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Primera RFEF | Jornada 25

Blandos de más y un empate de milagro para el Hércules en Torremolinos

El Hércules desperdicia un partido que tenía ganado y se deja igualar en el añadido pese al fallo de un penalti de los locales en el minuto 94

Pedro Rojas

Pedro Rojas

Salen las cuentas, pero el resto no. Escasea lo único que no se entrena, lo que le viene de serie a cada uno, lo que se tiene o no se tiene, eso intangible que hace falta para, además de ponerse una camiseta oficial, poder sentirse jugador de fútbol profesional. El interés, la tensión, la concentración, esas facultades hay que potenciarlas cada vez, cada minuto, no se acumulan ni se dosifican. Y en una propuesta colectiva, si hay más de uno que no está a lo que está, entonces lamentas ruinas como las del Hércules en Torremolinos, un bloque apagado sin previo aviso al que los fallos, los despistes y la falta de contundencia en las dos áreas aleja de la disputa del ascenso semana a semana.

Nueve empates en 25 jornadas, solo un triunfo en las últimas ocho... Así es muy difícil creer que es posible. Ni siquiera cuando el viento sopla a favor salvas los tres puntos. Ni cuando el milagro te guiña un ojo sabes ganar. El empate en El Pozuelo es de esos que manchan, que señalan, que le dicen al entrenador con quién puede contar y con quién no. Después de adelantarse en dos ocasiones, el conjunto alicantino no solo se dejó empatar por abulia defensiva, sino que estuvo a dos segundos de perder, que fue el tiempo que se quedó suspendido en el aire Alessandro Blazic para, a mano cambiada, inmenso, sacar un balón que se colaba por la escuadra porque un central, sin levantar los pies del suelo, le remató de cabeza en el límite del área pequeña sin que nadie acertara a evitarlo. Tres defensores herculanos delante de él no fueron suficientes para impedírselo.

Unai Ropero espera la felicitación de sus compañeros tras marcar gol en Torremolinos.

Unai Ropero espera la felicitación de sus compañeros tras marcar gol en Torremolinos. / LOF

El exportero del Colonia salvó un punto de los tres que los blanquiazules tenían ganados con el tiempo reglamentario ya vencido. Los diez de añadido que fijó el árbitro sirvieron para completar un esperpento que costará digerir. En un campo cerrado, sin apenas opciones de circulación, con poco que ofrecer en lo futbolístico, el doble pivote obligado por las bajas que armaron Mangada y Ben Hamed convirtió las transiciones en idas y venidas estériles, desorganizadas, en el tipo de juego que se creía superado con el reemplazo en el banquillo. Pero no, todo vuelve, sobre todo el desasosiego.

Los mediocentros, lentos de más, sin ritmo, desubicados casi siempre, muy desacompasados, cedieron el impulso ofensivo a los únicos que sí lo tenían, Andy Escudero y Samu Vázquez. El extremo sirvió el envío a balón parado desde la izquierda que Unai Ropero, con un cabezazo sublime, transformó en el 0-1 en la primera mitad. Y el lateral, a título individual siempre, elaboró las acciones más incisivas, las de verdadero fuego real, las más precisas, las que Fran Sol no tuvo a bien aprovechar. Nada. Ni una. O tarde o mal.

Pugna por un balón divido durante el Torremolinos-Hércules jugado en El Pozuelo.

Pugna por un balón divido durante el Torremolinos-Hércules jugado en El Pozuelo. / LOF

De un centro del exdefensa del Albacete a 20 minutos para el desenlace brotó el tanto en propia puerta de Dani Fernández, que ahí también llegó antes que el delantero madrileño, pero no fue capaz de desviar lo suficiente y le dio al Hércules la posibilidad de imponerse en un enfrentamiento del que, como otras veces, se ausentó un tiempo entero, esta vez el segundo.

El apagón... otra vez

No tardó. Fue nada más reanudarse el juego tras el descanso. Primer balón en el área blanquiazul y Pito Camacho, más vivo que Mangada y Mehdi Puch, caza un balón rodado a la media vuelta y lo envía a la red ante la mirada atónita de Rentero y Monsalve, que no daban crédito al desajuste, a semejante concesión.

El empate sumió a los visitantes en su modalidad letargo, esa en la que ya todos parecen inanimados, sin patrón, sin guion, sin una idea productiva de juego a la que asirse, a merced del contrario y de la improvisación. Samu no perdió su inspiración y, por suerte, tampoco la delantera del Juventud Torremolinos firmó su día más eficaz.

Mehdi Puch se gira con la pelota para intentar iniciar el ataque del Hércules en Torremolinos.

Mehdi Puch se gira con la pelota para intentar iniciar el ataque del Hércules en Torremolinos. / LOF

Apretó mucho, mareó a la zaga blanquiazul, la descosió, probó la pericia de Blazic (y su paciencia), pero no acertó con el gol hasta el tiempo de prolongación. Ahí, en esos 10 minutos, el Hércules evidenció lo que es, un bloque blando que no cierra los partidos ni por acumulación, ni sustituyendo atacantes por defensas en movimientos que buscan precisamente eso, apuntalar, blindar el marco.

Primero Monsalve cometió un penalti que Pito Camacho estrelló en el poste. El rechace golpeó en la espalda del arquero alemán y, por fortuna, no retrocedió hacia la red, sino que se que alejó. Después, la acción definitiva, la sonrojante. Otro envío desesperado de los malagueños al área, pelota muerta, la defensa herculana no la huele, nadie la repele en las dos oportunidades que se tiene para hacerlo, hasta que el cuero le llega a Isaac González, con Mangada dormido, regalándole el espacio, y el delantero fusila a pierna llena, sin creerse lo solo que está. Y pudo ser todavía peor, pero el sustituto de Carlos Abad sí se ganó el sueldo.

FICHA TÉCNICA

Marcador: 2-2

JUVENTUD TORREMOLINOS CF: Fran Martínez, Edu López (Christian, min. 82), Dani Fernández, Climent, Alejandro Camacho (Isaac González, min. 82), Pito Camacho, Iban Ribeiro, Peque Polo (Usseyn, min. 82), Sergio Díaz, Nico Delmonte (Rafa Roldán, min. 86) y Luis Roldán (Gallego, min. 46).

HÉRCULES CF: Blazic, Samu Vázquez, Rentero, Monsalve, Javi Jiménez (Retuerta, min. 87), Andy Escudero (Jorge Galvañ, min. 77), Mangada, Ropero (Nico Espinosa, min. 65), Ben Hamed, Fran Sol (Bolo, min. 87), y Mehdi Puch (Sergio Gutiérrez ‘Guti’, min. 87).

GOLES: 0-1, Min. 35: Unai Ropero; 1-1, Min. 46: Pito Camacho; 1-2, Min. 68: Dani Fernández (en propia portería); 2-2, Min. 98: Isaac González.

ÁRBITRO: Juan Antonio Campos Salinas (Cehegín).

TARJETAS: amarillas para Pito Camacho, del Juventud de Torremolinos; y para Jorge Galvañ y Nico Espinosa, del Hércules.

INCIDENCIAS: Cerca de mil espectadores en El Pozuelo.

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