Ángel Rodríguez ha dirigido este lunes su última sesión de trabajo como técnico del Hércules. El preparador leonés perdió el único hilo de confianza que le mantenía ligado al conjunto blanquiazul el domingo, en Olot, donde el cuadro alicantino volvió a ofrecer una imagen muy pobre a pesar de haberse adelantado en el marcador justo antes del descanso frente a un rival hundido en la tabla clasificatoria.

El club tenía ya tomada la decisión del cambio de inquilino en el banquillo en el largo viaje de vuelta desde Girona tras el empate, pero no ha sido hasta primera hora de la tarde (16:00 horas) que el único valedor que le quedaba en el seno de la entidad, Paco Peña, se ha traslado hasta Fontcalent para comunicárselo oficialmente en persona, cara a cara.

Rodríguez, que inmediatamente después saltó al campo para responsabilizarse de su último entrenamiento, aprovechó la presencia de todos los jugadores citados allí para despedirse de sus futbolistas y recoger sus enseres personales. Hasta que no se firme su despido —algo que está previsto se formalice el miércoles por la mañana en las oficinas del estadio—, el secretario técnico no puede garantizar la presencia en el próximo partido de Liga de su sustituto, Lolo Escobar, ahora en paro, que vivirá en Alicante su cuarta aventura profesional como entrenador principal después de ser cesado el pasado febrero en el Mirandés, en Segunda División, en la jornada 27, tras encajar su equipo siete goles en dos derrotas consecutivas sin lograr anotar ni un solo tanto, y estando los castellanos en la 17ª posición.

Lolo Escobar, durante su presentación como entrenador del Mirandés en 2020. CD Mirandés

A sus 46 años, el técnico de Don Benito (que ha desarrollado la mayor parte de su vida en Madrid, a donde llegó con 15 años) acepta el reto de enderezar un bloque en franca degradación que necesita reforzarse en el mercado invernal para cubrir todas las carencias que ahora exhiben los blanquiazules. En Segunda B ha dirigido también a Las Rozas y al Salamanca UDS, al que también llegó para revertir una mala dinámica. La diferencia es que, allí, firmó para evitar un descenso que se antojaba cantado en la campaña 2020-2021. Lo consiguió y, de paso, aseguró el ingreso de los salmantinos en la Segunda RFEF.

Pero ahora la meta es otra bien diferente: abandonar la parte baja de la tabla clasificatoria y alcanzar la zona de promoción de ascenso a Primera RFEF, dado que ya nadie cree en la posibilidad de finalizar campeón la fase regular debido a la enorme distancia de la cabeza a la que deja Ángel Rodríguez al equipo.

Ángel Rodríguez dirige su último entrenamiento en Fontcalent antes de despedirse de los jugadores. PILAR CORTÉS

La intención es que Lolo Escobar esté en la capital en las próximas horas para coger las riendas de la franquicia y dirigir ya el duelo contra el filial del Real Zaragoza del domingo, 18 horas, en su presentación oficial ante su nuevo público. La SAD blanquiazul, como ya hizo anteriormente sin fortuna desde que se precipitó a Segunda B hace nueve años, vuelve a confiar otra vez en un preparador joven sin demasiado recorrido, sin logros reseñables en su currículum, pero con la máxima ambición confiando en que este sí aproveche la oportunidad que se le brinda.

Casualmente, Escobar comenzó su vida laboral como primer entrenador en Preferente, en 2011, haciéndose cargo del Unión Adarve de Madrid, el club modesto que privó el curso pasado a los alicantinos de llegar a final por el ascenso en el Rico Pérez después de una intensa prórroga que no valió para romper un empate que beneficiaba al conjunto del barrio del Pilar, mejor clasificado que los blanquiazules al final de la temporada regular.

David Porras, que ejercía como ayudante de Ángel Rodríguez (y se ocupó de dirigir las contiendas frente a Lleida y Olot por la sanción que debía cumplir el leonés tras ser expulsado en Terrassa), dejará su sitio como mano derecha en el banquillo a José Escobar, que desempeñará la función de segundo entrenador del Hércules, la única exigencia de Lolo Escobar para aceptar la oferta de la propiedad, que expira el 30 de junio.