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Freixa valora la opción de compra

El abogado catalán analiza la auditoría en primera persona que le ha realizado al club en sus 48 horas en Alicante antes de decidir si negocia la adquisición del Hércules - Ortiz considera más factible la entrada del letrado como socio inversor

Toni Freixa explica su modelo de gestión durante un acto en la reciente carrera electoral a la presidencia del Fútbol Club Barcelona. | EL PERIÓDICO

Toni Freixa explica su modelo de gestión durante un acto en la reciente carrera electoral a la presidencia del Fútbol Club Barcelona. | EL PERIÓDICO

La travesía para el posible traspaso del Hércules este verano entra en su fase definitiva, al menos en todo lo relacionado con la vía Toni Freixa. El abogado catalán regresó a su bufé en la Ciudad Condal para extraer las conclusiones de la minuciosa auditoría a la contabilidad blanquiazul que realizó el letrado en primera persona a lo largo de las 48 horas que permaneció en Alicante.

El exdirectivo del Barça, que se vio por última vez con Enrique Ortiz el miércoles al mediodía, después de salir de las oficinas del estadio Rico Pérez con los datos contables reunidos en sus tres visitas a la sede blanquiazul, tiene que hacer números y decidir si le compensa dar el paso de quedarse con el Hércules de Alicante.

Para ello, necesitará convencer –en caso de querer seguir adelante– a parte de los inversores que respaldaron su candidatura al Barcelona en las últimas elecciones blaugranas, las que ganó por amplia mayoría Joan Laporta en plena tercera ola de la pandemia.

Enrique Ortiz tiene claro el importe que desea por deshacerse de un club con un potencial de crecimiento a todos los niveles por encima de la media en el balompié nacional, con una unidad productiva muy apetecible y en el que, según sus números, lleva invertidos «cerca de 80 millones de euros».

La venta, en el caso hipotético de llevarse a efecto, permitiría a los socios del constructor, y a él mismo, recuperar parte de sus respectivas aportaciones, entre ellos, Valentín Botella y Juan Carlos Ramírez. El primero fue el encargado de poner en contacto al abogado con el magnate alicantino cuando el exdirectivo blaugrana mostró su interés, hace tiempo, por tomar las riendas de un equipo de fútbol.

A pesar del efecto lesivo de las palabras de Luis Barcala, menoscabando públicamente la credibilidad de los propietarios, y tras la manifestación popular en contra de la gestión de estos, que reunió en la calle a cerca de 1.300 personas, Ortiz sigue convencido de que nadie le firmará un talón por el valor que para él tiene una entidad en la que lleva 21 años inyectando parte de su patrimonio y en la que se han involucrado hasta sus familiares más cercanos. Pero, a diferencia de lo que opinó nada más consumarse el desastre deportivo en Llagostera, ahora sí que le abre la puerta a una venta en las condiciones que él establezca, que son superiores a las que fija el mercado en la coyuntura actual del Hércules.

Ortiz ve más factible que Freixa, a través de sus socios inversores, entre en el accionariado del club blanquiazul para cubrir el vacío que tiene previsto dejar Juan Carlos Ramírez, que en esas circunstancias se liberaría de los acuerdos que todavía le vinculan con el empresario alicantino sin ocasionar «daños» al constructor, algo a lo que el exdueño de Toyota en Alicante da prioridad a diferencia de lo que sucedió cuando abandonó la ejecutiva del Elche.

Freixa, en cualquiera de las variables posibles, solo se plantea una llegada al Hércules con plenos poderes, tomando el control absoluto de la gestión. Si compra el Hércules no habrá discusión, pero si entra como socio capitalista, convertido en mánager general, siempre tendrá que consensuar sus decisiones más relevantes con Enrique Ortiz.

Los responsables de la oferta de dos euros insisten en mantenerse anónimos

Tenían previsto responder el lunes al segundo requerimiento del Hércules para organizar una reunión presencial entre todas las partes, pero la contestación no llegó hasta ayer por la noche. En ella, los supuestos inversores herculanos que están detrás de la oferta de dos euros por el 89% de las acciones de la SAD (la que hicieron llegar a Enrique Ortiz mediante notario hace más de un mes), respondieron al propietario que no desvelarán sus identidades hasta que este les certifique por escrito que acepta su propuesta, que incluye, además del llamativo importe por el paquete accionarial mayoritario, la asunción de la deuda pública del Hércules, es decir, las contraídas con Hacienda, Seguridad Social, Suma, la Generalitat y el Ayuntamiento, aunque sin especificar si la liquidación de esos pagos será inmediata.

Freixa valora la opción de comprar el Hércules informaciontv

A través de un intermediario legal, el mismo que ya intervino el verano pasado en la compra del Sant Joan por parte del Intercity, los interesados en asumir el control de la SAD insisten en no desvelar su identidad hasta que la sociedad limitada Zassh Tecnológica y la Fundación, accionistas mayoritarios, les traspasen sus títulos. Sin ellos en su poder, no facilitarán sus nombres y apellidos.

Esto significa, salvo que Enrique Ortiz cambie radicalmente de parecer, que no habrá encuentro y, por tanto, posibilidad de traspaso de poderes, dado que el empresario exige calibrar la solvencia de sus posibles sucesores antes de escuchar ofertas por el Hércules.

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