El defensa del Hércules Roger Riera recalcó que los jugadores son los primeros disgustados por la dinámica deportiva del equipo alicantino, ya que indicó que no ficharon este verano por el club para «quedar duodécimos» en la competición. Personalmente, el central dijo sentir una mezcla de «rabia y frustración» por los resultados del Hércules, pero aseguró que mantiene la confianza en sus compañeros. El conjunto blanquiazul, más cerca del descenso que de los puestos de «play-off», recibe este domingo al Lleida (12.00).

¿Está siendo la semana más complicada de la temporada después de los malos resultados que arrastran?

Por supuesto. Cada vez que no se gana es una semana complicada. Llevamos semanas acumulando resultados negativos. El equipo está dolido y con ganas de darle la vuelta a la situación. Es lo que vamos a intentar a partir de este domingo.

El lunes tuvieron una reunión con Enrique Ortiz para tratar la delicada situación...

Al final está claro que los primeros que queremos darle la vuelta a esto somos nosotros. No estamos aquí para tener esta situación, sabemos que representamos a un club como el Hércules y no estamos dando el nivel esperado. La reunión del lunes nos sirvió para decir lo que pensábamos cada uno, lo que veíamos y las sensaciones individuales de cada uno. Sabemos que nos están faltando cosas, todos queremos el bien del equipo y mejorar.

La defensa es la posición que más se está mirando con lupa...

Al final el fútbol es un juego colectivo y no podemos individualizar ni meternos con los cuatro defensas. Los goles los metemos todos y los encajamos todos. Es un deporte colectivo y estamos encajando muchísimos goles. Es un problema de todos, ganamos y perdemos todos.

¿Qué componente hay de psicológico en los malos resultados? 

No sé si es psicológico, pero sea lo que sea le tendremos que dar la vuelta y cuanto antes mejor porque ya llevamos muchas semanas acumulando resultados negativos.

Lo cierto es que la temporada comenzó bien y se fue truncando poco a poco...

Los primeros resultados no fueron malos. Llegué y tuvimos buenos partidos pero luego los resultados han ido a peor, hemos empezado a encajar más goles. Trabajamos cada día para mejorar los aspectos que nos van faltando y darle la vuelta a esto. 

El domingo llega el Lleida...

Tenemos que fijarnos en nosotros solos y mejorar las muchas cosas que no hacemos bien.

Un encuentro delicado con el míster contra las cuerdas, la afición desencantada, el equipo cerca de la zona de descenso...

Nosotros somos los primeros que tenemos claro que no hemos venido aquí a quedar duodécimos. Esta es la realidad, los jugadores que hemos venido no estamos para eso, entendemos que la afición esté dolida pero nosotros somos los primeros que estamos mal y queremos cambiar el rumbo que llevamos. No es algo que merezca el club ni la afición.

¿Se encuentra decepcionado con el proyecto?

Es un sentimiento de rabia y frustración porque no nos salen las cosas. No estoy desanimado, tengo confianza plena en los compañeros. Tenemos una buena plantilla y la capacidad de mejorar. Es simplemente la frustración de no obtener los resultados porque durante la semana hacemos un buen trabajo.

¿Están convencidos de salir de esta situación?

Estoy seguro de que sí. Nos vemos cada día, entrenamos, el grupo es bueno y estoy seguro de que le daremos la vuelta a la situación.

¿Qué les ha transmitido el míster durante la semana?

Como nosotros. No es agradable la situación y todo queremos darle la vuelta. Hay que trabajar y que se refleje en el campo porque podemos hablar todos cada día pero donde se tiene que notar es en el campo.