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Análisis | Mercado

Reemplazo ¿efectivo? en el Hércules

Las nueve operaciones cerradas en el mercado invernal, cinco de salida y cuatro de entrada, readaptan el plantel al arriesgado y extenuante modelo que propone Beto

Fran Sol, Slavy y Samu aplauden a la grada mientras Beto felicita a Mehdi Puch.

Fran Sol, Slavy y Samu aplauden a la grada mientras Beto felicita a Mehdi Puch. / Alex Domínguez

Pedro Rojas

Pedro Rojas

No va más. El factor de corrección que supone el mercado invernal de fichajes ya se ha aplicado. Lo que se vea en adelante de este Hércules, eterno aspirante al ascenso, será el resultado del trabajo de Beto Company, el cuerpo técnico y de sus jugadores. Lo que sean capaces de sumar entre todos debe servir, al menos, para alcanzar una de las plazas que dan acceso a la disputa del «play-off».

A pesar de todos los tropiezos graves –siete en las 22 primeras jornadas–; de la fe (insostenible numéricamente) en Rubén Torrecilla durante todo 2025; del rendimiento deficitario (sin entrar a valorar las causas) de una parte importante de los activos del proyecto (Soldevila, Nico Espinosa, Slavy y Fran Sol, principalmente), y de los hombres llamados a dar un paso al frente notable este curso (Mangada, Colomina y Aranda), los blanquiazules aún conservan opciones reales de protagonizar un desenlace feliz.

Excusas fuera del terreno de juego no quedan. La comisión deportiva ha corregido lo que no estaba aportando rendimiento neto apreciable con nueve operaciones invernales, cuatro de entrada y cinco de salida, que han de valer para que el modelo que defiende el entrenador, el más arriesgado de todos los posibles, valga para sumar la mayor parte de los 48 puntos que restan por disputarse.

EL DATO

► El cierre de mercado pilla al Hércules de Beto Company a solo 2 puntos de la zona de «play-off» cuando todavía faltan 48 por jugar. Por delante,16 partidos, ocho de ellos lejos de Alicante, y los blanquiazules están obligados a mejorar los números sellados en la primera vuelta: 7 victorias, 5 empates y ¡7 derrotas!

La frontera de la promoción se sitúa a solo dos antes de visitar Barcelona este viernes. Pero lo más difícil nunca es llegar, lo delicado (y apabullante) es aguantar la presión y el ritmo del tren de cabeza una vez que llegas a él. Al Hércules no le caben muchos más disgustos de aquí al final de curso. Sostener los números como local y mejorar ostensiblemente los que pelea a domicilio es innegociable porque la experiencia revela que para llegar bien colocado al esprint final no puedes quedarte descolgado a mitad, o sea que el reemplazo ejecutado en enero ha de generar una efectividad inmediata... no queda otra opción.

El fútbol que propone el preparador valenciano es alegre, vistoso, arrollador si se practica bien, pero también es muy extenuante. Exige un grado de energía muy alto. Nadie puede restar. Requiere dinamismo y precisión, que son dos valores que menguan cuando el físico no acompaña. Es una apuesta valiente, sí, pero tremendamente osada... más si cabe en la tercera categoría nacional.

Condición física plena

El técnico herculano ambiciona la excelencia porque la necesita. Si no la alcanza, su modelo fracasa. Sin la pelota circulando rápido y bien controlada por ti, vives permanente expuesto y sin posibilidad de marcar porque el rival, salvo rarísimas excepciones, va a preferir esperarte ordenado, la mayoría de veces, o presionar muy arriba para no dejarte pensar.

Los movimientos realizados en el mercado invernal de traspasos han ido encaminados a lograr rebajar al mínimo las carencias surgidas desde agosto. Con Mehdi Puch y Josep Calavera, el Hércules reajusta un centro del campo nacido en origen para correr, para ser directo y vertical, para no pensar mucho más allá de dársela a quien corra por la banda sin vocación asociativa preferente.

Nico Espinosa, durante un entrenamiento reciente en las instalaciones de Fontcalent.

Nico Espinosa, durante un entrenamiento reciente en las instalaciones de Fontcalent. / Álvaro Egea / HCF

Pero ahí se abre la principal duda que deja la reconversión. El ex pivote del Tenerife ha firmado para ser el mediocentro de posición que el alicantino no ha llegado a ser. Resta saber si Beto le pondrá al lado al refuerzo parisino, al incombustible Colomina o a los dos a la vez. Lo tercero garantiza equilibrio, pero traslada el problema unos metros más adelante, dado que eso significaría seguir con Ropero en un costado, el zurdo, darle la derecha a Andy Escudero, superior a cualquiera en ese emplazamiento, y fijar arriba un solo punta, bien Fran Sol bien Alberto Toril, muy similares en virtudes y oficio, aunque con más envergadura uno que otro a la hora de rematar centros.

Cuidado con el capitán

Eso dejaría fuera de la ecuación a Nico Espinosa, libre para firmar con cualquier club desde ayer mismo. A Unai Ropero, la lejanía al área le perjudica. Le mengua el talento, la capacidad ofensiva. Emplearlo como extremo por la ausencia del capitán y la pobre (o nula) aportación de Carlos Rojas, al que han enviado a curtirse a la ‘guerra’, ha dado mejor resultado de lo previsto, pero en las últimas semanas se está volviendo a imponer la lógica. Si hay tres centrocampistas puros en el medio, el atacante propiedad del Alavés no puede ser segundo delantero, su espacio natural, su lugar de expansión y desarrollo útil.

Beto Company observa los datos que le muestra su ayudante en una de las herramientas que usa en los partidos.

Beto Company observa los datos que le muestra su ayudante en una de las herramientas que usa en los partidos. / Alex Domínguez

Este será a partir de ahora el principal quebradero de cabeza del entrenador herculano: encajarlos a todos en una estructura sólida que no explote por ninguna parte y obtenga lo mejor de cada una de las piezas, de las once que inician los partidos y las cinco que las pueden relevar después, sin olvidarse de las que tienen que sumar entre semana a pesar de no disputar minutos de calidad en liga.

El Hércules firmó más de media hora colosal contra el Cartagena. A partir de ahí la energía bajó. O es capaz de estirar más ese estilo agotador (difícil por la propia condición humana) o aprovecha ese periodo de total sometimiento para hacer goles. No hay excusas. Habrá plantillas en el grupo 2 que optimicen mejor su valía que la alicantina, pero ninguna es netamente superior a la blanquiazul. Los técnicos rivales dan fe... pregúntenles si no me creen.

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