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Fran Sol y la ¿suerte? de no fallar los penaltis

El Hércules ha marcado 27 de las 29 penas máximas que le han señalado en liga en lo que va de década

Fran Sol lanza un penalti en el Rico Pérez esta temporada en el partido contra el Cartagena.

Fran Sol lanza un penalti en el Rico Pérez esta temporada en el partido contra el Cartagena. / Rafa Arjones

Pedro Rojas

Pedro Rojas

Para construir un equipo hay que pensarlo todo. También quién tira los penaltis. Nadie lo valora en serio. Se da por hecho que todo el mundo marca. Que los delanteros lo llevan en el currículum por definición. Pero no es verdad. Es una suerte que hay que saber ejecutar dado que es la principal ventaja que te otorga el reglamento: lanzar a portería desde 11 metros sin nadie delante, solo el portero. Si encima se produce en un instante tenso, y además sirve para puntuar, para levantar un título, entonces ahí entran en liza otros factores que hay que ser capaz de gobernar. Fichar un buen lanzador abre muchas puertas... y evita muchos disgustos y quebraderos de cabeza.

El Hércules lleva este curso seis penaltis lanzados, solo uno menos que en toda la temporada pasada. Los dos primeros los pateó Slavy y el segundo lo falló. Desde ese día, Fran Sol se ha encargado de asumir la responsabilidad y todavía no ha cometido ningún fallo. Cuatro de cuatro, dos de ellos, para mayor dificultad, en un mismo encuentro, con apenas siete minutos de diferencia entre uno y otro. Le ganó la batalla psicológica al portero del Cartagena y celebró los dos porque es un especialista, un tipo que no duda, que no tiembla, que ajusta, que no inventa.

Fran Sol, pichichi del Hércules con 7 goles, en pleno festejo con Javier Rentero detrás, en Alicante.

Fran Sol, pichichi del Hércules con 7 goles, en pleno festejo con Javier Rentero detrás, en Alicante. / Alex Domínguez

Tres de los cuatro lanzamientos de este tipo que suma esta temporada los ha tenido que realizar en el tiempo añadido con su equipo jugándose en dos de ellos la opción de puntuar o perder, en ambos casos fuera de casa, en Barcelona frente al Europa, y en Tarazona.

Desde que le computan las estadísticas oficiales, en 2013, ha pateado 20 penas máximas en liga. Solo tres no acabaron con la pelota en la red. Habrá quien reste mérito a esta tarea, pero lo cierto es que siempre resulta clave disponer de un buen especialista sobre el césped cuando llega el momento. El madrileño iguala los registros de Isaac Aketxe y Agustín Coscia. El ahora atacante de la Deportiva Minera, de Segunda RFEF, lo hizo en la 2021-2022. El delantero del Sabadell, en su segundo año como blanquiazul tras darle el ascenso al Hércules. Tanto uno como otro, igual que el ‘nueve’ de Vicálvaro, lo consiguieron sin mácula, sin cometer errores.

Seguro que no es casual, pero la introducción del videoarbitraje, aunque sea en una versión tan rudimentaria como la que se aplica en la tercera categoría nacional, ha hecho incrementar el número de penaltis señalados este curso. De hecho, el Hércules lleva solo uno menos a favor de los que le concedieron a lo largo de todo el ejercicio anterior, y todavía restan quince jornadas por disputarse.

Buen balance

En lo que va de década, al conjunto blanquiazul le han permitido ejecutar 29 penas máximas. La primera, en 2020, lo asumió Yeray González. Antes que él, en ese mismo ejercicio, pero en 2019, Carlos Martínez había trasformado dos antes de salir del equipo traspasado en el mercado de enero.

Penaltis lanzados por el Hércules en esta década por temporadas y en el año 2020.

Penaltis lanzados por el Hércules en esta década por temporadas y en el año 2020. / INF

Slavy, con su error en Tarragona justo antes del descanso, malogró una estadística inmaculada que decía que desde 2021 el Hércules había metido todos los lanzamientos desde los once metros de los que había dispuesto. Veintisiete penas seguidas terminaron en gol desde ese año hasta el fallo del ahora delantero de la Ponferradina, que forzó la extinción de su contrato porque se negaba a volver a Alicante en junio, enfadado por no jugar, por el trato injusto que, según él, se le dio durante su estancia en la entidad, lo que le llevó a plantear un ultimátum: o mejora notable del contrato o carta de libertad para poder hacerle hueco a Alberto Toril el último día de mercado de fichajes.

El sustituto de Slavy cuenta ahora con otro inconveniente que sumar a su falta de ritmo de competición, puesto que tiene delante, en su misma demarcación, no solo al pichichi del equipo con 7 goles, sino al especialista indiscutible desde los once metros, el futbolista que es capaz de templar sus emociones y, al mismo tiempo, golpear a la pelota con precisión.

Fran Sol recoge ahora el testigo del héroe del ascenso y de otro nombre que se ha quedado grabado en el imaginario de la grada, el de Alvarito, que también se marchó de Alicante sin cometer errores en esa distancia en la que delantero y guardameta libran una batalla vibrante que se resuelve en unos pocos segundos y que, en algunos casos, les puede cambiar la vida.

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