Suscríbete desde 3,99€/mes

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Mir, indultado hasta el domingo

El Hércules ratifica al técnico valenciano a pesar del batacazo del equipo en Orihuela y del partido ante el Llagostera dependerá su futuro - Ramírez, su gran valedor, exhibe su fuerza dentro del club dos semanas después de anunciar su salida del «día a día»

Mir, en la rueda de prensa previa al Orihuela.

Mir, en la rueda de prensa previa al Orihuela. jose navarro

Vicente Mir tiene más vidas que un gato. El Hércules ratificó ayer al técnico valenciano a pesar del trastazo del equipo en Orihuela, la última muesca de una trayectoria afeada hasta el extremo y que tiene al club en plena descomposición. Con esta continuidad con ultimátum, Juan Carlos Ramírez, el gran valedor de Mir, exhibe su fuerza en el club dos semanas después de anunciar su salida del «día a día». Quique Hernández, por su parte, sí que tiene dudas en torno a la figura del técnico, pero el accionista es el último bastión que le queda al técnico valenciano en un Hércules que emplaza el cese de Mir hasta el domingo, en el partido del Rico Pérez ante el Llagostera.

La tregua con el entrenador sorprende porque las sensaciones que deja el equipo son espeluznantes y los números dan fuerza a este terror generalizado. El equipo solo ha ganado dos encuentros de nueve con Mir en el banquillo y el Hércules busca el milagro este domingo en casa, donde no gana desde el mes de octubre.

Ramírez y Quique Hernández decidieron no tomar decisiones en caliente el pasado domingo en Los Arcos y ayer el club decidió darle el último voto de confianza, quizás aferrado al triunfo que obtuvo el Hércules en Sabadell. Sin embargo, una semana después de aquella victoria inesperada, la sensación que queda es que aquello fue un espejismo, un oasis en medio de un páramo que huele cada vez peor.

La prórroga que le brinda el Hércules a Mir también tiene parte de sustento en la falta de recambio de garantías. El club, en la semana previa a la visita a Sabadell, sondeó a Luis Milla, exentrenador de Zaragoza o Lugo, que estaba sin equipo tras dejar en 2018 la selección nacional de Indonesia. El exfutbolista rechazó la proposición del Hércules y el club alicantino tanteó entonces a Juan Sabas, sin equipo desde su experiencia en el Extremadura, al que ascendió a Segunda División en 2018.

El exdelantero del Betis o Atlético de Madrid fue despedido mediada la temporada pasada por el equipo de Almendralejo y desde entonces busca un nuevo reto. De momento, el madrileño se mantiene a la espera de lo que pase en el Hércules, toda vez que el club ratificó ayer a Mir como ocupante del banquillo.

El club alicantino también contactó con Manolo Alfaro, pero el exfutbolista del Hércules no puede entrenar esta temporada a ningún equipo porque ya lo hizo en el Azuqueca de Henares. Recientemente, Alberto González, el técnico del Jaén, cambió el club andaluz por el San Fernando sin ningún problema. Pero pese a que el movimiento (de Tercera a Segunda B) sería el mismo que el de de Alfaro, la diferencia radica en que los derechos del entrenador se pueden ceder únicamente si el técnico es fichado por otro equipo mientras está entrenando. Si ha dejado el equipo, como es el caso de Alfaro, que abandonó el club en otoño, ya no es posible.

El exdelantero del Hércules tiene buena sintonía con Paquito Escudero, miembro de la secretaría técnica del club blanquiazul, y con Quique Hernández, que dirigió a ambos.

Los candidatos encuentran sitio

Varios de los futuribles al banquillo del Hércules han encontrado acomodo en los últimos días. Pedro Munitis, anhelado por Portillo en verano, firmó hace una semana por el Badajoz, club en el que se formó como futbolista. Onésimo, otro de los hombres de la lista, se comprometió con el filial del Celta a finales de enero y José Luis Oltra, del agrado de Quique Hernández y con un caché elevado para el actual Hércules, asumió la pasada semana el reto de salvar del descenso a Segunda División B al Racing de Santander.

Sea como fuera, Mir tendrá este domingo en el Rico Pérez (17.00) ante el Llagostera el último de los ultimátum. En caso de derrota, el Hércules, que ahora está a cinco puntos de la salvación, podría ponerse a tres partidos de lograr la permanencia. Una distancia casi insalvable cuando quedan por delante 14 jornadas, poco más de tres meses de competición. El Hércules debe hacer unos 25 puntos más si quiere mantener la categoría. Y quedan 42 en juego.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats