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Muere Juan Bautista Cardell, exjugador de Alicante, Hércules y Elche

Junto a su gemelo Fermín, fue muy popular en el fútbol alicantino de los cincuenta

Después abrió una relojería en la calle Jorge Juan que hoy lleva su hijo

Bautista Cardell, atiende detrás del mostrador, en la relojería Cardell, de su propiedad.

Bautista Cardell, atiende detrás del mostrador, en la relojería Cardell, de su propiedad. / INFORMACIÓN

Ramón Pérez

Ramón Pérez

En el fútbol alicantino de los años cincuenta se iba extendiendo un rumor. Se decía que había unos gemelos, los Cardell, que se intercambiaban al descanso: uno se agota en la primera parte y el otro sale fresco a la segunda. Idénticos, imperceptibles pese al celo de los rivales, que iban sobre aviso.

Mundo, entrenador del Hércules a principios de los cincuenta, no los diferenciaba pese a que los entrenaba a diario e hizo debutar a uno de ellos en competición oficial en 1952. El elegido fue Juan Bautista para un partido de Copa Federación en Jaén para el que también estuvo convocado Fermín. Entonces ambos eran dos jóvenes del Raval Roig con 20 años recién cumplidos y mucha hambre de fútbol en sus piernas.

Los tres años siguientes Bautista se forjó un nombre en el Alicante como un jugador de ataque, a veces como bullidor extremo, otras más metido hacia tareas de interior. Tras un año en el Atlético Baleares, en 1956 y gracias a la intermediación de Bañón —que había sido su técnico en el Alicante—, Bautista firmó por el Elche, donde dejó un buen recuerdo y un buen puñado de goles en un curso que el conjunto franjiverde se quedó a un suspiro de subir a Segunda.

Bautista Cardell, de pie, junto a su hermano Fermín, con la camiseta del Alicante.

Bautista Cardell, de pie, junto a su hermano Fermín, con la camiseta del Alicante. / INFORMACIÓN

Estiraría su carrera en el Ontinyent y pondría punto final en otros equipos de la provincia. Después, en 1975, abrió en la calle Jorge Juan, junto al Ayuntamiento, la relojería Cardell, que en la actualidad lleva su hijo Juan.

Este viernes 9 de enero Bautista dejó atrás una vida laboral que comenzó de adolescente como aprendiz en la droguería Mingot de Alfonso el Sabio. De ahí a la exitosa relojería que ya ha soplado 50 velas. "Ha sido un empresario carismático y optimista, de pura raza", explica Vicente Armengol, presidente de los comerciantes alicantinos.

Apenas unos días después del fallecimiento de Patiño, se va otro grande del fútbol local, protagonista de aquella genial anécdota con su gemelo. "Lo hicimos en algún torneo amateur pero nunca en partido oficial, aunque no faltaron ganas", contaban entre risas Bautista y Fermín a este diario hace unos años.

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