El martes por la mañana, unas pocas horas antes de que Ángel Rodríguez firmara en Alicante su nuevo contrato como entrenador del Hércules, Toni Otero, director deportivo del Pontevedra, intentó hacer cambiar de postura al preparador que había llevado al cuadro gallego a la Primera RFEF por el camino corto, el de campeón del grupo 1.

«Intentamos convencer a Ángel hasta el final. Aguanté hasta el último momento», dijo el responsable de confeccionar la plantilla el día después de que el leonés se vinculara oficialmente con la entidad blanquiazul. La mano derecha de Paco Herrera durante una década ya dudaba de su continuidad en el equipo de Pasarón cuando su vestuario tenía virtualmente conseguido el salto de categoría. Nadie, a pesar de la inminencia del logro del club que preside Lupe Murillo, le planteó la posibilidad de renovar a Rodríguez, que no recibió la primera propuesta firme hasta entrado el mes de junio, cuando es probable que ya fuera consciente de las alternativas que le ofrecía el mercado.

El nuevo preparador blanquiazul se despidió ayer de su exequipo con una carta publicada en su perfil de Instagram

«Hay clubes que a mitad de temporada te ofrecen la posibilidad de renovar por haber conseguido un objetivo. Incluso si no lo consigues y creen que estás haciendo las cosas bien para sentar las bases de un proyecto, también (te renuevan). Hay sitios en los que se maneja de una manera y otros, de otra», describió el ahora entrenador del Hércules el pasado 13 de mayo antes de proclamarse campeón de la fase regular.

Ángel Rodríguez rechazó dos propuestas del Pontevedra en los días previos a poner rumbo a Alicante. Eso sí, advirtió a Otero de su intención antes de emprender viaje. «El entrenador no está. De haber iniciado la negociación hace tres meses igual habría sido diferente», manifestó. «Si no está aquí, es que todos hicimos algo mal», lamentó el director deportivo del Pontevedra dando a entender que la dilación en el inicio de los contactos con el preparador leonés pudieron afectar a su decisión firme de venir a Alicante.

El preparador castellano se despidió ayer del club gallego y su entorno a través de una carta publicada en su perfil de Instagram. En ella, Rodríguez, que será presentado oficialmente hoy al mediodía en el José Rico Pérez, dejaba escrito que había sido «un honor» formar parte de un club con el que espera reencontrarse en el futuro.

Puerta abierta

«Aunque ahora nos separan caminos diferentes, volveremos a encontrarnos. Siempre tendréis en mí a un granate más», señaló el ya exentrenador del Pontevedra, tras firmar con el Hércules por una temporada ampliable en caso de ascenso. Rodríguez agradeció «la oportunidad» que se le dio de dirigir a un histórico del fútbol gallego, pero especialmente se acordó del director deportivo, su gran valedor hasta el final.

«Toni Otero siempre apostó por mí», reconoce el preparador leonés, que dice haber superado «un camino de enseñanza y aprendizaje» en Pasarón. «Aquí (en Pontevedra) he madurado como entrenador, he crecido como persona y he aprendido a ganar y a perder», apuntó el nuevo técnico blanquiazul, que no se olvidó de la afición granate porque «sin ellos todo hubiese sido más difícil», subrayó en su adiós el leonés.