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Segunda RFEF

Llegan los refuerzos

Mendes y Nico Espinosa están listos para jugar frente al Cerdanyola

Ambos inician este martes la semana de trabajo normal con el alta médica

La secretaría técnica decide no cubrir la ficha libre tras el buen inicio liguero a pesar de las bajas

Los jugadores del Hércules calientan en Sant Miquel de Balansat.

Los jugadores del Hércules calientan en Sant Miquel de Balansat. / Hugo Izquierdo / HCF

Pedro Rojas

Pedro Rojas

Rubén Torrecilla está muy cerca de poder disponer de toda la artillería que la secretaría técnica firmó en verano para lograr salir del laberinto de la Segunda RFEF. El preparador del Hércules inicia este martes la semana de trabajo con dos nombres importantes integrados en el grupo a ritmo normal: Marcos Mendes y Nico Espinosa. Ambos ya tienen el alta médica y están en disposición de pelear por un puesto en la convocatoria para recibir el sábado (20:30 horas) al Cerdanyola, el quinto recién ascendido con el que se medirán los alicantinos de forma consecutiva en este inicio de curso.

Marcos mendes, durante un entrenamiento con el Hércules en Fontcalent.

Marcos mendes, durante un entrenamiento con el Hércules en Fontcalent. / Hugo Izquierdo / HCF

Los dos atacantes, que se quedaron en Alicante el pasado fin de semana para terminar de afianzar su puesta a punto muscular, se ejercitarán al mismo ritmo que el resto de compañeros si no ocurre nada extraño en las horas previas a la sesión. Para el delantero bisauguineano será la primera vez después de 21 días tratando la pequeña rotura fibrilar que sufrió en Formentera, donde se estrenó como goleador, y que se agudizó por no parar frente al Torrent a la jornada siguiente, en la que volvió a marcar, de penalti.

El africano está listo y lo más normal, siempre que no haya contratiempos, es que recupere su sitio en punta en el once titular el sábado. Sin él, el Hércules perdió en Sant Andreu, pero sacó adelante los compromisos con el Andratx y la Penya Independent. A pesar de que el balance es positivo, la cantidad de intangibles que le suma al juego colectivo hace que su ausencia haya supuesto un quebradero de cabeza para Torrecilla, que pone sobre los hombros de Mendes buena parte de la presión tras pérdida.

Nico Espinosa, este verano, sobre el césped del Rico Pérez, en Alicante.

Nico Espinosa, este verano, sobre el césped del Rico Pérez, en Alicante. / Hugo Izquierdo / HCF

El caso de Nico Espinosa es especialmente significativo. El canterano dejó atrás en verano el problema muscular que le llevó a pasar por el quirófano de Lasse Lempainen en febrero, en Madrid, una eminencia médica a nivel mundial en el restablecimiento definitivo de tejidos con tendencia a romperse. Sin embargo, el tiempo prolongado de inactividad competitiva y las ganas de recuperar de una vez la sensación de sentirse un futbolista completo, sin cuitas, sin limitaciones físicas, le llevó a sobrecargar el abductor de la pierna derecha, que se terminó de microrroturar tras el lanzamiento de una falta en ese tramo libre que los técnicos dedican al ensayo de los golpes francos cuando dan por finalizados los entrenamientos.

Las últimas exploraciones confirman que el canterano del Hércules está listo para volver, para reencontrarse con el jugador que estaba llamado a ocupar el vacío dejado por Abde. Abstraerse de la secuencia de recaídas que ha ido padeciendo en su corta carrera, encadenadas tras lesionarse la rodilla de gravedad en el filial antes de saltar al primer equipo, es imposible. Solo la regularidad exorcizará sus miedos. En el devenir feliz de Nico, el éxito será que pueda entrar en la convocatoria para disponer de algunos minutos frente al Cerdanyola. Su adhesión al proyecto será gradual. En su caso, ir despacio es la mejor forma de acelerar.

El test de estrés sale bien

La secretaría técnica se dio un mes de margen para calibrar la necesidad de cubrir la ficha profesional libre de la que dispone desde el cierre del mercado. El buen arranque liguero –cinco victorias en seis jornadas pese a sufrir bajas muy importantes– han llevado a Paco Peña a renunciar a la opción de firmar un jugador en paro. Si todo sigue el curso actual, hasta enero no se evaluarán posibles cambios en un vestuario que, a juicio de los técnicos y de la propiedad, está cumpliendo con las expectativas «sobradamente».

Agustín Coscia, aunque esta semana ya podrá aumentar las cargas de trabajo, sigue lejos de colarse por pleno derecho en una convocatoria. El argentino todavía necesita acumular rutina física para alcanzar el nivel que le llevó a liderar el ataque del Tudelano el curso pasado. Para él, comienza la cuenta atrás... y no debería ser larga.

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