«50 años del Rico Pérez | La casa del Hércules CF»

Tú al Barça y yo al Hércules

Barrios y Albaladejo recuerdan la operación que provocó que el Barça viniera a la inauguración del Rico Pérez que este viernes homenajea INFORMACIÓN en el Teatro Principal

«Tigre» Barrios y Joaquín Albaladejo recuerdan su paso por el Hércules

Rafa Arjones

Ramón Pérez

Ramón Pérez

Las páginas más luminosas y radiantes de la historia del Hércules se las pudo haber cargado un 127. Era julio de 1974 y de una de las empinadas cuestas que bajan a los apartamentos de la Albufereta surgió un tipo al volante de un Seat que no miró. No miró e impactó con el coche en el que iba el Tigre Barrios y aquello le abrió una herida en el empeine al clavarse la hebilla de su sandalia. Por eso uno lo busca en la foto del once del Hércules en la inauguración del Rico Pérez y no lo encuentra. Raro. Raro porque el delantero canario era uno de los protagonistas de la operación que provocó que el Barça de Cruyff fuera el invitado de honor. El Barça de Cruyff y de Albaladejo.

En realidad todo había comenzado un año antes, en 1973, cuando Fusté, leyenda culé que estiraba su carrera en el Hércules, invitó a cenar a su joven compañero Albaladejo. «Vente al Delfín, que quiero presentarte a un amigo». Aquella velada sirvió para que el futbolista de Benalúa, todavía un imberbe, conociera a Josep Maria Minguella, entonces segundo de Rinus Michels en el Barça. «La impresión fue buena, pero en ningún momento se habló de fichaje alguno, sólo querría conocerme», cuenta hoy Albaladejo. Un año después Agustí Montal, presidente culé, vino a por el lateral alicantino, que había ascendido a Primera con el Hércules de Arsenio. Contactó con Manolo Maldonado, mano derecha de Rico Pérez, que tensó la cuerda. Veinticinco millones por Albaladejo, más la llegada de Barrios, de Juanito y también de Carreño. Su interlocutor en Barcelona asintió. Y una cosa más, vendréis a inaugurar el nuevo estadio el próximo 3 de agosto. Así será. Y así fue.

Barrios, opacado por la llegada de Cruyff, aceptó llegar al Hércules convencido por Juan Manuel Asensi, el alicantino del Barça. «Rechacé al Zaragoza porque estaban Diarte y Arrúa y por la insistencia de Asensi», confesaba ayer el delantero. Esa amistad provocó que Barrios pasara sus primeras semanas en Alicante en casa de los padres de Asensi, en El Campello. Y también que hiciera migas con Antonio, uno de los hermanos, que precisamente conducía el coche en aquel accidente en la Albufereta. Barrios no jugó en la inauguración del Rico Pérez y en su puesto lo haría Arieta, otro de los fichajes con quien forjaría una gran sociedad. «Antón se colocaba la rótula y me metía unos centros divinos», bromeaba ayer el Tigre, santo y seña de aquel Hércules de Primera, en una comida con Albaladejo y Joseba Betzuen.

Barrios y Albaladejo en la temporada 75-76.

Barrios y Albaladejo en la temporada 75-76. / INFORMACIÓN

Aún sin existir como tal La Masia, el joven Albaladejo se instaló en casa de una familia. «A los jóvenes que veníamos de fuera nos colocaban así», cuenta. Compartía vestuario con Cruyff, pero luego cenaba en el salón del señor Pepe y la señora Paquita. Fueron buenos tiempos, el futbolista alicantino estrenó el Rico Pérez, pero con otra camiseta. «Jamás pensaría que lo haría con una que no fuera la del Hércules, pero así es el fútbol y la vida». Albaladejo continuó la pretemporada con el Barça y se enfrentó a Pelé antes siquiera de debutar en Primera. «Fue en el Carranza, ganamos 4-1 y él marcó un gol por un penalti que yo le hice». En aquel intercambio de cromos también llegaría al Hércules como gerente Minguella, que años más tarde traería a Maradona al Barça o firmaría a Messi en aquella servilleta. En Alicante se alojaría en el hotel Maya, como Arsenio, y de su puño y letra estamparía fichajes de campanillas para el club como el de Santoro. La inauguración del Rico Pérez, con todos estos protagonistas, fue un éxito rotundo. El Barça ganó 0-4 (el primer gol fue una excepcional volea de Rexach) y el Hércules presumía de estadio en su regreso a la élite.

Este viernes (19.30 horas) el Teatro Principal acoge la proyección del documental 50 años del Rico Pérez, la casa del Hércules, que ha hecho este periódico. Tras ella tendrá lugar una mesa redonda con todos los protagonistas de aquel verano de 1974 en el que el Hércules comenzaría a codearse de nuevo con la jet set del fútbol nacional.