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Por aquí se va a Tercera

El Hércules calca ante el Prat los errores defensivos cometidos ante el Ejea y vuelve a demostrar que sin una revolución en la plantilla perderá la categoría. Los goles de Yeray y Jona solo sirven para sumar un punto ante un rival semiprofesional

El Hércules ha puesto rumbo fijo hacia Tercera División y Enrique Ortiz y Juan Carlos Ramírez parecen no haberse dado cuenta todavía de la gravedad del asunto. Que Vicente Mir no tenga ya a su disposición a un mínimo de cinco o seis fichajes para darle la vuelta a este drama es una temeridad. Cada semana se demuestra que este vestuario no está capacitado para lograr la permanencia, hay demasiados jugadores bloqueados y superados por los acontecimientos. Y aún así las caras nuevas siguen sin llegar. Es el momento de que los dueños echen mano de la cartera y se rasquen el bolsillo para evitar el primer descenso a Tercera del Hércules en su centenaria historia. Si no lo hacen esta semana, puede ser ya demasiado tarde porque la competición no espera a nadie y en el inicio de 2020 el conjunto blanquiazul se ha dejado ya cuatro puntos en el Rico Pérez ante rivales semiprofesionales como el Ejea y el Prat.

El Hércules de Mir calcó ayer los errores de la semana anterior. Se adelantó por dos veces de manera infructuosa y acabó sumando solo un punto con sabor a frustración, a impotencia. En definitiva, a descenso.

Asolado por las bajas, el técnico blanquiazul no realizó grandes cambios en el once, salvo por la presencia de Álvaro Pérez en el lateral derecho y Jesús Alfaro como segundo punta por detrás de Benja. La primera parte fue soporífera. El Hércules intentaba dominar pero con un ritmo exasperante, lentísimo, y con nula profundidad. Por momentos cedía la iniciativa al modesto Prat, lo que provocaba los pitos de los 7.000, pero Pablo Íñiguez obró el milagro en la última acción del primer acto. En vista de que ningún compañero lo intentaba, el central valenciano probó a regatear en la frontal del área rival, adelantó metros y finalmente fue derribado torpemente por el central Héctor. Yeray asumió la responsabilidad del penalti y lo ejecutó con un disparo ajustado al palo a media altura (1-0).

El gol le sentó de maravilla a un Hércules que arrancó el segundo acto pisando el acelerador, agresivo y vertical. A poco que hizo las cosas bien y con la portería rival como referencia, las ocasiones empezaron a llegar con asiduidad. En el 47', Moha envió el balón al palo en posición escorada cuando Benja estaba solo en boca de gol para empujarla. Y un minuto después se fue al limbo otra oportunidad clarísima porque Jesús Alfaro no asistió bien a Benja en la frontal del área cuando el Hércules atacaba en superioridad tras una recuperación.

El equipo de Mir conectó rápido con la grada. Tenía sometido al Prat y el segundo gol era cuestión de tiempo. En el 53', Alfaro asistió a Moha a la espalda del central pero el barcelonés de origen maliense remató demasiado centrado en posición inmejorable.

Parecía imposible que el Prat hiciera daño porque no pasaba del centro del campo, pero un gravísimo error en cadena de la zaga blanquiazul sirvió en bandeja el 1-1 al delantero Raíllo para desesperación de la grada. Los jugadores del Hércules se echaron las manos a la cabeza ante la concatenación de infortunios y al conjunto alicantino ya no volvió a coger un ritmo alto de juego ante un Prat más metido atrás y con un valioso botín por defender.

El partido caminaba irremisiblemente hacia el reparto de puntos pero un mal despeje del lateral Ricarte provocó una gran contra conducida por Yeray, quien vio solo dentro del área de Jona. Le puso el balón en boca de gol y el malagueño firmó su cuarto gol de la temporada en el minuto 79. El Rico Pérez entró en ebullición por la importancia del gol, pero el Hércules fue incapaz de adueñarse del balón y mantenerlo lejos de su portería. La entrada del debutante De Lerma por Diego Benito fue irrelevante, mientras que la del canterano Abde por un irreconocible Borja sí aportó algo más de picante en la izquierda.

Cuando los 7.000 fieles ya saboreaban los tres puntos de efecto balsámico, el Prat empató de la nada (84') y volvió a dejar en evidencia a la peor línea defensiva de la historia del Hércules. Un centro sin aparente peligro desde la banda izquierda se convirtió en una asistencia letal porque el «9» Raíllo se coló entre Teo Quintero y Nani para rematar de cabeza en posición inmejorable. El balón golpeó en el larguero y acabó dentro de la portería para incredulidad del personal..

A la desesperada, el Hércules tuvo una última ocasión en un remate de Moha dentro del área que acabó en las manos de Andrés. Con el 2-2 final la grada despidió a su equipo de nuevo con pitos y algún grito aislado contra el palco. Por aquí se va a Tercera, no hay ninguna duda. O toman medidas y ponen dinero para cambiarle la cara al equipo o habrá descenso y probable desaparición. Ya está bien de jugar con fuego, hace falta meter el bisturí y hacer limpieza profunda. Hasta un ciego lo ve.

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