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Análisis: así es la «nueva guardia» del Hércules: Abde, Garrido y Pastorini

La novedosa línea de tres delanteros lidera la crucial victoria del Hércules sobre el Badalona - Más práctico que brillante, el equipo defendió con orden, aunque le faltó energía en el arranque y puntería

Los jugadores del Hércules Pedro Sánchez y Abde felicitan a Pastorini tras marcar el gol de la victoria, el sábado, ante el Badalona. |

Los jugadores del Hércules Pedro Sánchez y Abde felicitan a Pastorini tras marcar el gol de la victoria, el sábado, ante el Badalona. | JOSE NAVARRO

La apuesta del entrenador Manolo Díaz por una línea de tres atacantes –Pastorini, Manu Garrido y Abde– fue la principal novedad y la mejor noticia en la necesaria victoria del Hércules (1-0) sobre el Badalona el pasado sábado para seguir vivo en su agónica lucha por la Liga Pro y contra el descenso a la cuarta categoría. Después de dar mil vueltas en las alineaciones con los hombres de ataque, el debutante uruguayo en el Rico Pérez y los dos jóvenes fueron lo más destacado del irregular conjunto blanquiazul.

Frente a las dudas e intermitencias en el juego ofensivo de la «vieja guardia» (Benja Martínez, Sergio Buenacasa, Jesús Alfaro, Borja Martínez y David Sánchez), el nuevo tridente estuvo más participativo, acertado y resolutivo: Garrido y Pastorini fabricaron el decisivo gol del triunfo y Abde siempre fue una solución y una salida para el juego en el campo rival.

Fue un Hércules más pragmático que brillante, con una línea de tres muy juntos en el centro del campo –Appin, Moyita y Pedro Sánchez–, que se defendió con mucho orden hasta los minutos finales, en los que tuvo que volver a aparecer el salvador Falcón con dos grandes intervenciones tras el choque del central Tano Bonnín que le provocó una conmoción por un traumatismo craneoencefálico del que se recupera favorablemente. En el debe de los de Manolo Díaz, su acreditada falta de puntería que le complica por sistema los partidos y una deficiente puesta en escena con poca intensidad, carácter y energía física en el arranque.

El nuevo tridente

Un chico de 19 años, otro de 20 y un debutante tiran del carro

Hace tiempo que el joven canterano del Hércules Abde viene «tirando la puerta abajo» de la titularidad en este equipo tan necesitado del vigor, la entrega y el desborde que ofrece este chico marroquí de apenas 19 años. Es cierto que aún está en proceso de maduración y que los técnicos aún le ven defectos por pulir como cierto exceso de individualismo, de ímpetu ante los rivales y de cierta inmadurez competitiva. El sábado perdonó un «mano a mano» ante Alex Sánchez cuando tenía desmarcado para el pase a Manu Garrido y que poco después se ganó una tarjeta amarilla por una entrada innecesaria, pero lo que aportó Abde al equipo fue impagable. En una gris primera parte del grupo, fue el que puso más ardor y empeño frente a la ordenada defensa del Badalona. Se cambió de banda con Pastorini y lo intentó siempre con su potencia para el desborde y algún buen centro desde la derecha. Y cuando el equipo mejoró en la segunda y tuvo más balón e ideas, el canterano se pegó al costado izquierdo y fue una amenaza constante para el conjunto catalán y una salida permanente para el juego de ataque. Ante cualquier duda en la zona de creación, balones a Abde. Así lo hicieron Pedro Sánchez cuando le dejó solo ante el meta rival, aunque algo escorado, y el resto de compañeros en los minutos en que acosaba el Badalona para encontrar una permanente vía de escape. También se reivindicó a lo grande Garrido, el ariete «tanque» de 20 años cedido por el Leganés, que aporta fútbol de espaldas, presión al rival y habilidad para jugar en el área, además de mucha carrocería. Así lo demostró en la magnífica jugada del gol de la victoria con su desmarque, desborde y pase atrás para Pastorini. El uruguayo se coronó en su debut en el Rico Pérez con ese gran derechazo y un partido notable, en el que tuvo bastante participación pese a su falta de ritmo de competición, estuvo cerca del gol en la primera mitad a centro de Abde y demostró olfato y remate en el inicio y la finalización del valioso tanto del triunfo.

Pragmatismo y descontrol

Buen trabajo defensivo con un Falcón decisivo y pérdida del dominio tras el cambio de Moyita

Además del tridente ofensivo, el Hércules se trabajó la victoria a partir del buen trabajo defensivo general del grupo, que apenas concedió ocasiones hasta el tramo final cuando tuvo que aparecer de nuevo el salvador Falcón con dos grandes paradas en la jugada siguiente a la conmoción de Tano que dejó desprotegida a la zaga. Se defendió con orden colectivo el equipo, al que le faltó vigor y claridad en el juego en la primera parte. Espabiló bastante en la segunda al dar un paso al frente Moyita y Pedro Sánchez y al subir el ritmo de presión e intensidad todo el grupo. Con más arrojo que buen fútbol, el equipo se puso por delante y sorprendió que Manolo Díaz retirara a Moyita en el minuto 65 cuando el Hércules tenía la iniciativa y el control del partido y daba la sensación de poder cerrarlo en cualquier momento. El técnico asegura que le dio entrada a Armando para fortalecer el centro del campo con más energía, pero el equipo se resintió, volvió a perder el hilo y pasó a defenderse sin el balón del acoso del Badalona, que bien pudo empatar al final.

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