es obvio que Ramírez ha apostado por el Hércules desde su llegada al club y sigue vivo gracias a su apoyo y al de Ortiz. En Segunda B el club no genera los suficiente para ser independiente económicamente.

Hablemos algo de fútbol... Este año sí toca ascender, ¿no?

Estamos en una posición inmejorable y tenemos que poner en valor lo que el equipo ha hecho hasta ahora. Venimos de dos temporadas malas y nos queda por vivir algo muy bonito para la ciudad, la afición y el equipo. Todos los que trabajamos aquí estamos muy ilusionados.

¿Qué le parece el trabajo de Lluís Planagumà?

Desde el principio nuestro director deportivo Javier García Portillo tuvo las cosas claras a la hora de elegir a nuestro entrenador y estamos encantados con él. Ensalzamos su trabajo porque la ilusión se había perdido los dos años anteriores. La hemos recuperado y hemos aportado tranquilidad deportiva y en el vestuario. La apuesta de nuestro director deportivo están dando resultados.

Deduzco que también elogiará el trabajo de Portillo

Es obvio su trabajo esta temporada con la confección de casi la totalidad de la plantilla. Y deseo que le salgan las cosas bien para beneficio del club.

«Siempre he tenido cariño y respeto al Elche. Le deseo lo mejor, aunque quiero que el Hércules esté, al menos, al mismo nivel o por encima»

¿Por qué es tan difícil hacer goles para el Hércules en estos últimos tiempos?

Es anecdótico. El club siempre apostó en los últimos años por jugadores contrastados. Este año, tras la lesión de Emaná, trajimos en enero dos delanteros de primer nivel [Benja y Jona] que perfectamente podrían estar jugando en Segunda A. El gol es un trabajo de todos, aunque se mira más a los delanteros, lógicamente. No hay más solución que el trabajo diario para paliar esta merma. Al margen de los goles, hay que dar mucho mérito a nuestra actual posición en la tabla y estoy seguro de que el gol va a aparecer porque tenemos pólvora arriba.

¿Siente envidia del Elche

Yo al Elche siempre le he tenido cariño y un gran respeto por las personas que están allí. Le deseo todo lo mejor, aunque también quiero que el Hércules esté, como mínimo, al mismo nivel o por encima por la rivalidad existente entre las dos aficiones. Pero una rivalidad sana.

En estos casi 10 años en el Hércules, ¿Cuál ha sido su peor momento?

El descenso a Segunda B hace cinco años.

¿Y su mayor alegría?

El día del ascenso a Primera División en 2010.

¿Qué diferencias hay entre este Hércules y el que usted presidió anteriormente de 2013 a 2017?

Cierta tranquilidad. Actualmente hay un momento de calma que ayuda a que los jugadores y el cuerpo técnico estén pendientes de sus respectivos trabajos, y a que los dirigentes podamos hacer nuestra labor también con más serenidad y diligencia.

Coincidiremos siempre en que es un fracaso que un club con una ciudad como Alicante y una afición como la blanquiazul estén en Segunda B...

Por entidad y por historia, el Hércules tiene que estar, como mínimo, en Segunda A y aspirando a jugar en Primera. Pronto cumpliremos cien años y, además, de su nivel deportivo, el club realiza una importante labor social en la ciudad. Colaboramos con muchas entidades benéficas y siempre nos brindamos a cualquier acto. Hemos firmado acuerdos con las Hogueras, la Semana Santa, el Ayuntamiento y la Diputación para abrir aún más el club a la ciudad. Además del desafío deportivo, tenemos la obligación de que todos los alicantinos sientan al Hércules como algo propio.

EN CORTO

¿Su libro preferido en este Sant Jordi?

«Los Pilares de la Tierra».

¿Cuál está leyendo?

«Patria».

Un rincón de Alicante.

La Ermita del Barrio de Santa Cruz.

Una comida.

El arroz.

Un equipo que no sea el Hércules.

La selección española.

¿Con qué jugador se identifica más?

De la actual plantilla con Diego Benito.

¿Y de la historia?

Zinedine Zidane.

Un modelo de presidente.

Rico Pérez.

¿Quién ganó el debate electoral el lunes?

Estaba en el cine.

Un sueño.

Ver al Hércules de nuevo, como mínimo, en el fútbol profesional.

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