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La incógnita Belima

Las lesiones, las bajas por enfermedad y las convocatorias con Guinea han impedido calibrar el potencial del extremo del Hércules - El club se decantó por él en vez de Fran Núñez en verano, pero aún no puede saber si fue una decisión acertada

Sergio Mora observalos movimientos deRubén Belima. | JOSE NAVARRO

Ausente. Apenas perceptible. Fuera de foco. Invisible. Un futbolista con desborde sin sitio en un equipo que adolece precisamente de eso, de falta de iniciativa y capacidad para crear el desequilibrio que en origen debían aportar Abde y Pedro Sánchez. El primero se fue y al segundo se le espera. Sin ellos, hay que buscar velocidad y regate en otro sitio. Nico Espinosa cogió esa bandera hasta que se lesionó. Después trató de seguirle Elliot Gómez con suerte dispar. Pero nada de nada de quien estaba llamado a ser diferente pegado a la cal. Rubén Belima, más de un mes y medio después del inicio de la competición, es una incógnita hasta para su entrenador.

 Dificultad para completar semanas de trabajo. El extremo, nacido en Móstoles e internacional con Guinea Ecuatorial, ha completado muy pocas semanas de trabajo con el equipo. Tiene solo 29 años, debería disfrutar de su plenitud física, pero, ni en la pretemporada ni ahora, con el curso ya iniciado, ha tenido la posibilidad de evolucionar junto al resto de compañeros. Unas veces por lesión (ninguna de ellas grave), otras por enfermedad, otras por la llamada de su seleccionador y otra por la mezcla de las tres, lo cierto es que Sergio Mora no ha podido hacerse una idea real del potencial de su jugador, un delantero rápido del que hasta Kiko Femenía, ahora en el Watford, cuenta maravillas tras haber coincidido con él en el Castilla.

 Fran Núñez fue despedido para fichar a Chuli. La «fuga» de Abde al filial del Barcelona obligó a la dirección deportiva a tomar una decisión difícil. Suplir la calidad de Abde con un perfil sub-23 era casi imposible y tocó rescindir a uno de los refuerzos estivales para hacerle hueco a Chuli, con un potencial ofensivo más próximo al del marroquí. El Hércules llegó a un acuerdo con Fran Núñez, con características similares a Belima, sobre el papel. El hispanodominicano, que en su presentación confesó que le sorprendió que el club alicantino se fijara en él para contratarle, no llegó a debutar como blanquiazul en partido oficial. Se marchó al Melilla con Manolo Herrero y allí, con el extécnico blanquiazul, lo ha jugado todo como titular. Acumula 585 minutos (564 más que Belima en Alicante) y, lo más importante, ya ha metido dos goles. Ha sido de manera consecutiva, en las dos últimas jornadas, frente al Socuéllamos cerró la goleada en el descuento (3-1) y en Pulpí (1-3), también, solo que un minuto antes de que finalizara el tiempo reglamentario. La decisión deportiva de cesar su vínculo laboral se debió más a la facilidad para tramitar su salida en un tiempo de máxima urgencia por la premura del cierre del mercado, que a un convencimiento de que el guineano pudiera ofrecer mejor rendimiento que el dominicano.

 Seis semanas fuera de la convocatoria. Belima ha estado en el banquillo del Hércules únicamente dos veces y tan solo en una de ellas saltó al campo. Fue en Alzira y de aquello no guarda un buen recuerdo. Antes entró en la lista de 18 para medirse con el Mar Menor, pero no jugó. Los 21 minutos que figuran en su estadística, los que le dio Mora en el Suñer Picó, no sirven para evaluar nada porque de aquel naufragio pocas conclusiones positivas se pueden extraer. Apenas tocó el balón. El «once» del Hércules participó el lunes en la primera sesión de trabajo de la semana. Lo hizo tras sobreponerse a un virus estomacal que se trajo de su estancia con la absoluta en Guinea. Si no ocurre nada raro, si no sufre otro percance, podrá estar en disposición de jugar ante La Nucía.

El sistema defensivo le perjudica. Belima tiene facilidad para marcharse en velocidad, para tirar desmarques de ruptura, para ganar la línea de fondo, Sin embargo, nada de eso le será útil si no se adapta al requerimiento de su entrenador para los futbolistas de banda, que deben participar activamente en la presión alta y ganar duelos. Pedro Sánchez y Chuli no lo hicieron en El Ejido y fueron sustituidos al descanso. Elliot aportó energía, desborde, pero tampoco acabó de correr bien hacia atrás, de tapar su zona, de contribuir a la primera línea de defensa. Sin Nico y con el extremo de Aspe muy lejos de su mejor forma, la banda derecha del Hércules necesita un dueño. Belima puede serlo, pero su rendimiento sigue entre interrogantes.

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